En 2017, la producción de aceite de oliva se duplicó con respecto al año previo, así lo destacó el último informe de IES Consultores. Este resultado fue ayudado por una mejora en la cosecha de aceitunas, alcanzando la elaboración de aceite de oliva un máximo de 48.000 toneladas. En este sentido, Alejandro Ovando, director de la consultora, resaltó: “Se espera que la producción de aceite de oliva continúe incrementándose en la búsqueda de mayor valor agregado para poder exportar y competir con el resto del mundo”.


Comercio exterior

El consumo doméstico de aceite de oliva es relativamente bajo en Argentina, lo cual permite que se genere un amplio excedente para la exportación. En sintonía, desde IES Consultores indicaron que los envíos al exterior han sido récord en 2017, totalizando US$ 152 millones, con un fuerte crecimiento del 155,2% respecto a 2016. En relación al volumen, los despachos llegaron a un máximo de más de 37.000 toneladas, lo que significa un incremento de 126% respecto a 2016. Entre los principales destinos se destacaron Estados Unidos, España y Brasil. De acuerdo a lo detallado, EE.UU. acaparó el 40% de las exportaciones medidas en toneladas y el 40,7% en valores; los ibéricos recibieron el 35% en volúmenes y el 33,1% en valores, mientras que el país vecino, el 16,7% en toneladas y el 17,4% en valores. Estos países concentraron el 91,2% de las ventas externas de aceite de oliva.

En el ranking de exportadores mundiales de aceite de oliva, Argentina ocupa el cuarto puesto. De acuerdo a IES Consultores, las exportaciones globales fueron de 891.000 toneladas, teniendo Argentina una participación del 3,4%. La tabla de posiciones se encuentra liderada por la Unión Europea (59,7%), seguida por Turquía (20,2%) y Túnez (10,1%).

Fuente: El Economista

Si bien las exportaciones se mantuvieron estables, se registró un incremento en las explotaciones certificadas y en la superficie bajo control, destacó un informe del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Durante 2017, las explotaciones certificadas y la superficie bajo control registraron un incremento de 1% y 12%, respectivamente, en comparación a 2016, advirtió el informe anual de Producción y comercio de productos orgánicos elaborado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Según el informe, la superficie bajo seguimiento orgánico en el país fue de 3,2 millones de hectáreas en 2017, lo que representó un aumento de 12% respecto al año anterior. De ese total, precisó el SENASA, 2,9 millones de hectáreas se dedicaron a la producción ganadera y 203 mil hectáreas a producción vegetal.

El principal destino de la producción argentina de orgánicos continúa siendo la exportación, que se mantuvo estable respecto al año anterior, señaló el SENASA. Durante 2017, el volumen de las exportaciones presentó un aumento del 2%, alcanzando las 176,3 mil toneladas exportadas.

Según el SENASA, el aumento en los envíos al exterior confirma la tendencia que se viene dando desde hace 20 años: desde 2007 en adelante la misma se ubica entorno del 4% de crecimiento anual.

El 85% de los envíos al exterior están destinados a Estados Unidos (45%) y la Unión Europea (40%), mientras que el restante 15% se reparte entre Suiza y Japón, entre otros países. “Las exportaciones a Unión Europea en 2017 aumentaron un 47% y alcanzan el 40% del volumen exportado”, señaló el informe.

Los principales productos exportados a los dos mayores mercados de destino incluyen: soja, chía, azúcar de caña, harina de soja, puré de pera, peras, manzanas, arándanos, trigo, maíz, ajo, echalotte y espárragos.

En los últimos cinco años, la exportación de productos industrializados, como azúcar de caño, vinos y aceites, y de lana orgánica registró incremento. Asimismo, se observó aumentos en los envíos de oleaginosas.

En 2017, se cosecharon en total 77.042 hectáreas de producción orgánica. Las provincias de Mendoza, Tucumán y Neuquén fueron las que mostraron mayor crecimiento en la superficie cosechada, destacó el informe. 

La distribución de la superficie orgánica cosechada mostró una mayor participación de la producción destinada a cereales y oleaginosas orgánicos (49%), seguida por los cultivos industriales orgánicos (32%), las frutas (14%) y las hortalizas y legumbres orgánicas (6%).

Respecto a los productos orgánicos de origen animal, el SENASA destaca un crecimiento de 27% respecto al año anterior. “La recuperación de las exportaciones de lana orgánica fue la que marcó el crecimiento de los productos de origen animal certificados”, precisó.

En ese sentido, el informe precisó que la superficie bajo seguimiento destinada a la ganadería aumentó un 13% respecto a 2016, producto del ingreso al sistema de productores de ovinos.

“El 94% de la producción bajo seguimiento de la ganadería orgánica corresponde a la producción ovina en Patagonia” que es la actividad que registró el mayor crecimiento, señaló el SENASA.

El informe destacó la recuperación observada en la apicultura orgánica. “En 2017 se recuperó el número de colmenas que creció un 45%”, explicó el SENASA.

Argentina concentra la mayor superficie orgánica sembrada, mientras que México es el país con más cantidad de productores y Brasil el que tiene el mercado interno más desarrollado, advirtió Mundo Sputnik News.

En general, América Latina recién se comienza a implementar reglas que favorezcan la regulación tanto de la producción como del comercio de los productos orgánicos que mantienen una tendencia positiva en el mercado exterior.

Fuente MT

El FMI ha señalado que se producirá una suave aceleración del crecimiento mundial hasta el 3,9% tanto en 2018 como en 2019, apoyado en el mayor dinamismo del comercio mundial y en el repunte de la inversión. Esta cifra es un 0,1 puntos mayor que la de 2017, por lo que el mundo continúa la senda de crecimiento.

Esta tendencia positiva se consolida a pesar de las tensiones globales que está generando la potencial guerra comercial entre Estados Unidos y China. Las tensiones entre ambos países, tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de aplicar medidas proteccionistas como la imposición de aranceles a importaciones y las posteriores represalias anunciadas por Pekín, han hecho sonar las alarmas de guerra comercial. Sin embargo, esta tensión parece que no va a afectar al crecimiento mundial, según el Panorama Económico elaborado por CEOE. 

El pasado 8 de marzo, Estados Unidos aprobó aumentar los aranceles a la importación de acero hasta el 25% y de aluminio hasta el 10%, dejando exentas en un primer momento las importaciones pro-cedentes de México y Canadá. Posteriormente, también se han beneficiado de la exención las importaciones procedentes de otros socios comerciales, como la Unión Europea, Australia, Argentina, Brasil y Corea del Sur, siendo China el principal país afectado por estas medidas.

Estas decisiones han sido acompañadas por nuevas baterías de aranceles en Estados Unidos a productos procedentes de China, con el objetivo de contrarrestar el elevado déficit comercial entre ambos países, y con acusaciones al país asiático de no respetar la propiedad intelectual en empresas tecnológicas estadounidenses.

Por su parte, China ha contestado también con nuevos aranceles a una serie de productos estadounidenses y denuncias ante la Organización Mundial del Comercio. Esta situación está extendiendo el temor a una mayor escalada arancelaria que desemboque en una guerra comercial entre las dos principales economías mundiales.

A pesar de ello, las economías avanzadas siguen con un comportamiento vigoroso, favorecido por las condiciones financieras muy laxas que persisten en la mayoría de los países, explican los empresarios españoles. Además, el precio del petróleo se mantiene en niveles moderados, y se está produciendo una recuperación en países emergentes como Rusia y Brasil, junto con un mayor dinamismo en India, al tiempo que China mantiene su ritmo de actividad y retrasa su anunciada desaceleración.

La reactivación notable de la inversión, el comercio internacional y la producción industrial, sumada a la mejora de la confianza en las empresas y los consumidores, está apuntalando la vuelta a una economía saneada, asegura el organismo que dirige Christine Lagarde. De hecho, sólo ocho de 180 países del mundo estarán en recesión en 2018, lo que muestra el buen momento para la actividad económica global.

Según el informe ‘Perspectivas de la Economía Mundial’ del FMI, todos los países del mundo van a crecer durante el año 2018 menos ocho. Estos son: Yemen (-0,5%), Venezuela (-15%), Suazilandia (-0,8%), Sudán del Sur (-3,8%), Puerto Rico (-3,5%), Nauru (-3%), Dominica (-16,2%) y Guinea Ecuatorial (-8,4%). 

Los riesgos que afectan al crecimiento mundial
No obstante, aunque en el corto plazo estima que los riesgos están equilibrados, señala que predominan los riesgos a la baja para el medio plazo. Entre ellos, destaca la posibilidad de un endurecimiento drástico de las condiciones financieras al normalizarse las políticas monetarias, posibles aumentos de las tensiones comerciales y de giros hacia políticas proteccionistas, o un incremento de las tensiones geopolíticas, entre otros.

En cuanto a los bancos centrales, destaca un nuevo aumento de tipos que se produjo en marzo en Estados Unidos, hasta el intervalo entre el 1,5% y el 1,75%, continuando un proceso de normalización iniciado en diciembre de 2015. La Reserva Federal contempla al menos dos subidas adicionales durante el presente año, al tiempo que continuará reduciendo su balance. Mientras, otros bancos centrales, como el BCE, el Banco de Inglaterra o el Banco de Japón, mantuvieron inalteradas sus políticas monetarias y sus programas de compras de activos.

Por su parte, las bolsas mundiales han tenido un comportamiento negativo durante el mes de marzo, marcado por las elecciones en Italia, las negociaciones sobre el Brexit, el alza de tipos de la Reserva Federal y las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China.

En cuanto a las negociaciones sobre el Brexit, cabe destacar que se ha alcanzado un acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea para establecer un periodo transitorio de 21 meses una vez que Reino Unido salga de la UE el próximo 29 de marzo de 2019. El periodo transitorio se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2020 y permitirá seguir negociando la futura relación entre las partes.

Por su parte, en marzo, el precio del petróleo aumentó ligeramente con respecto al mes de febrero, situándose el crudo Brent en 66,0 $/barril de promedio. En abril, el precio ha seguido al alza, superando en la segunda semana los 70 $/barril. Entre los motivos que contribuyeron al aumento del precio destaca el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio, que se vio contrarrestado, en parte, por el informe de la OPEP de marzo, en el que se revisa al alza las previsiones de oferta de crudo de los países que no pertenecen a la OPEP, principalmente de Estados Unidos.

En términos interanuales el incremento del precio ha sido notable, un 28,6% más que en marzo de 2017, si bien, en euros el encarecimiento ha sido del 11,4% debido a la apreciación de esta moneda frente al dólar durante el último año.

Fuente: El Empresario

Las importaciones brasileñas registran una tendencia ascendente y es un alivio para buena parte de las economías regionales de la Argentina. Entre las provincias más “Brasil-dependientes” figuran Buenos Aires, con un 30 % de sus exportaciones a ese destino, Misiones (29%), Río Negro (24%), Mendoza (18%), Salta (16%) y Entre Ríos (13%).

De los US$9000 millones de exportaciones argentinas a Brasil, el 39% corresponde a vehículos, autopartes y motores, el 23% a plásticos, neumáticos y productos químicos, el 15% a productos agroindustriales diversos, el 14% a cereales y el 6% a bienes primarios.

Las ventas a ese destino no sólo acusaron el impacto de su recesión sino también -y fundamentalmente- la pérdida de competitividad local. En los últimos años, una gama amplia de productos argentinos perdieron market share en Brasil, aumentando la participación de países competidores. En vinos, por ejemplo, se perdió terreno a manos de Chile y en ajo, de China.

Un trabajo del economista Jorge Day, del Ieral, describe que como las importaciones también dependen del poder de compra del dólar y, en los últimos dos años, su precio bajó en Brasil, les conviene importar más. “Mayor crecimiento de la economía y dólar más barato son dos fuerzas que contribuyen a que sus importaciones crezcan”, apuntó.

En el nordeste argentino, la jurisdicción más vinculada a Brasil es Misiones, con la industria papelera. En el noroeste está Salta, destacándose en los porotos. Y en la Patagonia, Río Negro que comparte con el Alto Valle, su especialidad en peras y manzanas. Aunque hay una leve mejora a inicios de este año, sus exportaciones vienen cayendo desde hace varios.

En Cuyo, Mendoza es la más Brasil-dependiente, especialmente en productos del agro (ajo) y agroindustrial (algo de vinos, frutas industrializada y productos olivícolas). Para este año, se esperan buenas cosechas, lo cual estas industrias contarán con más materia prima para producir y luego exportar.

“El impacto no es parejo regionalmente. Las jurisdicciones que exportan productos regionales son las que recibirán mejor las noticias de mayores importaciones de Brasil, gracias a su mayor crecimiento (aunque leve) y al encarecimiento de su economía”, sostuvo Day.

Remarcó que la mejor coyuntura no debe hacer olvidar que estos sectores no se vieron favorecidos por las políticas de la última década y redujeron su competitividad: “En general, sus costos aumentaron a mayor ritmo que los precios de ventas. La menor competitividad argentina también golpeó los precios de las materias primas; si al sector exportador le cuesta cada vez más vender, tienen cada vez menos fondos para pagar por sus insumos, que es el precio percibido por los productores”, dijo.

Además, el economista enfatizó que, como la Argentina es “más cara”, Brasil opta por sustituirla como proveedora en varios productos, por lo que en los últimos años cayeron más -o aumentaron menos- las compras de productos desde la Argentina que desde el resto del mundo. Hay unas pocas excepciones como malta, porotos y ciruelas secas.

Fuente: La Nación

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) emitió su Informe Técnico sobre el Intercambio Comercial Argentino, para las cifras estimadas de marzo de 2018.

El informe destaca que la tendencia deficitaria de la balanza comercial continúa siendo un problema, dado que las exportaciones alcanzaron 5.347 millones de dólares y las importaciones 5.958 millones de dólares, marcando un déficit en la balanza comercial fue de 611 millones de dólares.

 

Exportaciones

“Las exportaciones aumentaron 17,2% respecto al mismo mes del año anterior (783 millones de dólares). Los precios y las cantidades subieron 7,1% y 9,4%, respectivamente”, señala el informe del INDEC.

En relación a los rubros, el INDEC destacó que “aumentaron todos los grandes rubros. Las exportaciones de Productos primarios subieron 29,8%, las Manufacturas de origen agropecuario (MOA) 2,2%, las Manufacturas de origen industrial (MOI) 22,6%, y las exportaciones de Combustibles y energía 58,1%”.

Importaciones

“El valor de las importaciones en marzo creció 8,8% respecto al registrado en igual mes del año anterior (484 millones de dólares). Los precios subieron 2,2% y las cantidades 6,5%. Las importaciones de Bienes de capital crecieron 0,1%, las de Bienes intermedios 14,3%, las de Combustibles y lubricantes 31,6%, Piezas y accesorios para bienes de capital 18,3%, Bienes de consumo 0,5%”, detalló el INDEC.

Brasil, China y Estados Unidos mandan

La dependencia de la Argentina con sus dos principales socios comerciales se sigue acentuando, pero el saldo dela balanza no resulta positivo para nuestro país, dado que les compramos más y en mayor valor, de lo que ellos nos compran.

En detalle: “En marzo nuestros principales socios comerciales (tomando en cuenta la suma de exportaciones e importaciones) fueron Brasil, China y Estados Unidos, en ese orden. Las exportaciones a Brasil alcanzaron 1.055 millones de dólares y las importaciones desde ese país 1.657 millones de dólares. El saldo comercial fue deficitario en 602 millones de dólares. Las exportaciones a China totalizaron 256 millones de dólares y las importaciones 1.086 millones de dólares. El déficit comercial en este caso fue 830 millones de dólares. Las exportaciones a Estados Unidos sumaron 350 millones de dólares y las importaciones desde ese país 474 millones de dólares. El déficit con Estados Unidos en marzo fue de 124 millones de dólares. Estos tres países en conjunto absorbieron 31,1% de las exportaciones de Argentina y abastecieron 54,0% de las importaciones.

El Agro en la Balanza Comercial

“El aumento de 317 millones de dólares de las exportaciones de Productos Primarios se debió principalmente a las ventas de maíz en grano (aumentaron 148 millones de dólares), trigo y morcajo (aumentaron 83 millones de dólares), y peras frescas (aumento de 25 millones de dólares)”, informó el INDEC.

 

Para el caso de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que aumentaron en 42 millones de dólares, “el incremento más importante se debió a carne bovina, deshuesada, congelada (aumento de 50 millones de dólares), en tanto las mayores caídas se registraron en aceite de soja en bruto, incluso desgomado (-76 millones de dólares) y en aceite de girasol en bruto (-47 millones de dólares)”, destacó el informe.

Los productos con mayores aumentos de sus exportaciones en marzo de 2018 respecto de igual mes del año anterior por destino fueron:

  • Maíz en grano. Sus exportaciones crecieron 148 millones de dólares. Los mayores aumentos correspondieron a: Argelia (45 millones de dólares), Arabia Saudita (44 millones de dólares), Egipto (41 millones de dólares), Chile (16 millones de dólares) y Malasia (15 millones de dólares).
  • Trigo y morcajo. Sus exportaciones aumentaron 83 millones de dólares. Las exportaciones a Brasil crecieron 39 millones de dólares, a Viet Nam 17 millones de dólares, a Indonesia 12 millones de dólares, a Kenya 10 millones de dólares y a Tailandia 9 millones de dólares.
  • Carne bovina, deshuesada, congelada. Sus exportaciones aumentaron 50 millones de dólares. Crecieron principalmente las exportaciones a China (aumento de 30 millones de dólares), a Rusia (aumento de 11 millones de dólares) y a Israel (aumento de 5 millones de dólares).

Los productos cuyas exportaciones registraron mayores caídas interanuales en marzo fueron:

  • Aceite de soja en bruto, incluso desgomado. Las exportaciones cayeron 76 millones de dólares. Las principales caídas se registraron con: India (-109 millones de dólares), Paquistán (-26 millones de dólares), Egipto (-22 millones de dólares), en tanto que aumentaron las exportaciones a Bangladesh (35 millones de dólares), Venezuela (25 millones de dólares), Argelia (20 millones de dólares) y Marruecos (16 millones de dólares).
  • Aceite de girasol en bruto. Sus exportaciones cayeron 47 millones de dólares. Las exportaciones a Egipto descendieron 23 millones de dólares, a Irán 12 millones de dólares, a India 9 millones de dólares.
  • Porotos de soja, excluidos para siembra. Las exportaciones cayeron 24 millones de dólares. Las exportaciones a China decrecieron 26 millones de dólares, en tanto las exportaciones a Chile aumentaron en 2 millones de dólares.
  • Merluzas negras congeladas evisceradas, sin cabeza ni cola excluido en filetes. Las exportaciones cayeron 12 millones de dólares; hacia Estados Unidos se redujeron 10 millones de dólares y a Viet Nam 1 millón de dólares.

Fuente: Infocampo

Como producto de la devaluación, las exportaciones crecieron a un ritmo mayor a las importaciones, lo que marcó que en marzo el déficit comercial sea de 611 milones de dólares, con un acumulado en el primer trimestre de 2.494 millones de dólares, más del doble que en el mismo tramo de 2017.

"En marzo las exportaciones crecieron 17,2% interanual y 6,8% medidas sin estacionalidad contra febrero. En tanto, las importaciones se desaceleraron, creciendo 8,8%", indicó el Ministerio de Hacienda. Para Santiago Bulat, "el dato de crecimiento de las exportaciones de manufacturas de origen industrial y combustibles es muy bueno".

En cuanto a las importaciones, los precios subieron 2,2% y las cantidades 6,5%, con avances en la facturación de la compra de bienes intermedios del 14,3%; de combustibles y lubricantes de 31,6%, y de piezas y accesorios para bienes de capital de 18,3%. "El tipo de cambio presiona al alza mejorando las exportaciones y reduciendo la cantidad de importaciones. Que en este caso cayeron las compras al exterior vinculadas de consumo, pero es lo que suele pasar cuando ves ese movimiento en el tipo de cambio", explicó Bulat.

El Palacio de Hacienda destacó que "el aumento de las importaciones del primer trimestre se explica por aumentos en las importaciones de bienes relacionados con la producción".

Fuente: BAE

Una compañía logró exportar 29 mil toneladas del producto a Canadá en este marzo, mientras otra cifra similar del biocombustible se enviará este mes al mismo destino.

Por ahora, el mercado canadiense no llega a cubrir la demanda de Estados Unidos de 1,6 millones de toneladas, que quedó clausurada por la oficialización de medidas antidumping el último 3 de abril por parte de la administración de Donald Trump. La firma Ecofuel, de Bunge y AGD, exportó 29.000 toneladas de biodiésel a Canadá, y este mes prevé enviar otro embarque de este biocombustible derivado del aceite de soja..

El hecho de que Canadá compre biodiésel argentino se interpreta como una muestra de confianza tras el golpe que implicó para la industria la sanción dispuesta por la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos.

Fuente: Revista Petroquímica

Hay coincidencia en que la disputa comercial entre Estados Unidos y China han abierto una ventana de oportunidades para el país, que sin embargo esta vez no podría aprovechar en todos sus alcances, en especial debido a la grave sequía que afecta la zona núcleo del país

En tanto, un trabajo elaborado por el banco HSBC, Kantar TNS y Oxford Economics, que incluye previsiones respecto del comercio bilateral y calcula las importaciones y exportaciones totales de bienes, plantea para Argentina “Un futuro brillante”, más allá de algunos desafíos concretos.

La disputa comercial de los dos gigantes económicos afectó directamente al mercado de soja, luego que el gigante asiático ya que China impondría un arancel del 25% a la importación de 106 productos estadounidenses -incluyendo soja, maíz, algodón, trigo y carne, entre otros- en caso que Estados Unidos ponga en firme su nuevo esquema de aranceles para productos tecnológicos e industriales de origen chino.

Entre los commodities, el complejo sojero ha sentido con más fuerza el impacto por el peso que tiene en la balanza comercial agrícola entre ambas naciones. China es el principal importador mundial del poroto, con una participación mayor al 60% de las compras mundiales que, para la campaña 2017/18, representará una absorción de casi 100 millones de toneladas, dice un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). En general, el país asiático importa casi el 50% de poroto desde Brasil, alrededor de un 40% desde Estados Unidos, y el 10% restante desde otros países, mayormente Argentina seguida de Paraguay. Inversamente, China es el destino del 60% de las exportaciones totales de soja de Estados Unidos, que para la campaña 2017/18 representa un volumen total de 37 millones de toneladas.

Las exportaciones totales de soja de Brasil y Argentina en la presente campaña 2017/18 podrían ascender a 77,5 millones de toneladas,. Es decir, incluso si todo el saldo exportable de poroto de soja sudamericano se destinase a China, los despachos combinados de ambos países no alcanzarían a cubrir las necesidades de compra de esta nación, señalando la complejidad del escenario planteado.

Brasil sería el principal ganador en lo que se refiere a participación en el mercado del comercio de la soja en grano, pero también podría suceder que China opte por sustituir parte de la importación de poroto por más harina y aceite.

Para Argentina se plantea un dilema comercial: nuevas oportunidades para colocar productos como los commodities, la carne y otros productos agrícolas y ganaderos, pero poco margen para exportar, por caso, soja, debido a la sequía en la zona agrícola núcleo del país.

Podría decirse que si bien la primera reacción de los mercados fue una baja del 14% en EE UU, de a poco el precio absorberá el arancel impuesto -en caso de que surjan nuevas negociaciones que destraben el conflicto- y el precio aumentará de manera de absorber el arancel o parte de él. Esta situación podría beneficiar a Brasil y Argentina segundo y tercero exportadores de soja a nivel mundial para tratar de abastecer las 100.000 toneladas que China importa actualmente.

PROYECCIONES

En tanto, según el trabajo del HSBC, las empresas en Argentina son optimistas respecto del futuro ya que la economía atraviesa una rápida recuperación luego del reordenamiento macroeconómico de 2016. Gracias a un clima político interno más estable y una economía mundial pujante, las perspectivas de crecimiento comercial de nuestro país resultan prometedoras, especialmente con Asia, destaca el informe.

El panorama en el corto plazo indica que la economía argentina se expande a buen ritmo, y probablemente siga haciéndolo durante los próximos años si el país continúa con su estrategia gradualista en materia de reformas económicas. Uno de los desafíos es la inflación, que según el informe es una de las variables económicas a atender para evitar la desvalorización del peso.

Los datos de las encuestas realizadas sugieren que el 84% de las empresas argentinas esperan para 2018 un aumento en los volúmenes comerciales, lo cual resulta considerablemente más optimista que el promedio mundial de 77%. Al margen de un fuerte crecimiento comercial mundial, las perspectivas comerciales de Argentina se fundan en una recuperación cíclica constante en toda América del Sur.

El trabajo destaca a Brasil como uno de los principales socios comerciales de Argentina, ya que el país atravesó la mayor recesión de su historia y la recuperación está en pleno curso. La Unión Europea negocia actualmente un acuerdo comercial con el Mercosur que, de aprobarse, podría aportar un impulso adicional a las importaciones de productos elaborados y exportaciones de carne.

Las exportaciones argentinas totalizarán 132.754 millones de dólares en 2030, contra los u$s 58.745 millones de 2017. Será un incremento de 126 por ciento. Las exportaciones al continente asiático crecerán 195% entre 2017 y 2030, con la sorpresa de la demanda de India y Vietnam, que aumentarán 274% y 243%, respectivamente, sus compras de productos argentinos. Para ese año el pequeño país oriental, con compras por u$s 8.906 millones, será el cuarto mercado más importante para la colocación de productos argentinos en el exterior.

Fuente: El Dia

A pesar de la incertidumbre política, las importaciones brasileñas registran una tendencia ascendente y es un alivio para buena parte de las economías regionales de la Argentina. Entre las provincias más "Brasil-dependientes" figuran Buenos Aires, con un 30 % de sus exportaciones a ese destino, Misiones (29%), Río Negro (24%), Mendoza (18%), Salta (16%) y Entre Ríos (13%).

De los US$9000 millones de exportaciones argentinas a Brasil, el 39% corresponde a vehículos, autopartes y motores, el 23% a plásticos, neumáticos y productos químicos, el 15% a productos agroindustriales diversos, el 14% a cereales y el 6% a bienes primarios.

Las ventas a ese destino no sólo acusaron el impacto de su recesión sino también -y fundamentalmente- la pérdida de competitividad local. En los últimos años, una gama amplia de productos argentinos perdieron market share en Brasil, aumentando la participación de países competidores. En vinos, por ejemplo, se perdió terreno a manos de Chile y en ajo, de China.

Un trabajo del economista Jorge Day, del Ieral, describe que como las importaciones también dependen del poder de compra del dólar y, en los últimos dos años, su precio bajó en Brasil, les conviene importar más. "Mayor crecimiento de la economía y dólar más barato son dos fuerzas que contribuyen a que sus importaciones crezcan", apuntó.

En el nordeste argentino, la jurisdicción más vinculada a Brasil es Misiones, con la industria papelera. En el noroeste está Salta, destacándose en los porotos. Y en la Patagonia, Río Negro que comparte con el Alto Valle, su especialidad en peras y manzanas. Aunque hay una leve mejora a inicios de este año, sus exportaciones vienen cayendo desde hace varios.

En Cuyo, Mendoza es la más Brasil-dependiente, especialmente en productos del agro (ajo) y agroindustrial (algo de vinos, frutas industrializada y productos olivícolas). Para este año, se esperan buenas cosechas, lo cual estas industrias contarán con más materia prima para producir y luego exportar.

"El impacto no es parejo regionalmente. Las jurisdicciones que exportan productos regionales son las que recibirán mejor las noticias de mayores importaciones de Brasil, gracias a su mayor crecimiento (aunque leve) y al encarecimiento de su economía", sostuvo Day.

Remarcó que la mejor coyuntura no debe hacer olvidar que estos sectores no se vieron favorecidos por las políticas de la última década y redujeron su competitividad: "En general, sus costos aumentaron a mayor ritmo que los precios de ventas. La menor competitividad argentina también golpeó los precios de las materias primas; si al sector exportador le cuesta cada vez más vender, tienen cada vez menos fondos para pagar por sus insumos, que es el precio percibido por los productores", dijo.

Además, el economista enfatizó que, como la Argentina es "más cara", Brasil opta por sustituirla como proveedora en varios productos, por lo que en los últimos años cayeron más -o aumentaron menos- las compras de productos desde la Argentina que desde el resto del mundo. Hay unas pocas excepciones como malta, porotos y ciruelas secas.

Fuente: La Nación

Una delegación peruana visitó establecimientos productores de carne avícola y bovina ubicados en las provincias argentinas de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Salta.

Representantes del Servicio Nacional de Sanidad Agraria de Perú verificó establecimientos argentinos de faena y elaboración de carne aviar y bovina con el objetivo de revalidar la habilitación vigente para exportar hacia ese mercado de destino.

La delegación peruana visitó establecimientos productores habilitados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), ubicados en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Salta. 

Según uno de los coordinadores argentinos de Relaciones Internacionales, de Inocuidad de Aves, de Fábricas y de Contralor, Gustavo Soto Kruse, que el SENASA realice el control permanente de los establecimientos resulta la garantía necesaria para sostener el acuerdo sanitario y de inocuidad de los productos argentinos con destino a Perú.

A pesar que aún se espera el informe final de las autoridades peruanas, el funcionario argentino adelantó que “las conclusiones fueron muy buenas”. “El servicio peruano está muy conforme con el trabajo que realiza el SENASA en los establecimientos, ya que garantiza productos seguros para poder continuar con la exportación”, explicó Soto Kruse.

Soto Kruse destacó además que las expectativas argentinas son mantener estos establecimientos habilitados y lograr introducir nuevos en los próximos meses. No obstante, el SENASA viene trabajando fuerte con las autoridades peruanas desde 2017 para ampliar los envíos del sector agrario. 

En ese sentido, en octubre de 2017 el gobierno peruano reabrió una representación comercial en Buenos Aires, ofreciendo al país libre acceso a 55 mercados con los que sostiene acuerdos de comercio.

Carne argentina logra ingreso a nuevos mercados en el último año

Entre los acuerdos alcanzados en el último año por el gobierno argentino para la exportación de carne se destaca el firmado con China, Japón y Filipinas, siendo que consolidan la presencia del país sudamericano en el mercado asiático.

El histórico acuerdo entre Argentina y China permitirá ampliar las exportaciones de carne con hueso vacuno y ovino, lo que genera una repercusión directa en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra cerca del 60% de las ventas externas.

Según las autoridades argentinas, la nueva medida permitirá el acceso de nuevos productos cárnicos, especialmente en segmentos de mayor poder adquisitivo, como los hoteles internacionales, e incorporar a su cartera de negocios otros cortes con hueso que son los más requeridos por ese mercado.

En marzo de 2017, las gestiones del gobierno argentino aseguraron la apertura del mercado filipino para la carne vacuna. El acceso al nuevo mercado representó para Argentina el acceso a una población de 100 millones de posibles consumidores.

Las proyecciones con Japón avanzan positivamente, según declaraciones de los funcionarios argentinos a la prensa local. Los técnicos argentinos esperan lograr el reconocimiento de la Patagonia como proveedor confiable de carne bovina y ovina.

Hay que señalar que el país asiático hasta el momento con concretó una compra de carne argentina debido a su estricta política de control de aftosa. “La idea de los japoneses es comenzar a comprar cortes especiales, del tipo Premium, de animales criados en Patagonia”, explicó el gerente de Fridevi, Sergio Seisdedos, a la revista Chacra.

Japón, por su parte, representa un mercado de 127 millones de personas y es uno de los mayores importadores mundiales de carne vacuna en volumen y el mayor comprador en términos de valor.

Fuente: MT

Gran Bs. As.

Francisco Madero 875
Villa Sarmiento, Buenos Aires.
TE: 5411 5430-2390.

Capital Federal

Alicia Moreau de Justo 1120 -

3 Piso of. 306 "A".

TE: 5411 5279-4741