El bife argentino continúa consolidándose en las góndolas del mundo. 

 

Según un informe de la Cámara de la Industria de la Carne (CICCRA), los despachos al exterior "continuaron creciendo a un ritmo muy elevado, tal como viene sucediendo desde el inicio de la primavera de 2016". 

 

 

En concreto, las exportaciones de carne vacuna equivalieron a 38.641 toneladas en marzo, marcando así un crecimiento del 48%, en tanto que en el primer trimestre superaron las 103.900 toneladas, lo que implicó unfuerte avance del 67% en relación con igual lpaso de 2017. 

 

En tanto, los ingresos por ventas al exterior de carne llegaron a casi u$s160 millones de dólares en marzo (alza del 50%). Si se considera el primer trimestre del año, los despachos generaron ingresos de divisas por u$s419 millones, valor que se ubicó 60% por encima del correspondiente a enero-marzo de 2017. 

 

Frente a estas cifras, desde CICCRA remarcaron que "los embarques de carne vacuna fueron los más elevados de los últimos nueve años". 

Además, señalaron la industria logró en el primer trimestre la octava mejor performance de los últimos 23 años para ese período, en términos de volúmenes. 

 

En cuanto a los destinos, China se mantuvo como principal destino de exportación para la industria frigorífica vacuna argentina.

El gigante asiático concentró el 47% de los embarques, mostrando un crecimiento cercano al 100% respecto al lapso enero-marzo del 2017. 

 

En segundo lugar se posicionó Israel, con operaciones por 8.200 toneladas y un crecimiento del 33%. 

 

Desde CICCRA señalaron que se observó una importante recuperación de la demanda rusa, país al que se envió un volumen cincoveces superior al registrado en el primer trimestre de 2017 (7 mil tn pp).

Fuente: IProfesional

El saldo comercial energético acumulado del primer trimestre del año se redujo en 51 millones de dólares respecto a mismo período de 2017, hasta alcanzar un rojo de 171 millones, mejora impulsada por el incremento de volúmenes y precios de productos energéticos exportados.

De acuerdo a las cifras del Ministerio de Energía el saldo comercial energético acumulado del primer trimestre pasó de un déficit de U$D 222 millones en 2017 a un déficit de U$D 171 millones en el mismo mes de 2018, lo que arrojó un saldo de U$D 51 millones menos que en el mismo periodo de 2017.

El menor déficit comercial acumulado se explicó por el hecho de que las importaciones de combustibles y lubricantes tuvieron un incremento del 47,9% (U$D 407 millones más) mientras que las exportaciones de combustibles y energía aumentaron un 73% (U$D 458 millones más) en el mismo periodo.

 
 

Los índices de valor, precio y cantidad indicaron que en marzo de 2018 se exportó un 30,7% más de combustible y energía en términos de cantidades respecto de marzo de 2017, mientras que el precio aumentó un 21% dando como resultado un aumento en el valor exportado de 58,1%.

Por otra parte, las importaciones de combustibles y lubricantes tuvieron un crecimiento en las cantidades del 10,8% en marzo de 2018 respecto a igual mes de 2017, mientras que en precios se observó un aumento del 19,3%.
Esto generó un incremento en el valor importado del 31,6% interanual, por lo que en el acumulado del trimestre las exportaciones de combustibles y energía crecieron 40,8% en cantidad y 23,1% en precio, dando como resultado un incremento del 73% en el valor exportado.

Por otra parte, las importaciones de combustibles y lubricantes se incrementaron 24,2% en cantidades y 19,1% en precios en el primer trimestre de 2018 respecto a igual periodo del año anterior, resultando en un incremento del 47,9% en el valor importado.

Finalmente, las importaciones de combustibles muestran un aumento en las compras de naftas al exterior en los últimos 12 meses acumulados a febrero de 2018 del 110,5% pasando de 240 Mm3 a 505 Mm3 en igual periodo, mientras que se compró un 1,4% más de gasoil.

En cuanto a las importaciones de gas natural de Bolivia aumentaron 6,5% interanual y 8% en el acumulado del último año móvil, mientras que las de GNL se incrementaron un 11,3% en el último año móvil, por lo cual en conjunto, la importación total de Gas (Natural y GNL) creció a un ritmo del 9,3%en los últimos doce meses.

Fuente: Télam

La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) a través de su Centro Tecnológico de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial (C3T), dio a conocer las evoluciones del Índice Nacional de Costos Logísticos y del nuevo Índice de Distribución Urbana, elaborados para la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL), correspondientes al mes de abril.

En la modalidad que incluye el Costo Logístico con Transporte, la variación fue del 1,08%; mientras que Sin Costo de Transporte fue del 0,41%. En tanto que el indicador correspondiente a los Costos de Distribución Urbana, la variante Con Acompañante arrojó una suba de 0,23%, mientras que la versión Sin Acompañante, aumentó 0,34%.

La explicación del incremento del mes se encuentra fundamentalmente en el aumento del combustible y otras pequeñas subas relacionadas al tipo de cambio (film strech, pallets o alquileres de metros cuadrados cubiertos). El aumento de los combustibles sobre el resto de los indicadores se aprecia en mayor medida al observar la diferencia existente entre el indicador Cedol Con Costo de Transporte y la más baja oscilación respecto a Cedol Sin Costos de Transporte, ya que el mismo no tiene en su cálculo el componente de combustible.

POR OTRA PARTE, EL ÍNDICE QUE EMITE LA FEDERACIÓN ARGENTINA DE ENTIDADES EMPRESARIAS DEL AUTOTRANSPORTE DE CARGA (FADEEAC), ARROJÓ UNA EVOLUCIÓN DEL 1,28% EN SUS COSTOS DEL MES DE ABRIL.

En el acumulado para los primeros cuatro meses de 2018 (enero-abril), los indicadores muestran el siguiente incremento:

CEDOL Con Costos de Transporte: 9,34%
CEDOL Sin Costos de Transporte: 6,91%
Distribución Con Acompañante: 8,84%
Distribución Sin Acompañante: 9,93%
FADEEAC: 10,07%
Estos incrementos reflejan en gran medida los aumentos del combustible, peajes y costo de patentamiento. Asimismo, la mano de obra impactó en algunos puntos debido a que se devengó la última parte del Convenio 40/89 del 2017.

El objetivo de estos indicadores es reflejar mensualmente las variaciones que sufren los costos de los operadores logísticos de todo el país. Su publicación, con los componentes completos, también se puede consultar en la web de la Cámara.

Fuente: Notitrans

La Cámara de Comercio Argentino Brasileña (Cambras) informó ayer que las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) crecieron 43,3% en el primer trimestre de 2018 mientras que las ventas de producción primaria retrocedieron 3,3%. "Crece el valor agregado de las exportaciones argentinas a Brasil", señaló

Cambras, entidad que especificó que "las exportaciones a Brasil de manufacturas de origen industrial, principalmente material de transporte terrestres, aumentaron 43,3% en el primer trimestre 2018 versus primer trimestre 2017".

Aclaró que también en el primer trimestre de 2018 "las exportaciones de productos primarios al país vecino cayeron un 3,3% comparando el mismo período", de 2017. Cambras detalló que en el período "bajo análisis, los principales socios comerciales de la Argentina (exportaciones + importaciones) continuaron siendo Brasil, China y Estados Unidos, en ese orden".

La entidad reseñó que "la actividad económica argentina mostró en febrero un crecimiento interanual del 5,1% mientras que respecto de enero cayó un 0,2%"

Fuente: BAE

La Cámara de Comercio Exterior de Argentina ha informado que el Observatorio de Comercio Exterior de la CACyS elaboró este informe conforme a los datos obtenidos a febrero 2018.

En concreto, en el mes de febrero de 2018, las exportaciones argentinas fueron de US$ 4.294 millones, lo que representó una baja de 9,9% en relación con el mes anterior.

Según el organismo, en la comparación interanual, se registró una suba de 10,1%, explicado por el aumento en los precios (3%) y en las cantidades (7%). Por el lado de las importaciones, se observó que en febrero sumaron US$ 5.197 millones, implicando un descenso de 9,4% en relación con el mes anterior.

En términos interanuales, avanzaron un 26,3%, debido al incremento en las cantidades adquiridas (25,5%) y en los precios (0,7%).

El saldo comercial para Argentina en el segundo mes del año fue deficitario en US$ 903 millones, un 6,8% inferior al registrado el mes anterior.

Finalmente, se especificó que, en términos interanuales, se observa un aumento del rojo comercial de 316,1%, ya que en febrero de 2017 fue de US$ 217 millones.

Fuente: Loginews

El transporte aéreo de cargas en América latina registró un crecimiento interanual del 15,5% en el mes marzo, siendo la única región que mejoró su desempeño respecto a febrero de 2018, según el informe mensual sobre el mercado mundial de carga aérea relativo realizado por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).

El estudio señala que los volúmenes de carga se han recuperado en los últimos 18 meses, en parte debido al mejor desempeño de la economía brasileña.

Esto en contraposición con las toneladas de carga por kilómetro transportadas (FTK) a nivel global que si bien aumentaron un 1,7% en marzo en comparación con el mismo mes del año anterior, marzo registró el menor volumen en 22 meses y una caída de cinco puntos porcentuales respecto al resultado de febrero de este mismo año.

 

Las toneladas de carga por kilómetro disponibles (AFTK) también descendieron en marzo un 4,4% interanual y un 6,3 % respecto a febrero. El resultado de marzo se adelantó a la demanda por primera vez en 20 meses.

La fuerte desaceleración del sector se debe, principalmente, al final del ciclo de reabastecimiento, durante el cual las empresas aumentaron rápidamente su inventario para satisfacer una demanda inesperadamente alta. El comercio global muestra, también, signos de debilitamiento.

"Nuestro pronóstico sigue siendo optimista y estimamos que la demanda crecerá entre un 4% y un 5% durante este año", dijo el consejero delegado de la IATA

 

"No obstante, el sector se enfrenta a vientos en contra, como la fuerte subida de los precios del petróleo o la desigualdad del crecimiento económico, aunque la peor amenaza podría ser la implementación de medidas proteccionistas, especialmente para EE. UU. y China”, agregó.

Todas las regiones, excepto América latina, registraron descensos interanuales en marzo de 2018. 
En Norteamérica, los FTK crecieron un 3,9% interanual. El aumento de la rotación de inventarios de EE. UU. en 2018 indica que el crecimiento de la demanda de carga aérea debido a la reposición de existencias ha terminado.

Fuente: BAE

Generalmente, se mencionan algunos de los beneficios para exportar como la reducción de riesgos, el aumento del volumen de ventas, el aprovechamiento de excedente de producción, la mitigación de demandas estacionales, el desarrollo profesional de la empresa, el acceso al mercado financiero internacional y el cultivo de nuevos conocimientos y experiencias.

Pero, ¿cuáles son los beneficios concretos que existen para exportar? La Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (Aaici) brinda servicios de consultoría, información y facilitación para detectar oportunidades de negocios e identificar obstáculos a la hora de exportar. En su sitio web hay gran cantidad de información. Aquí mencionaremos algunas herramientas normativas que ayudarán en el análisis de un nuevo proyecto exportador.

Reintegros a la exportación. Se trata de la devolución de tributos pagados en las distintas etapas de producción y comercialización de la mercadería a exportar, que debe ser nueva y argentina. La alícuota depende de cada mercadería (de hasta el 8,5%) y puede ser mayor si esta es orgánica o posee alguna certificación de condición ecológica, biológica u orgánica, o bien cuente con el derecho de uso del sello "Alimentos Argentinos una Elección Natural". Su tramitación hoy es totalmente electrónica y el plazo máximo de cobro puede ser de pocos meses. Incluso antes de ese evento pueden ser usados para abonar tributos nacionales.
Draw-back. Cuando los productos han sido elaborados con insumos importados por el mismo exportador, este puede recuperar lo abonado en concepto de derechos y tasa de estadística. Si bien es un trámite electrónico, debe hacerse por cada exportación y su obtención puede demandar tiempos extensos.
Importación temporaria. El efecto es similar al draw-back aunque el trámite se realiza previo a la importación de los insumos y permite hacerlo sin pagar ningún gravamen. Se solicita un Certificado de Tipificación de Importación Temporaria (CTIT) que se usará para todas las operaciones, en las que se deberá afectar una póliza de caución. Una vez exportada la mercadería dentro del plazo otorgado (usualmente un año con una prórroga en casos justificados), dicha garantía será devuelta. Si bien es un régimen algo burocrático para administrar y su incumplimiento acarrea fuertes multas, sus beneficios pueden ser importantes si el insumo está gravado con una alícuota alta de derechos de importación y el proceso productivo nacional le otorga un valor significativo al producto respecto al valor de dichos insumos.
Reintegro de IVA. Existe la posibilidad de solicitar el recupero del crédito de IVA generado en la compra e incorporación de bienes y servicios en los productos exportados. Es un trámite que usualmente requiere la contratación de especialistas y demanda algunos meses para hacerlo efectivo, ya sea como un certificado transferible para pago de impuestos nacionales o bien mediante acreditación en cuenta bancaria del exportador.
Acuerdos internacionales para reducción de aranceles de importación. Además del Mercosur, existen otros acuerdos realizados dentro de Aladi y por fuera (Israel, India y Egipto) que reducen considerablemente los derechos aplicables, de acuerdo a la mercadería y un cronograma establecido. También existe el Sistema Generalizado de Preferencias, mediante el cual unilateralmente algunos países otorgan a otros de menor desarrollo ventajas arancelarias, especialmente sobre mercaderías que aquellos no producen.
Exporta Simple. Esta nueva herramienta está diseñada para permitir a quienes no se encuentren inscriptos como exportadores que lo puedan hacer, además de proporcionarles una plataforma para cotizar el flete y la logística hasta destino, con ciertas restricciones de valor, peso y dimensiones. Si bien operativamente es simple, para ciertos casos aún es una alternativa onerosa, además de no tratarse estrictamente de un sistema "puerta a puerta".
Exportación por cuenta y orden. También permite exportar sin estar inscripto, a través de empresas inscriptas dispuestas a facilitar la logística. Hay alternativas para facturar la venta al exterior, aunque el reintegro será cobrado por el documentante.
Exportación en consignación. Una solución para exportar por un plazo determinado mercadería aún no vendida, y transformarla en definitiva o bien reimportarla si la venta no se concretó.

Fuente: La Nación

Las exportaciones argentinas estuvieron mostrando cierto estancamiento en las ultimas mediciones anuales. 

Hace veinte años (1997) rondaban los 27.000 millones de dólares, habiendo subido luego a unos 56.000 millones hace diez años (2007). Pero el año último (2017) rondaron los 58.000 millones, por lo que en el último decenio han mostrado poco dinamismo y la diferencia entre 2007 y 2017 fue mínima. 

Durante este periodo de diez años subieron hasta 83.000 millones en 2011 -alentadas sobre todo por altos precios internacionales más que por méritos locales- pero ya desde ese momento comenzaron un movimiento descendente que las colocó en 2017 en niveles apenas superiores que 10 años antes. Desde 2011 en adelante descendieron en primer lugar (hasta 2015) por condiciones externas más complicadas y políticas domésticas desalentadoras y restrictivas, y luego desde 2016, últimamente, por problemas varios, pero aun en medio de reformas actuales que -sin embargo- todavía están en proceso de maduración -como reducción de retenciones, eliminación de ROE, ordenamiento macroeconómico, unificación del mercado cambiario, facilitaciones regulatorias o administrativas y mejora en las relaciones exteriores). 

La debilidad argentina en materia de comercio exterior es casi crónica (nuestro país explicaba 0,8% del total de exportaciones mundiales hace 50 años y explicó solo poco más de 0.3% del total mundial en 2017).

Sin embargo, hasta 2016 la balanza comercial había mostrado casi siempre superávits, porque nuestro país ha sido una economía muy cerrada y exportó poco pero también importó poco: es las 4ta más cerrada del mundo comparando el volumen del comercio exterior con el PBI según el Banco Mundial (la debilidad exportadora se ataba a restricciones importadoras). Pero los superávits, con alga excepción, se lograron hasta 2016, y en 2017 Argentina padeció un inédito déficit en la balanza comercial de bienes de casi 8.500 millones de dólares (además, el déficit de la balanza de servicios fue incluso aun algo mayor).

Pero estamos ahora ante una buena novedad. El reciente primer trimestre de 2018 ha mostrado un dinamismo que no se veía hace mucho, y que parece modificar (al menos en el corto tiempo del trimestre) esta tendencia reciente de dificultad de crecimiento (ya en los últimos meses de 2017 los resultados parciales auguraban alguna mejora).

El citado primer trimestre de 2018 muestra un crecimiento de las exportaciones medido en dólares de casi 13% comparándolas con el primer trimestre de 2017 (llegaron en el periodo a 14.397 millones de dólares). Lideradas por el alza de las exportaciones de manufacturas de origen industrial, que crecieron en casi 700 millones de dólares; y seguidas de cerca por las exportaciones de productos primarios, que se elevaron sobre el nivel del mismo periodo del año anterior en casi 600 millones de dólares; las exportaciones arrojaron crecimientos hasta en combustible y energía (más de 250 millones de dólares). Aunque, paradójicamente, arrojan un leve descenso en las ventas externas de aquello en lo que Argentina más exportaciones logra en cada medición anual: las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (descienden algo más de 100 millones de dólares). 

En el pasado 2017 (como ocurre cada año desde hace no poco tiempo), el conjunto de exportaciones de bienes (primarios o manufacturados) de origen agropecuario explicó 65% del total de ventas externas.

Este crecimiento se justifica ahora por mayores volúmenes despachados en 9,4% y a la vez los mejores precios explican otra parte del crecimiento (7,1%), pero este crecimiento permite llevar el nivel de ventas externas de bienes en el trimestre a niveles que no se lograban desde hace 5 años.

Es difícil predecir sí esta intensidad de crecimiento se mantendrá. Es posible que se modere, en la medida en que comenzaran a hacer efecto las menores exportaciones agropecuarias por razones climáticas; pero el alza de la demanda de Brasil (con una economía en recuperación) y un comercio total mundial que crece robustamente (alrededor de 4% el año pasado, y con una predicción de 3,5% para 2018) y que crece impulsado tanto por mercados emergentes como por desarrollados pese a las discusión mundial sobre restricciones al comercio transfronterizo que no han hecho mella hasta ahora en los resultados del comercio global, son grandes auxilios. Esto permite aprovechar una demanda internacional mas generosa que la que vivimos en años anteriores recientes. De hecho, en el primer trimestre han crecido fuerte las ventas al Mercosur, pero también a Asia y al norte de África (todos mercados emergentes). 

Pero la otra cara de la moneda está en que, a la vez, y como consecuencia de una economía que crece, las importaciones, que ya en 2017 habían superado a las exportaciones en unos 8.500 millones de dólares, están creciendo a un ritmo mayor que el de las exportaciones, y por ello están mostrando un déficit comercial que se engrosa en relación con el del mismo periodo de 2017. 

Las importaciones argentinas en las últimas mediciones anuales están concentradas en tres grandes orígenes (que explican la mitad del total) que son China, Brasil y Estados Unidos. 

Las importaciones en el trimestre crecieron 21,3% y la enorme mayoría de ese crecimiento se explica por mayores volúmenes (18,1%). De los 16.892 millones de dólares importados, los bienes intermedios (insumos para a la producción) son por lejos el principal componente (4.899 millones de dólares), aunque también se destacan (en niveles algo inferiores) las de bienes de capital y las de piezas y partes (ambos destinados a la producción), que en cada caso ascienden a unos 3400 millones. 

El 80% de lo que Argentina importa desde todo el mundo son bienes que se utilizan para la producción, por lo que cuando la economía crece (como en 2017 y en 2018) las importaciones crecen.

Las exportaciones (que por primera vez en mucho tiempo crecieron en el mes de marzo mas que las importaciones) seguramente terminarán 2018 con un crecimiento en un nivel que no se ve desde hace años (aunque mas bajo que el mostrado en el reciente trimestre), y las importaciones se elevaran también y en un ritmo algo superior, por lo que es probable que en 2018 otra vez la economía argentina padezca un déficit comercial (que no será menor que en 2017).

Sin embargo, si la tendencia se mantiene Argentina podrá mostrar que ha comenzado a abandonar un fenómeno que padece dese hace tiempo: su comercio exterior crece menos que el comercio mundial, lo que la ha llevado a ser uno de los países con menor ratio comercio internacional / PBI del mundo (la ratio que corresponde a Argentina es menor a la mitad de la ratio que exhibe el mundo en su totalidad y considerablemente más baja que la que logra Latinoamérica).

Cuando Argentina logre una sistemática mayor inserción externa, constatará que los países con más comercio exterior generan mejor producción y oferta de bienes y servicios, crean empleo de más calidad, logran mejores tasas de inversión, padecen menos crisis cambiarias y acceden a tecnología y conocimiento de manera más eficaz. 

Fuente: Ambito

Para complementar los aspectos internos de la modernización del Estado que impulsa Cambiemos, entre los cuales se incluye la eliminación de varios tramites y la desburocratización a lo largo de los ministerios, el Gobierno está dando sus primeros pasos en modificaciones en la interacción entre el sector privado y el externo.

En primera instancia, a fines del año pasado se avanzó a través de la creación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), un portal pensado para exportadores de productos, donde hay más de de 130 formularios que se pueden hacer online.

En su momento, el Gobierno estimó que el uso de la VUCE permitía reducir en un 3,5% los costos y en un 50% el tiempo de gestión. Por ahora, el uso completo de la plataforma para los privados a través de la VUCE solo está habilitado para la exportación e importación de vinos y de granos de soja.

Información para exportaciones

 

Implementada recién desde diciembre, CICE es gratuito. y permite obtener toda información relativa a normativa, tributación e intervenciones previas (tanto de importación como de exportación) relativas a operaciones de comercio exterior.

Una vez ingresado destino (importaciones/exportaciones) y el nomenclador con normativa, el sitio presenta toda la información tributaria, aranceles y tributos aplicables, información sobre intervenciones, cuáles son las normas que se aplican y, en consecuencia, cuáles son las dependencias que intervienen.

 
El secretario de Comericio Miguel Braun
El secretario de Comericio Miguel Braun

Si bien el sitio está en desarrollo constantemente, todavía se encuentra en etapa beta, ya lleva 3.310 sesiones totales, y entre febrero y marzo la cantidad de consultas crecieron un 84 por ciento.

El secretario de Comercio, Miguel Braun, habla del potencial de VUCE y CICE como herramientas para el sector privado. "Para crecer, generar empleo y reducir la pobreza es fundamental exportar más. Con la VUCE buscamos simplificar la exportación y generar información para que las empresas argentinas puedan exportar más y generar empleo de calidad", dijo Braun.

Fuente: Infobae

Finalmente, llegaron los brotes verdes al sector externo y, ahora sí, el Gobierno puede decir que las exportaciones están traccionando el crecimiento. Por ahora, cuanto menos. Una golondrina no hace verano y se deberá monitorear la tendencia a futuro. Sea como sea, los datos que difundió ayer el Indec en su ICA muestran que las exportaciones volaron 17,2% en marzo (por primera vez desde enero de 2017 crecieron más que las importaciones) y ascendieron a US$ 5.347 millones.

Comentario al margen: más allá del saludable dinamismo, el nivel aún es bajo (menos de US$ 65.000 millones anualizados). Aun así, desde Abeceb festejaron y destacaron que la suba exportadora fue la mayor en 14 meses: “Luego de varios meses con una tendencia firme y unas cuantas sorpresas negativas, marzo trajo consigo varias sorpresas en materia de comercio exterior”.

Asimismo, las importaciones pisaron el freno con fuerza, mostraron una módica alza de 8,8% (saludable, dado que el crecimiento de la economía no es exuberante como para justificar subas del orden del 20% o más) y sumaron US$ 5.958 millones. El 8,8%, dijeron el LCG, marca una desaceleración de 20 puntos versus el promedio del primer bimestre. Desde Abecb sugirieron que alcanzaron una suerte de “techo” y ya no se verán subas tan elevadas como en los últimos trimestres.

Como resultados de ese flujo bidireccional, el saldo comercial sigue en terreno deficitario (fue de US$ 601 millones), pero menor al promedio del primer bimestre y el más bajo de los últimos 10 meses, dijo LCG. Sin embargo, con un rojo acumulado de US$ 2.500 millones en el primer trimestre, el desequilibrio va camino a los US$ 10.000 millones (o más) en 2018.

El desagregado

Tal como se observa en la tabla, todos los capítulos exportables registraron subas en marzo. “Si bien todos los rubros de exportación registraron alzas, las mayores exportaciones de productos primarios y de manufacturas de origen industrial explicaron el 80% de la suba”, dijeron en LCG.

En el caso de los productos primarios (que subieron casi 30%) fueron clave los mayores despachos de maíz (+210%) y trigo (+363%) y, en el caso industrial, fue clave Brasil, principal destino de la (escasa) industria que exporta el país: los despachos hacia ese mercado subieron 32,7% en marzo (y 24,1% en el 2018). El peor desempeño fue el de las manufacturas agropecuarias, que subieron apenas 2,2%, pero cayeron 7,6% en cantidades. ¿El motivo? La caída de los saldos exportables por la feroz sequía.

Lo mismo pasó, tal como viene ocurriendo hace un tiempo, con las importaciones: todos los rubros registraron subas en marzo, aunque algunos tuvieron crecimiento testimoniales.

“El aumento de las importaciones del 1ºT se explica por bienes relacionados con la producción”, dijeron en Hacienda

Hacienda y el 1ºT

“Con respecto a la composición de las exportaciones durante el primer trimestre, se destacan los productos industriales, cuyas exportaciones aumentaron 20,5% (el mayor crecimiento desde el tercer trimestre de 2011). Este incremento se explica en gran medida por las mayores exportaciones industriales a Brasil, que crecieron 43,5%. Las exportaciones de autos tienen un rol importante en explicar es la dinámica ya que aumentaron 60%. En ambos casos, tanto de las exportación industriales a Brasil como de las exportaciones específicamente de autos, se trata de las mayores variaciones interanuales para un trimestre desde que hay datos. Por otra lado, durante el primer trimestre las exportaciones de productos primarios se expandieron 13,0%; las de manufacturas de origen agropuecuario cayeron 2,4% y las de combustibles y energías crecieron 71,9%”, agregaron.

Sobre las importaciones, en Hacienda hicieron el siguiente balance: “El aumento de las importaciones del primer trimestre se explica por subas en las importaciones de bienes relacionados con la producción. Las importaciones de estos bienes, que representan el 69,4% de todos los bienes importados, subieron 20,6% en el período mientras que las importaciones de bienes de consumo crecieron 16,2%, las de combustibles y lubricantes crecieron 47,8% y las de automotores 17,5%”.

El rojo
“Con los números del primer trimestre cerrado, nuestras proyecciones del rojo comercial para 2018 superan los US$ 11.000 millones. En consecuencia, el rojo en el intercambio de bienes se incrementaría alrededor de 30% en relación al año pasado, alcanzando un déficit de 1,7% del PIB, el ratio más elevado desde la salida de la Convertibilidad”, dijeron desde Ecolatina. “El rojo comercial más que se duplicó en el primer trimestre del 2018”, agregaron. En concreto, pasó de US$ 1.200 millones en los primeros tres meses del 2017 a US$ 2.500 millones en igual período de 2018.

Fuente: El Economista

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