Tras varios meses de deterioro, el déficit bilateral con Brasil acumulado en el primer semestre cayó 0,4% interanual al ubicarse en US$ 3.700 millones, producto de un crecimiento de las exportaciones de 23,6% y un estancamiento de las importaciones. “Si bien estas cifras podrían estar afectadas por el reciente paro de transportistas, y aún teniendo en cuenta que existen diferencias con los guarismos oficiales de Argentina, pueden interpretarse como un primer indicador del nuevo escenario que se abre para el comercio exterior de nuestro país”, señaló la consultora abeceb.com.

El déficit bilateral acumulado en doce meses no marcaba una baja desde marzo de 2015.

El estancamiento de las importaciones estuvo motivado por la mejora en la competitividad precio de la economía local y el enfriamiento de la actividad argentina. “Esperamos que las compras a Brasil sigan estables o incluso caigan en términos interanuales durante el segundo semestre”, dijo por su parte Ecolatina. Por el contrario, el boom de las exportaciones observado respondió en buena medida a la caída de mayo (18,4%) producto de la huelga de camioneros que había tenido lugar a fin de ese mes. “No corresponde esperar que el fuerte repunte observado en junio se repita en la segunda mitad del año”.

“Hacia adelante, habrá que monitorear la situación de la economía real brasileña, independientemente de que la coyuntura argentina propiciara condiciones para un menor déficit comercial”, dijo abeceb.com.

Dado que en los próximos meses se profundizará la desaceleración de las importaciones, la mejora del saldo comercial con Brasil es esperada por los analistas. “En el acumulado anual se achicaría levemente el déficit con nuestro principal socio comercial -dice Ecolatina-, ubicándose en la zona de US$ 7.500 millones cuando el año pasado rozó los US$ 8.200 millones”. El resultado se encontraría lejos del rojo bilateral de 2016 (US$ 4.300 millones) o de 2015 (US$ 2.500 millones), “a la par que estará impulsado por la caída de las importaciones más que por un repunte de las exportaciones”.

Fuente: Clarín

A pesar de la incertidumbre política, las importaciones brasileñas registran una tendencia ascendente y es un alivio para buena parte de las economías regionales de la Argentina. Entre las provincias más "Brasil-dependientes" figuran Buenos Aires, con un 30 % de sus exportaciones a ese destino, Misiones (29%), Río Negro (24%), Mendoza (18%), Salta (16%) y Entre Ríos (13%).

De los US$9000 millones de exportaciones argentinas a Brasil, el 39% corresponde a vehículos, autopartes y motores, el 23% a plásticos, neumáticos y productos químicos, el 15% a productos agroindustriales diversos, el 14% a cereales y el 6% a bienes primarios.

Las ventas a ese destino no sólo acusaron el impacto de su recesión sino también -y fundamentalmente- la pérdida de competitividad local. En los últimos años, una gama amplia de productos argentinos perdieron market share en Brasil, aumentando la participación de países competidores. En vinos, por ejemplo, se perdió terreno a manos de Chile y en ajo, de China.

Un trabajo del economista Jorge Day, del Ieral, describe que como las importaciones también dependen del poder de compra del dólar y, en los últimos dos años, su precio bajó en Brasil, les conviene importar más. "Mayor crecimiento de la economía y dólar más barato son dos fuerzas que contribuyen a que sus importaciones crezcan", apuntó.

En el nordeste argentino, la jurisdicción más vinculada a Brasil es Misiones, con la industria papelera. En el noroeste está Salta, destacándose en los porotos. Y en la Patagonia, Río Negro que comparte con el Alto Valle, su especialidad en peras y manzanas. Aunque hay una leve mejora a inicios de este año, sus exportaciones vienen cayendo desde hace varios.

En Cuyo, Mendoza es la más Brasil-dependiente, especialmente en productos del agro (ajo) y agroindustrial (algo de vinos, frutas industrializada y productos olivícolas). Para este año, se esperan buenas cosechas, lo cual estas industrias contarán con más materia prima para producir y luego exportar.

"El impacto no es parejo regionalmente. Las jurisdicciones que exportan productos regionales son las que recibirán mejor las noticias de mayores importaciones de Brasil, gracias a su mayor crecimiento (aunque leve) y al encarecimiento de su economía", sostuvo Day.

Remarcó que la mejor coyuntura no debe hacer olvidar que estos sectores no se vieron favorecidos por las políticas de la última década y redujeron su competitividad: "En general, sus costos aumentaron a mayor ritmo que los precios de ventas. La menor competitividad argentina también golpeó los precios de las materias primas; si al sector exportador le cuesta cada vez más vender, tienen cada vez menos fondos para pagar por sus insumos, que es el precio percibido por los productores", dijo.

Además, el economista enfatizó que, como la Argentina es "más cara", Brasil opta por sustituirla como proveedora en varios productos, por lo que en los últimos años cayeron más -o aumentaron menos- las compras de productos desde la Argentina que desde el resto del mundo. Hay unas pocas excepciones como malta, porotos y ciruelas secas.

Fuente: La Nación

Los gobiernos de Argentina y Brasil volverán areunirse la semana próxima en Buenos Aires para avanzar en las negociaciones del comité automotor, con el objetivo de avanzar en la rmoización de normas técnicas y analizar los números del comercio bilateral de vehículos y partes. El incumplimiento del flex valor que mide el intercambio entre ambos países por parte de las terminales argentinas será motivo de discusión en el encuentro, ya que desde hace tiempo que las empresas

están importando muchos más autos de los permitidos en el acuerdo.
El flex acordado es de 1,5, por lo que por cada dólar que se exporta a Brasil en materia automotriz debería importarse u$s 1,5, pero actualmente ese valor alcanza los 2. Como el acuerdo se extiende hasta junio de 2020, las terminales se comprometieron en alcanzar el flex de 1,5 para esa fecha. De todos modos, a este ritmo no hay posibilidad de que lleguen a cumplirlo. Es por eso que el Gobierno obligó meses atrás a las empresas a pedir garantías adicionales y a previsionar en sus balances estos desvíos. Trascendió de fuentes del sector que el gobierno brasileño tiene intenciones de indagar acerca de las garantías exigidas por la Argentina, que generaron importante molestia en la industria.
"Hoy tenemos esta foto. La película está en 2020. Como Brasil se está recuperando y las exportaciones argentinas al vecino país están creciendo arriba del 40%, el flex va a bajar, sin dudas. No se cumplirá, pero bajará", afirmó un empresario del sector. Lo que ocurrirá cuando venza el plazo del acuerdo es que se analizará por empresa qué desfasaje tuvo y se ejecutarán las correspondientes garantías por los derechos de importación no pagados oportunamente.
Además del tema flex, los gobiernos seguirán avanzando en la amortización de normas técnicas, que habían comenzado en la reunión de agosto pasado en Brasil. En este punto, hay tres ejes sobre los cuales trabajan: el reconocimiento de los laboratorios; la reciprocidad de las normas y avanzar con otras normas comunes.

Relanzan mesa automotriz
El sector automotor es uno de los más avanzados en cuanto a las mesas de trabajo entre los sectores público y privado. Funciona desde el año pasado una instancia de debate de las necesidades del sector. Sin embargo, el objetivo es relanzar esta mesa el mes próximo, con la presencia del presidente Mauricio Macri, dijeron en la industria.
En ese marco, la idea es hacer un repaso de todos los avances realizados hasta ahora en materia impositiva, de reducción de costos logísticos y suba de reintegros, y continuar trabajando en otros temas que el sector requiere. "Se modificaron los impuestos internos; se avanzó con la reforma fiscal y el compromiso de ir eliminando los impuestos distorsivos; se redujeron costos logísticos; hubo avances con el plan de desarrollo de proveedores y aumentaron medio punto el reintegro para vehículos. Se hizo bastante, pero todavía falta", plantearon desde la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa).

Fuente: El Cronista

En marzo de 2018 las exportaciones argentinas a Brasil crecieron 4,9%, el peor registro en tres meses y muy por debajo de la expansión de las importaciones (11,3%), lo que revierte la expectativa positiva generada el pasado mes cuando, tras un año, el dinamismo de las ventas al país vecino superaron al de las compras.

La exportación de productos nacionales a Brasil totalizó 876 millones de dólares, de acuerdo a datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicio de ese país. La variación interanual (4,9%) está por debajo del guarismo registrado para el total de importaciones brasileñas, lo que implica que la Argentina perdió participación en el mercado vecino. Como de costumbre, los principales exportables hacia Brasil son los productos asociados a la industria automotriz, automóviles de pasajeros y vehículos de carga; también gas propano, aluminio en bruto, medicamentos, aceite de soja y polímeros plásticos. Hacia el primer trimestre del año, las ventas totalizan u$s 2.946 millones (+9,3%) explicado por un conjunto similar de productos, al que se le suma el mayor volumen exportado de trigo, relativo a igual período de 2017.
A futuro, se espera que las exportaciones consoliden una expansión por encima del 10%, dado que las ventas de artículos de la industria automotriz seguirán en un desempeño saludable, en paralelo a un esperado repunte de los volúmenes importados de productos asociados a la actividad industrial (polímeros plásticos, metálicos) que en los primeros meses del año tuvo un rendimiento débil en el país vecino pero con perspectivas de crecimiento robusto hacia fin de año.
Por el lado de las importaciones, en marzo hubo una desaceleración en las compras a Brasil, anotando un incremento de 11,3% con respecto a 2017 (vs 15,3% en febrero). Las importaciones del país vecino alcanzaron u$s 1.706 M, acumulando un valor importado de u$s 4.376 M en los primeros tres meses del año, equivalente a un crecimiento de 14,0%.
Como se observó durante el último año, el incremento en las compras tuvo un componente significativo del sector automotriz, con incrementos en vehículos de carga, motocicletas y autopartes. Por otra parte, traccionaron al alza un conjunto de productos industriales, entre ellos los aceites combustibles, óxidos e hidróxidos de aluminio, mineral de hierro y motores y turbinas para aviación, entre otros.
Para lo que resta del año, se espera que se sostenga esta tendencia de desaceleración. Por un menor crecimiento en las importaciones de vehículos desde el país vecino y una alta base de comparación durante los meses restantes de 2017, se espera que las importaciones converjan a un crecimiento cercano al 10% para 2018.
Al anotar un déficit de u$s -830 M en marzo, el rojo comercial con Brasil alcanzó los u$s -2.023 M para el periodo enero-marzo 2018, superando el valor negativo que se registraba durante el mismo periodo de 2017 (u$s 1.688 M). Sin embargo, una mejora en las exportaciones (que debería verse plasmada en el segundo y tercer trimestre) junto a un menor crecimiento en las importaciones permitirán que el saldo comercial del año cierre en niveles similares al año anterior (u$s -8.600 millones).

Fuente: La Prensa

La Cámara de Senadores aprobó por unanimidad y envió a Diputados un proyecto de ley que estipula la eliminación de la doble imposicióntributaria con Brasil para empresas de servicios con sede en la Argentina.

 

La iniciativa establece que unas 46 mil empresas argentinas que ofrecen servicios basados en conocimiento y exportan a Brasil no estén obligadas al pago del mismo impuesto a los fiscos de los dos países.

 

El Ministerio de Producción informó, en un comunicado, que el beneficio abarcará a empresas argentinas que ofrecen en el país vecino servicios contables, legales, arquitectura, ingeniería, audiovisual, publicidad, informática, investigación y desarrollo, consultoría y empresariales, que constituyen una de las formas de exportación de gran valor agregado ya que generan empleo, impulsan la innovación y el desarrollo tecnológico.

 

El tercer rubro de exportación argentina lo constituyen los servicios basados en conocimiento, que representan el 7,2 por ciento del total.

Fuente: Cronista

En una entrevista con Télam en San Pablo, el titular de la mayor asociación brasileña de comercio exterior trazó un panorama alentador para las exportaciones argentinas, dado que la economía del principal socio del Mercosur creció un 1% en 2017 y se prevé que aumentará hasta casi un 3% este año.
"Brasil tendrá un mercado interno más fortalecido, aumentarán las importaciones y sin duda es una oportunidad para las exportaciones de Argentina, de productos automotrices pero también para otras exportaciones de valor agregado", apuntó.
Durante el año pasado, las exportaciones brasileñas a Argentina aumentaron 31,31%, contra la suba de apenas el 3,85% de las ventas argentinas a ese país, según cifras del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil
Esto provocó a Argentina un déficit récord de 8.184 millones de dólares en el intercambio bilateral.
Según De Castro, casi el 90% del déficit comercial argentino se debió a Brasil y al mercado comprador de automóviles en Argentina.
Las automotrices instaladas en Brasil anunciaron planes para reducir los envíos a Argentina mediante la producción en sus filiales argentinas de varios modelos para el mercado brasileño, de modo de evitar las multas previstas en el acuerdo bilateral ("flex"), que fija límites en los intercambios de vehículos para evitar variaciones bruscas en la balanza del sector.
"En los dos primeros meses de 2018 aún se registró un superávit de automóviles de Brasil, pero viendo el panorama del mercado brasileño las propias automotrices acelerarán las importaciones de autos de Argentina", dijo
De Castro.
"En Brasil se espera una recuperación del mercado automotriz en 2018 y 2019", agregó.
Según De Castro, el registro de empresas importadoras aumentó en los dos primeros meses de este año. "Esto ya nos dice que las empresas volverán a importar y que quien importaba productos industrializados exportará menos porque le conviene mucho el mercado interno de Brasil, porque tiene más competitividad que América del Sur", apuntó.
Argentina, el Mercosur y Sudamérica, en ese orden, son los que sostienen las exportaciones de manufacturas de Brasil, que tiene como primer socio comercial a China, principal comprador materias primas como mineral de hierro o soja. 
El escenario puede alterarse con la decisión de Estados Unidos de aumentar los impuestos de importación al acero y al aluminio, algo que golpea a la siderurgia brasileña.
"Creemos -sostuvo el titular de la AEB- que las importaciones totales de Brasil deben crecer entre 5% y 15% en 2018. Será una oportunidad para los argentinos, que lo verán en la industria automotriz pero también entraron con fuerza en la agenda exportadora Argentina lácteos, carnes y vinos, con lo que significa eso por su valor agregado en un mercado grande como Brasil". 
¿Qué se encontrarán, entonces, los exportadores argentinos en un Brasil que creció 1% en 2017 tras un derrumbe de 3,5% en 2015 y 2016, pero que enfrenta los vaivenes de un escenario electoral y alto desempleo? 
"El crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno) tuvo que ver con el primer trimestre de 2017, con el agro, pero tenemos un crecimiento casi vegetativo. Tendremos limitaciones de crecimiento sin las reformas previsional y tributaria. Este avance económico de 2017 nos llevó al pasado, nos llevó a 2011", comentó De Castro.
"La reforma laboral todavía no arrojó resultados que se notarán en el futuro, aunque por el momento, con 13 millones de desocupados hay un crecimiento del trabajo informal, la gente acepta cualquier condición de trabajo", afirmó.
La reforma del sistema de previsión social fue aplazada por el gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, luego de que gran parte de la base oficialista se negara a votarla en un año electoral y en medio de un fuerte rechazo popular.
"Tenemos en Brasil costos elevados y perdemos el 60% de nuestra competitividad", subrayó el presidente de la AEB.
Las novedades sobre el aumento de impuestos al acero y el aluminio anunciados por el gobierno de Donald Trump pueden hacer revisar la pauta exportadora y el ingreso de divisas de Brasil a raíz de que Estados Unidos es el primer comprador de laminados.
La decisión de Trump, de un plumazo, le saca 2.500 millones de dólares a Brasil por exportacioens de acero", advirtió De Castro.
"Habrá un doble impacto para Brasil en términos del costo de las materias primas, con la alteración de precios de maíz y soja por la sequía en Argentina y la caída del mineral de hierro", puntualizó.

Fuente: Telam

 

En 2017 el país vecino superó a los orientales en u$s1.200 millones 

Los datos de comercio exterior para la Argentina publicados esta semana por el INDEC hablan de una reducción en el déficit comercial con Brasil que en el mes de enero fue de 575 millones de dólares un 26% menos que el déficit registrado en el mes de diciembre.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 550w" alt="" width="460" height="309" />Lo malo es que si se mide el mes de enero de 2018 con igual mes de 2017 el resultado marca un escenario diferente: el déficit el año pasado fue de 336 millones de dólares, y el mes pasado aumentó en 239 millones de dólares.

El pasado fue un año particularmente malo para el comercio exterior argentino con un saldo negativo en 12 meses de 8.471 millones de dólares. Esa fue la diferencia entre lo que se vendió como país y lo que se compró al resto del mundo. Y es un indicador de la capacidad de generar divisas que tiene la economía argentina, actualmente teñida de un intenso color bermellón.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 540w" alt="" width="490" height="336" />Durante mucho tiempo, China fue para la Argentina -como para casi todo el mundo- el país que más déficit provocaba en el comercio bilateral. Eso se revirtió en 2017 cuando el rojo para la Argentina en el intercambio con Brasil superó al déficit con China en algo más de 1.200 millones de dólares.

Pero en el primer mes de 2018, nuevamente el saldo comercial con la República Popular se disparó y superó los mil millones de dólares, casi el doble del registrado con Brasil en el mismo mes. Y también casi el doble del déficit que Argentina tuvo con China en enero de 2017.

La incapacidad de la Argentina para generar saldos comerciales globales favorables persiste desde hace 14 meses de manera consecutiva y a niveles récord. Nada menos que el ex ministro Alfonso De Pray Gay lo remarcó esta misma semana. El ex funcionario de Cambiemos recomendó que el Gobierno ponga más atención en mejorar “el nivel de exportaciones”. Planteó que el déficit comercial es mucho “más preocupante” que el fiscal si se sostiene en el tiempo.

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