En los primeros seis meses del presente año, las exportaciones de carne vacuna aumentaron un 62% y alcanzaron las 151.000 toneladas. China ha duplicado sus importaciones, y eso explica el crecimiento que han tenido los envíos al exterior. Otros mercados que también demandan la carne nacional son: Alemania, Holanda, Italia, Rusia, Israel y Brasil. Así lo refleja un estudio elaborado por los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre de la Fundación Mediterránea.

Por el lado de la oferta de carne, hubo un importante incremento de la actividad de la industria frigorífica desde mediados del año pasado, con una faena que promedió 1.100.000 cabezas por mes, aumentando un 9% respecto al año pasado. En el primer semestre la producción de carne alcanzó las 1.500.000 toneladas, creciendo un 10% en relación al mismo período de 2017.

El informe de los mencionados economistas muestra también que el aumento de las ventas al exterior de carne vacuna "genera expectativa de que los precios de los animales puedan mantenerse en lo que resta del año, no solo en términos nominales, sino en poder de compra.La limitante de las exportaciones es que sólo representan el 15% de la producción de carne. En la dirección contraria juegan la estacionalidad de la oferta, un mercado interno con ajuste de ingresos, las elevadas tasas de interés que encarecen la retención y una inflación que podría aproximarse al 10% entre agosto y diciembre".

Los márgenes brutos de exportación, luego de la última devaluación, llegan a los niveles más altos de los últimos años en las cuatro integraciones que monitorean en la Fundación Mediterránea, que tienen que ver con las canastas donde se combinan diferentes cortes y destinos. En ese sentido se destaca la mejora de los márgenes en los envíos de carne a países de ingresos medios-bajos, como podrían ser China y Rusia, "el valor por kilo exportado estaría promediando los $109,10 en junio-julio y con un margen bruto de $46,90 por kilo, lo que equivale al 75% del valor de la hacienda", afirmaron los economistas.

 

Precios

 
Según expertos es uno de los mejores momentos de la industria frigorífica en casi una década.
Según expertos es uno de los mejores momentos de la industria frigorífica en casi una década.

En los últimos meses los precios de la hacienda le están ganando a la inflación, "esta es una buena noticia considerando la importante caída que se observó en el poder de compra interno de los animales en el segundo semestre de 2017. La categoría con mejor desempeño este año ha sido la de los novillos, con una suba del 10,5% en términos reales en Liniers. La salvedad es que ésta categoría ha sido la más castigada el año pasado. De todos modos el actual nivel de precios reales es bajo en relación al promedio de los últimos años", comentaron Garzón y Torre.

En lo que respecta a los precios en dólares, los mismos han caído en forma significativa, como consecuencia de la depreciación cambiaria. Los mismos se ubicaron en niveles muy bajos, tanto en relación a los valores observados en los últimos años como en perspectiva a los precios que se verifican en algunos de los países vecinos y competidores en el mercado mundial de carnes. Para los economistas de la Fundación Mediterránea, "este bajo precio de la hacienda es el que posibilita los buenos márgenes de exportación, y el que genera un enorme atractivo para que los exportadores sigan consolidando sus envíos al exterior".

Por último, el estudio de los economistas Garzón y Torre sostiene que ante un escenario de crecimiento sostenido de la producción y las exportaciones, "la industria frigorífica que está enfocada en el mercado externo, pasa probablemente por el mejor momento de los últimos 8 o 9 años".

Además, se recuerda que con los precios de la hacienda en recuperación en poder de compra local pero aún con valores muy bajos, "los productores ganaderos siguen con el proceso de ajuste de sus rodeos, llevando la faena de hembras a niveles preocupantes".

Fuente:Infobae

Luego de más de una década de incumplimientos, la Argentina logró concretar casi el 100% de los envíos de carne de la cuota Hilton para Europa. En el ciclo 2017/2018, finalizado el 30 de junio último, exportó más 28.000 toneladas, sobre un cupo de 29.500 toneladas.

En diálogo con LA NACION, Marisa Bircher, secretaria de Mercados Agroindustriales del Ministerio de Agroindustria de la Nación, se mostró conforme con el resultado obtenido en el ciclo 2017/2018 tras la implementación de un sistema de distribución que buscó asegurar su cumplimiento premiando con un otorgamiento adicional a los cumplidores y castigando con un descuento en el volumen a los que no llegaron a un tonelaje certificado.

"Este sistema, más flexible y más ágil, permitió que el cierre del cupo sea un éxito con un 95,3% de ejecución de la totalidad. La Argentina es el país con más porcentaje de cuota Hilton que tiene Europa para el mundo, con el 45%. También somos el país que más ha cumplido en este último ciclo", remarcó Bircher.

En este contexto, Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), dijo que el sector "aprovechó muy bien" el ciclo de exportación.

"Se retomó la línea que el país necesitaba. En este ciclo 2017/18 se trabajó y se aprovechó muy bien", dijo. "Para adelante sería bueno cerrar un buen acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea para tener más volumen. Los frigoríficos tienen aún mucha capacidad ociosa para faenar al 100% ", remarcó el presidente del ABC. Y subrayó: "La Argentina, junto a Brasil y a Paraguay son los únicos países con capacidad genuina de generar más stock ganadero, y ahí debemos apuntar y aprovechar".

Carlos Riusech, propietario del frigorífico Gorina, destacó: "Este sistema sirvió porque una vez cumplida la meta, cada exportador, tenía libertad frente al pedido de la cuota residual en forma directa".

"A futuro debemos pensar un sistema de performance exportadora, con una estructura de méritos, que se premie a aquel que invierte, que contrata personal y que genera ingreso genuino de divisas", agregó.

Según Bircher, el valor de la tonelada vendida fue de 12.450 dólares y se vendieron 28.100 toneladas de un cupo de 29.500 toneladas. "Esto se pudo hacer de la mano de un sector privado muy comprometido," dijo la funcionaria. Y agregó: " Antes participaban sólo 20 frigoríficos, este ciclo fue más inclusivo: participaron 53 operadores."

El presidente de la Asociación Argentina de Angus, Alfredo Gusmán, dijo a LA NACION que "estamos en un muy buen camino", pero consideró que "hay que premiar a los productores que hacen novillos pesados, porque económicamente aún les conviene hacer novillo liviano para consumo interno".

Nuevo ciclo
En cuanto al nuevo ciclo, que va desde el 1° de julio de 2018 al 30 de junio de 2019, se va a otorgar a las empresas participantes del ciclo anterior lo efectivamente exportado, pero se aplicará una penalidad a aquellas que no han cumplido con el cupo que pidieron.

Para el nuevo ciclo se implementó la solicitud vía Internet a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD). Se encuentra en www.tramitesadistancia.gob.ar.

Para Bircher, "los trámites on line que se implementarán ahorran tiempo porque las empresas que están en el interior no deben acercarse hasta el Ministerio".

Fuente: La Nación

La Sociedad Rural Argentina (SRA) informó que, este lunes por la tarde, se reunieron los integrantes de la Mesa de Ganados y Carnes, formada por entidades de productores, sindicatos, industrias frigoríficas de consumo y exportación, proveedores de genética, asociaciones de criadores, consignatarios y cadenas comerciales de la carne vacuna, aviar, porcina y ovina.

Del encuentro, surgieron dos datos importantes sobre la coyuntura que atraviesa la cadena cárnica argentina.

El más importante, que tras una década de caída de las exportaciones, este año se esperan ventas al exterior de carnes vacunas por 400 mil toneladas.

Este volumen, es el doble de las que se enviaron en 2015, último año en que el sector estuvo intervenido, a través de retenciones y Registros de Operaciones de Exportaciones (ROE).

Desde la Mesa destacaron que un mayor flujo de comercio exterior contribuye a “incrementar la oferta del mercado interno, impulsar inversiones, aumentar el ingreso de divisas y fomentar el empleo”.

Oferta garantizada

En este contexto, los actores de la cadena de las carnes remarcaron que este impulso a las exportaciones no perjudica al mercado interno.

Desde 2014, aseguraron, la producción y oferta de cortes y subproductos bovinos, porcinos y aviares han crecido en un millón de toneladas, lo que permite garantizar un consumo promedio de 120 kilos por habitante al año. 

En este contexto, el comunicado de la SRA remarcó que “los integrantes de la Mesa de las Carnes se comprometen a acompañar el proceso de ordenamiento de la economía, asegurando una oferta suficiente en cantidad y calidad, incrementando el nivel de empleo y el acceso a productos de primer nivel. Todo esto en el marco del compromiso de continuar trabajando en la apertura de mercados, y avanzar en los objetivos de la Mesa vinculados a la transparencia y equidad comercial”.

Fuente: Agritotal

Oferta muy alta para las necesidades actuales de la demanda, con precios para el ganado que en el último año han subido la mitad de lo que lo hizo la inflación.

Un consumo al que le cuesta absorber los 58 kilos per capita que se le ofrece, y que sólo reacciona cuando por razones climáticas la oferta se reduce.

Le va muy bien a la exportación, pero paradójicamente lo que sube es la hacienda definida de consumo, cuya oferta se vio afectada en las últimas semanas por el clima, tanto en el caso de los feedlots, como en el caso del pastoril suplementado.

La exportación tiene una importante reserva de poder de compra. Pero es evidente que todavía el volumen disponible de novillos pesados, vacas gordas, conserva y manufactura, agregado al consumo que hacen todas las empresas llamadas “exportadoras” alcanza y sobra para cubrir la capacidad instalada de las plantas. No es necesario presionar sobre el mercado de hacienda en pie.

Se trabajan más horas semanales, o se hace fasón en otras plantas, pero después de diez años de cierres de grandes plantas frigoríficas –la mayoría con habilitación para exportar–, el actual volumen de hacienda ofertada es más que suficiente para la capacidad instalada que sobrevivió a la “década ganada”.

Argentina es hoy muy competitiva en el mercado internacional, especialmente en relación a Uruguay o Paraguay.

Pero la devaluación en Brasil y en la Argentina, que ha hecho bajar el precio del novillo en gancho a sólo 2,60 dólares por kilo en ambos países, en parte podría trasladarse a menores valores FOB, especialmente en el caso de China y del enfriado a Unión Europea.

Lo mejor de la década

La exportación está cómoda: desde diciembre pasado tiene un margen de ganancia que es el más alto de los últimos 10 años. En muchos casos se proyecta ampliar o modernizar las plantas, pero sabe que en pocas semanas más la oferta de vacas y novillos pesados tenderá a disminuir –se vendió mucho ganado adelantado– y deberá resignar parte del margen excepcional de utilidad que hoy tiene.

Por el lado del novillo pesado teme que por el atraso en los verdeos, y por los efectos de la seca sobre los pastizales naturales, las recrías disminuyan o se alarguen, y teme también que con el actual precio del maíz los novillos se remitan al consumo, o a la exportación, pero más livianos.

En cuanto a la vaca, ya no se consigue con la facilidad de unas semanas atrás, y se espera que su oferta comience a menguar en las próximas semanas.

La oferta de ganado de consumo proveniente del feedlot, por el contrario, se prevé que comience a crecer a partir de julio, en función de la gran cantidad de terneros que se encerraron en febrero-marzo-abril.

De la misma manera que en el otoño del 2016 y el de 2017, este año nuevamente las lluvias traban la comercialización de hacienda y determinan subas en el precio de la carne.

Paradójicamente, estas subas se dan en las categorías de consumo definido (ternero, novillito, vaquillona), cuya demanda en las últimas semanas sufre los efectos de la suba de tarifas, de la devaluación y de la aceleración de la inflación.

Los consumidores con ingresos fijos experimentan en estos primeros meses del año una importante caída en el poder adquisitivo, que se refleja en la demanda por bienes de consumo masivo. A favor de la demanda, está su atraso en términos reales (en relación a la inflación y a los salarios) como así también el hecho que la oferta de carne de pollo se ubica cuatro kilos per capita por debajo del año pasado.

Fuente: Agrovoz

Las exportaciones de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario crecieron 2,7 por ciento en el primer cuatrimestre, hasta alcanzar los 11.992 millones de dólares, con un protagonismo fundamental del maíz y las carnes.

MIRÁ. Argentina dio el paso final para exportar más carnes a China
Según los datos del informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) que elabora mensualmente el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el maíz en grano totalizó operaciones de comercio exterior por 1.467 millones de dólares entre enero y abril, 51 por ciento por encima de los 967 millones de dólares del mismo lapso de 2017.

La misma variación interanual mostraron las carnes bovinas, que pasaron de 366 millones de dólares el año pasado a 553 millones de dólares en la actualidad.

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Los cortes deshuesados y congelados se expandieron 88,4 por ciento, gracias a la incesante demanda de China; mientras que los refrigerados avanzaron 17,6 por ciento, de 193 millones a 227 millones de dólares.

Otros productos

En el ranking, se destacan también otros productos agroindustriales, como los porotos, que aumentaron de 48 millones a 68 millones de dólares; es decir, 41,6 por ciento.

También la leche en polvo, que aumentó sus operaciones 40 por ciento, de 70 millones a 98 millones de dólares.

Entre los cereales, la cebada sumó 34,6 por ciento, al exportar 350 millones de dólares cuando hace un año fueron 260 millones de dólares.

El trigo tuvo un desempeño más modesto: adicionó sólo 47 millones de dólares (4,1 por ciento), hasta llegar a 1.171 millones de dólares.

La soja, al fondo

Del otro lado de la tabla, los tres productos con mayor caída interanual en términos absolutos son la soja y sus derivados, en una performance que tiene directa relación con la fuerte sequía del verano.

Las harinas cayeron de 3.115 millones a 2.971 millones de dólares; el aceite, de 1.188 millones a 988 millones de dólares; y los porotos se derrumbaron de 388 millones a sólo 90 millones de dólares.

Entre los subproductos de la soja, sólo creció el biodiésel, de 268 millones a 304 millones de dólares; es decir, un 13,4 por ciento.

Fuente: Agrovoz

Las exportaciones de carne bovina de Santa Fe registraron un mayor crecimiento que la media a nivel país. En 2017 alcanzaron los valores máximos de la última década, con US$378 millones y 63.431 toneladas, a la vez que ganaron participación en el total de la Argentina.

Desde inicios de esta década, las exportaciones de Santa Fe de carne aumentaron 110% en términos de volumen. El 90% de la suba corresponde a cortes congelados de menor valor relativo. Las exportaciones de carne enfriada, de mayor valor, se incrementaron sólo de manera marginal.

Santa Fe participa con el 30% de la cuota Hilton de la Argentina. En términos relativos, absorbe mayor demanda que por ejemplo Australia, Uruguay, Nueva Zelanda y Paraguay (16% del total del reparto mundial).


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Un reporte de los economistas del Ieral Carolina Beltramino y Lorena Picapietra analizó el potencial exportador en la próxima década de carne de Santa Fe. China es hoy el principal destino de cortes congelados de bajo valor y explica el 80% del incremento en el volumen exportado en los últimos dos años.

Los nuevos acuerdos comerciales del país con esa región, con la ampliación del protocolo para exportar carne enfriada de alto valor y congelada con hueso, generará la posibilidad de participar en nichos de mercado de mayor valor (sector gastronómico, hotelero).

Hacia la próxima década se prevé un mayor crecimiento de las importaciones en mercados de menor precio, y más competencia por acceder y mantener los canales comerciales de alto valor. China continuará siendo protagonista y se espera una evolución positiva de las importaciones de carne bovina de mayor valor.


"El vínculo comercial de la Argentina con estos mercados más dinámicos resulta estratégico para impulsar y acompañar el crecimiento en los niveles de producción hacia la próxima década", apuntó el trabajo.

En este sentido, la Argentina tiene un doble desafío: avanzar sobre protocolos que permitan el acceso a los canales comerciales de mayor valor y lograr acuerdos comerciales que reduzcan los aranceles.

Santa Fe puede afrontar el nuevo escenario combinando la capacidad instalada y productiva de sus establecimientos frigoríficos que tienen las máximas habilitaciones para exportar a la Unión Europea. Además, requerirá de nuevas inversiones de cara a cumplir con todos los requisitos que plantea el mercado asiático de alto valor.

Desde el Ieral describieron que la estructura industrial santafecina muestra ventajas comparativas y competitivas respecto al resto del país, en cuanto a los volúmenes faenados y a las habilitaciones para acceder a los mercados internacionales más exigentes. Esto es con 35 establecimientos faenadores de bovinos (7% del país), de los que 27 cuentan con habilitación del Senasa para tránsito federal e internacional (77% del total), siete con habilitación provincial y uno municipal.

El 20% de las empresas frigoríficas recibieron cupo de exportación de la cuota Hilton para el ciclo 2017/2018. Así, Santa Fe mantiene una participación mayor al 30% del volumen total asignado. "El nuevo escenario con perspectivas optimistas para el crecimiento de las exportaciones de carne pone a Santa Fe en un lugar preferencial para aprovechar el contexto", concluyó el informe.

Fuente: La Nación

A causa de la reciente seca y de la ralentización del proceso de retención, la oferta ganadera es más alta que lo que puede absorber la demanda.

Los precios de equilibrio, para este nivel de oferta y demanda, se ubican un 15 por ciento por debajo del promedio histórico.

La faena, ahora ubicada en unas 250 mil toneladas mensuales de carne vacuna, es la más alta desde la liquidación del 2007-2010 a la fecha.

La demanda de consumo está afectada por la inflación, por la suba de las tarifas y por la devaluación; está más vigente que nunca vigente a esta altura del año el dicho “precios nuevos con salarios viejos”.

La demanda de exportación es el factor más dinámico, con cerca de 40 mil toneladas embarcadas en marzo. Absorbe ya el 16 por ciento de la producción total, pero el tipo de carne que se está exportando (vaca manufactura y conserva, toro, cortes de novillo de bajo valor) no es eficaz para arrastrar a todo el mercado a la suba.

Al consumo local, que está bien abastecido hoy por novillitos, vacas gordas, terneros y vaquillonas, y que representa el 84 por ciento de la demanda, no le alcanza (todavía) el eventual contagio de los mayores volúmenes exportados. Sólo una restricción importante de la oferta –que no está a la vista– podría imponer precios reales significativamente más altos que los actuales.

Pero si las lluvias persisten, podemos tener en las próximas semanas y meses episodios de subas circunstanciales de precios. Y si la devaluación del peso prosigue, es posible que en los próximos meses comience a exportarse un mayor volumen de cortes de novillo o de vaca gorda. Con este tipo de cambio en ascenso, la exportación puede empezar a tener un protagonismo que hasta ahora no ha tenido. Por el clima y por el tipo de cambio vendrán las novedades.

Los datos finales

Un balance provisional del año ganadero 2017/2018 daría una entrada al rodeo de 14,5 millones de crías (dato a confirmar) y una faena registrada de 12,75 millones de cabezas. Y una “extracción” adicional, sumando la mortandad, la faena sin registrar y el abigeato (robo de ganado) del orden de los 1,5 millones de cabezas.

Este último registro podría desagregarse de la siguiente manera: mortandad de ganado adulto –1,17 millones de cabezas–. consecuencia básicamente de las inundaciones de 2017 y faena sin registrar y abigeato (delito que está creciendo), otras 330 mil cabezas anuales.

La mortandad de ganado adulto en un año normal está calculada en un piso del dos por ciento, y la faena sin registrar, tanto la que se hace sin declarar o la que se hace después de hora en pequeños mataderos o en colgaderos provinciales, es difícil de calcular. Pero más de un acopiador de cueros vacunos de las provincias nos ha aconsejado incluir este tipo de matanza, por su magnitud, en un balance ganadero bien hecho.

Un enfoque optimista del año ganadero recién terminado podría sostener también que pese a los desastres naturales del año 2017/2018, el stock siguió creciendo. Como también siguió creciendo el destete. Faena, stock y parición en aumento, pese a la adversidad climática.

Pero no puede dejar de observarse que el crecimiento estimado del stock (300 mil cabezas), o sea de sólo 0,5 por ciento, estaría bien por debajo del incremento de la población humana, que crece a razón del 1,1/1,2 por ciento anual acumulativo.

La producción de carne vacuna per capita sigue retrocediendo.

Fuente: Agrovoz

El bife argentino continúa consolidándose en las góndolas del mundo. 

 

Según un informe de la Cámara de la Industria de la Carne (CICCRA), los despachos al exterior "continuaron creciendo a un ritmo muy elevado, tal como viene sucediendo desde el inicio de la primavera de 2016". 

 

 

En concreto, las exportaciones de carne vacuna equivalieron a 38.641 toneladas en marzo, marcando así un crecimiento del 48%, en tanto que en el primer trimestre superaron las 103.900 toneladas, lo que implicó unfuerte avance del 67% en relación con igual lpaso de 2017. 

 

En tanto, los ingresos por ventas al exterior de carne llegaron a casi u$s160 millones de dólares en marzo (alza del 50%). Si se considera el primer trimestre del año, los despachos generaron ingresos de divisas por u$s419 millones, valor que se ubicó 60% por encima del correspondiente a enero-marzo de 2017. 

 

Frente a estas cifras, desde CICCRA remarcaron que "los embarques de carne vacuna fueron los más elevados de los últimos nueve años". 

Además, señalaron la industria logró en el primer trimestre la octava mejor performance de los últimos 23 años para ese período, en términos de volúmenes. 

 

En cuanto a los destinos, China se mantuvo como principal destino de exportación para la industria frigorífica vacuna argentina.

El gigante asiático concentró el 47% de los embarques, mostrando un crecimiento cercano al 100% respecto al lapso enero-marzo del 2017. 

 

En segundo lugar se posicionó Israel, con operaciones por 8.200 toneladas y un crecimiento del 33%. 

 

Desde CICCRA señalaron que se observó una importante recuperación de la demanda rusa, país al que se envió un volumen cincoveces superior al registrado en el primer trimestre de 2017 (7 mil tn pp).

Fuente: IProfesional

Hacia fines del año pasado se proyectaban las exportaciones de carne vacuna para 2018 en el orden de las 360 mil toneladas res con hueso. Pero dos hechos registrados en los últimos meses ameritan corregir esa estimación hacia arriba: primero, la devaluación registrada después de la conferencia de prensa del Ministerio de Economía (28 de diciembre), que se agrega a la devaluación de mediados de año (efecto Cristina) y al otorgamiento de reintegros.

El segundo es la grave seca que afecta a gran parte del país, que obligaría a los criadores en los próximos meses, para aliviar los campos, a desprenderse de una cantidad no prevista de hacienda en general y particularmente de vacas, tanto manufactura como conserva.

Estas categorías son, justamente, la mercadería que demanda China, mercado que en los últimos meses se muestra insaciable.

Además, por primera vez en muchos años, el sector exportador no ha trasladado al precio de la hacienda para exportación (novillo pesado, vaca) la mejora recibida en el tipo de cambio.

Mejora en el "dólar carne"

Con las recientes devaluaciones, pero especialmente con la última de fines de diciembre y principios de enero, y con el cobro de los reintegros, el precio del novillo pesado en dólares “carne” ha bajado de 3,40 dólares por kilo en gancho (julio) a 3,00-3,10 por kilo en la actualidad. Y se ubica por debajo de las cotizaciones en Uruguay y Paraguay, y algo por encima de Brasil.

A diferencia de otras devaluaciones recientes (2014, 2015/2016), esta vez la exportación no resignó el mayor poder de compra que le dio la devaluación en el precio del ganado, porque esta vez la demanda del consumo interno no convalidó la suba de precios ni continuó la competencia por captar los novillos.

El mercado está lleno de sustitutos a bajo precio, y los consumidores argentinos tienen un menor ingreso disponible por los efectos de la suba de tarifas y por la misma devaluación, que ha encarecido muchos bienes.

La mejora en el dólar “carne” se ha trasladado directamente a los ingresos de los frigoríficos, lo que combinado con un novillo pesado o vaca, cuyos precios han subido, pero muy poco, han determinado que por primera vez en muchos años –ya no nos acordamos cuántos–, la exportación desde diciembre último esté ganando dinero.

Es sencillo, en muchas categorías y cortes hoy tenemos mejores alternativas de precios en el exterior que en el mercado doméstico.

Fuente: AgroVoz

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos dio a conocer su informe sobre previsiones de la evolución de la producción de carne de vacuno en Argentina para 2018.

Según sus estimaciones, la producción argentina podría sumar 30.000 toneladas más que en 2017, por el aumento de la fanea. El número de sacrificios se acercaría a los 13 millones de cabezas para 2018, con una producción estimada en 2,93 millones de toneladas.

China se ha convertido en la mayor compradora de la carne vacuna argentina, acaparando el 50% del total de las exportaciones argentinas. Esta situación se mantendrá y el Usda estimó que para 2018 exportaremos cerca de 350.000 toneladas de carne de bovina.

 

También resultará interesante la evolución de la cuota Hilton que destina a la Unión Europea que por primera vez en 2018 se espera que se complete en su totalidad y crezca dentro de la cuota 481.

En segundo lugar, se destaca la presencia como socio comercial de Rusia, que sería el otro gran cliente argentino. Chile e Israel seguirán aportando sus compras, con el agregado de Singapur, tras el acuerdo para acceder a su mercado con carne Halal, contando con un gran potencial de crecimiento.

Por último destaca que después de varios años de dificultades económicas, la mayoría de las plantas dedicadas a la exportación de carne están ganando dinero. Esto se debe a la devaluación de peso, lo que hace más competitivas las exportaciones frente al dólar además del hecho de que el precio del ganado es el más bajo en todo el Mercosur, algo que no venía ocurriendo desde hace años.

Fuente: Infocampo

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