El intercambio comercial argentino experimentó un conjunto de shocks domésticos importantes durante el inicio del gobierno de Mauricio Macri, tales como la devaluación, la eliminación/reducción de retenciones, y la relajación de las restricciones a las importaciones. Todas las medidas tuvieron como objetivo la mayor apertura comercial, ya que no sólo se pretendieron fomentar las exportaciones, sino también las importaciones.

Por un lado, la búsqueda de incrementarlas ventas al exterior tuvo como objetivo asegurar un mayor ingreso de divisas y recuperar el superávit comercial que se había perdido. De acuerdo con las medidas adoptadas, la intención del gobierno pareció estar destinada a modificarla estructura económica hacia una economía más intensiva en la producción de bienes transables, en particular en aquellos bienes sobre los cuales Argentina posee ventajas comparativas a nivel mundial como lo son los productos agropecuarios. Por otro lado, la relajación de las restricciones para las compras en el exterior pareciera haber tenido un objetivo más bien de disciplinamiento de los precios internos. La apreciación real del tipo de cambio luego de la salida del cepo compensó en gran medida la contracción del ingreso doméstico en 2016. Si bien las importaciones cayeron en valor, se incrementaron en cantidades. El fuerte crecimiento de las importaciones vino en 2017 el cual, sumado al estancamiento de las exportaciones, terminó agravando de manera importante el déficit comercial.

En 2017, la recuperación de la economía combinada con una importante apreciación cambiaria y un mayor grado de apertura comercial significó la aparición de un nivel de déficit comercial récord. El déficit alcanzó los U$S 8.472 millones, superando ampliamente el anterior récord de U$S 5.751 millones de 1994. Mientras que las exportaciones crecieron apenas 0,9%, las importaciones aumentaron 19,7%. El flojo desempeño de las exportaciones se explica por la contracción del os Productos primarios (-5,7%)y las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) (-3,7%) que aplacaron la recuperación de las MOI (11,1%) y de la exportación de Combustibles y energía (18,6%). Las importaciones, en cambio, crecieron en todos los usos de manera muy importante, destacándose los Vehículos de pasajeros (40,9%), Bienes de capital (23%) y Bienes de consumo (20,9%).

En lo que va del año se viene observando una persistencia en la tendencia hacia un mayor déficit comercial. Pese a la reacción de las exportaciones (crecieron 11% y 10% en enero y febrero), el crecimiento de las importaciones sigue acelerándose. En los primeros dos meses del año

, la mejora de las exportaciones fue insuficiente frente al aumento de las importaciones lo que significó un crecimiento del déficit comercial acumulado de casi el 600%, alcanzando los U$S 1872 millones.

En cuanto al comportamiento sectorial de las exportaciones se viene observando una mejora del sector agropecuario (12% de crecimiento de los Productos primarios), aunque en marzo estaría muy afectado por las condiciones climáticas. Las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) vienen evidenciando una importante recuperación en el primer bimestre con un crecimiento del 19% impulsado fundamentalmente por el sector automotriz, liderado por el efecto Brasil. Por el lado de las importaciones, se observa un crecimiento en todos los usos, destacándose Bienes de capital (18%), los Combustibles y lubricantes (58%) y los Bienes de Consumo (26%). En términos de cantidades todos los usos se mantienen creciendo por encima del 20%, con Bienes de Consumo y Bienes de Capital creciendo 22%.

Fuente: LG

El rojo de la balanza comercial con el Brasil forma parte de las discusiones que las más altas autoridades de ambos países sostendrán este jueves en la séptima reunión de la Comisión de Comercio e Industris. Si bién el foco será la revisión de las compras a automotrices brasileñas, ambos países trabajan desde hace rato a mñas altos niveles explorando mecanismoa para bajar la diferencia de U$s 8187 millones entre exportaciones e importaciones de ese país.

Tanto en Buenos Aires como en Brasilia se trabaja hace meses para diversificar los envíos, hoy concentrados en el poderoso polo industrial y económico de San Pablo, y también en diversificar la oferta exportable.

La embajada argentina, a cargo de Carlos Magariños, trazó una estrategia que fue comunicada a fines del año pasado a la Cancillería, consiste en propiciar la relación con cámaras empresarias del centro-oeste del país (que componen los estados de Mato Grosso, Mato Grosso del Sur, Goiás y el distrito federal, con 13 millones de habitantes) y del nordeste, con caso 50 millones de habitantes y creciente demanda de bienes y servicios.

Con tal fin, en septiembre pasado se formalizó la creación de la Federación de Cámaras de Comercio Argentinas en Brasil, que reúnen a los actores de las 13 plataformas de negocios que existen los estados de Paraná, Santa Catarina, Río de Janeiro, Río Grande do Sul, Minas Gerais, San Pablo, Bahía, Pernambuco, Ceará, Paraiba, Mato Grosso (del norte y del Sur) y Goiás, que cubren el 85% del PBI del Brasil.

El Gobierno evalúa que es a través de un diálogo directo en el terreno que se `puede apalancar la demanda de alimentos elaborados, como vino y aceite de oliva, entre otros productos del complejo agroindustrial. Para el norte brasileño,se piensa en los bienes de almacén, y más al sur, alimentos de gama gourmet. En el centro-oeste, la oferta es generalizada y para más productos y servicios agropecuarios. A su vez, se procura impulsar la exportación de servicios basados en conocimiento, que fueron eximidos del pago de la doble tributación en los últimos meses. También se pretende reducir los costos logísticos, variable indispensable.

La reuniòn de hoy llega luego de encuentros de la reunión bilateral de viceministros de Relaciones Exteriores, donde el equilibrio en el comercio fue puesto en la mesa. Argentina insiste en que la demanda del país vecino podría ser más grande, pero la contraparte se limita a justificarse en las fuerzas del mercado, sin dejar el compromiso por bajar barreras no arancelarias y promover una convergencia de normas para más intercambio.

En reuniones bilaterales, el acuerdo de asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea, todavía en negociación y sin un final a la vista, provoca tensiones entre socios más grandes de la reunión aduanera. Y es porque Brasil comienza a sugerir la idea de acabar con el régiman de importaciones controladas a través del flex en 2020, una vez que el mecanismo se venza. Para entonces, el acuerdo con la UE estará en vigencia y dará lugar a un libre comercio automotor, con lo cual Brasil no ve necesidad de regular el comercio intraregión. Europa es un socio poderoso, astuto y ambicioso en esta negociación. Y Brasil, en parte, también lo es.

Fuente: Cronista

Un informe privado reveló que la Argentina necesitaría incrementar sus exportaciones en un 135% en los próximos 3 años si la pretensión de equilibrar el déficit externo es una meta concreta para el Gobierno, desde un presente donde la administración Cambiemos aparecen luces de alarma encendidas en materia económica. El paper al que BAE Negocios tuvo acceso, elaborado por los economistas Mariano Kestelboim y Pablo Singerman remarca que la coyuntura incluye errores en las proyecciones oficiales las cuales surgen de comparar el saldo de la blanca comercial con los valores que se habían proyectado para el Presupuesto 2017. "Se aprecia que hubo una subestimación del déficit comercial de u$s 6.649 millones ya que el saldo proyectado había sido de 1.866 y en realidad los números concretos fueron u$s 8.515 millones, lo que implica casi 5 veces más de la previsión", subrayó Kestelboim.

En el Presupuesto Nacional del corriente año hubo una corrección parcial y se estimó el déficit comercial en u$s 4.500 millones, de todas formas el valor registrado resultó el doble. Con lo cual en 2018 el Ejecutivo Nacional y su equipo económico consideran que el saldo de la balanza comercial tendrá un déficit de u$s 5.600 millones. Singerman recalcó que en consecuencia de los errores de arrastre que significó la estimación de 2017 y de acuerdo al rojo en lo que va del año "la proyección del déficit comercial es de u$s 11.500 millones".

En comparación a datos históricos la balanza comercial de 2017 tuvo un "rojo" de 8.515 millones, consagrando de esta manera el peor número desde 1994, algunas simetrías con la política de aquel momento, no son mera casualidad para los analistas. La explicación sobre datos duros destacó que la consecuencia del alarmante registro del año pasado se explica en el 17,2% de incremento interanual de las importaciones, mientras que las exportaciones cayeron un 1,2%, registros que son medidos en dólares constantes desde 2017, remarcaron ambos economistas.

La suba de importaciones ha generado desde 2015 a la fecha, el deterioro de la industria nacional, donde textiles, industria y alimenticias ofrecen más que reflejos. "Para los últimos 12 meses, hablamos de marzo de 2017 al pasado febrero el saldo acumulativo agravó más el escenario, y explica el déficit comercial de u$s 10.0077 millones", comentó Kestelboim.

Además del lenguaje técnico y el detalle analítico de resultantes y resultados, los analistas que elaboraron el informe resumen casi en métrica de un tweet y respecto de una pregunta "apta para todo público" el detalle de la investigación sintetiza "cuánto deberían crecer las exportaciones para que la economía argentina no colapse".

Fuente: BAE

Se sabe que las golosinas son una gran debilidad para los argentinos. Siempre en algún asado o cumpleaños se puede encontrar un bol lleno de chupetines y caramelos. Las idas al quiosco a comprar un chocolatito para el postre es otro de nuestros máximos placeres. Es una tentación que nos gusta consumir, y se refleja en los números, ya que se calcula que por año un argentino promedio consume alrededor de 6 kilos de golosinas.

¿Qué se entiende por golosinas? Este sector está conformado por ocho productos: alfajores, barquillos y obleas, cacao y sus preparaciones, caramelos, confecciones de azúcar, confecciones de chocolate, goma de mascar y otras golosinas.

Si bien el mercado interno es donde se vuelca la mayor parte de la producción nacional, con una producción anual que ronda las 300 mil toneladas, hace unos años los productores de golosinas vieron la oportunidad de empezar a exportar a otros países de la región y fuera de ella, a países como Estados Unidos y algunos de Europa y Asia.

 
 

Según la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines (Adgya), una entidad que une a los mayoristas y distribuidores del país, la exportación de golosinas argentinas es un negocio que está en crecimiento. Ariel Korin, gerente de gestión de Adgya, señala que, si bien la evolución de las exportaciones experimentó una tendencia negativa en el período 2014-2016, entre 2016-2017 se revirtió esa característica con un aumento en el valor de exportación del 7%. Mientras que en 2016 se exportaron 41 mil toneladas por 163 millones de dólares, el año pasado se exportaron 42 mil toneladas por un valor (FOB) de US$175 millones.

El sector

 

 
El alfajor, producto insignia argentino, es una de las golosinas que más se exportan junto a las confecciones de azúcar y las obleas
El alfajor, producto insignia argentino, es una de las golosinas que más se exportan junto a las confecciones de azúcar y las obleas Crédito: Shutterstock

 

 

El gigante de la exportación de golosinas es Arcor, que empezó a realizar sus primeras ventas al exterior y a participar en ferias internacionales a principios de la década del 60. Hoy llega con sus productos a más de 120 países de los cinco continentes. Pero llegar a esta instancia fue fruto del trabajo de sus pioneros. El que puso la primera piedra fue Amos Pagani, un joven inmigrante italiano, que en 1924 se instaló en Arroyito, un pueblo ubicado en la provincia de Córdoba, donde abrió una panadería.

 

Sin embargo, la idea de montar una enorme fábrica de caramelos fue de unos de sus hijos, Fulvio Salvador y de un grupo de emprendedores, entre ellos, sus dos hermanos Renzo y Elio Pagani. Construyeron la primera fábrica en 1951 y así nació Arcor, cuyo nombre se debe a la conjunción de las dos primeras letras de "Arroyito" y las tres primeras de "Córdoba".

De menor tamaño pero también un aventurero en el negocio exportador es el grupo Palmesano, fabricantes de chocolates y golosinas, cuyos emprendedores, el matrimonio de Osvaldo Palmesano y Elisa Bono, cocinó hace 26 años, en un galpón en Bell Ville, Córdoba, su primer producto: bocaditos de dulce de leche. Con el paso del tiempo incorporaron otros productos como el turrón de oblea, la garrapiñada de maní, confites, entre otros.

 

El Grupo Palmesano venía realizando exportaciones desde hace varios años bajo la gestión de sus dos marcas, Chocolates Lacasa Argentina y Golosinas OENP, la primera en forma continua y la segunda de manera ocasional y aislada. Pero hace tres años, esta empresa, muy conocida en las provincias del interior, decidió redefinir su estrategia de exportación para proyectar todas las marcas del grupo a nivel regional.

Conocida por sus dulces manjares, Cachafaz se embarcó en la ola exportadora haca ya más tiempo, casi ocho años. "Tras recibir varias propuestas para hacerlo comenzamos a exportar con el objetivo de buscar nuevos mercados", cuenta Carolina Panarella, coordinadora de comunicaciones de la empresa.

Por otro lado, un jugador que se lanzó este año a exportar es la marca Sin Culpa, una empresa rosarina que nació hace tres años para dedicarse a la producción de alfajores y barras de arroz. Al principio distribuían solo en la capital santafesina, luego se expandieron a nivel nacional y este año hicieron su primera exportación de barras de arroz a Uruguay. A lo largo del año, también piensan introducir su línea de alfajores a este nuevo mercado.

 

 
Fuente: LA NACION - Crédito: Ilustración: Alejandro Álvarez

 

¿A dónde exportan estas empresas? El grupo Palmesano, después de un año de evaluar mercados, optó por dos países vecinos: Uruguay y Paraguay. La elección de estos destinos se debió a que los consumidores de ambos países eran los más afines a los argentinos, "por idioma, hábitos y costumbres", indica Yurzola. Decidieron exportar su producto "caballito de batalla": el turrón de oblea. De todos modos, si bien éste es el producto más solicitado, Yurzola reconoce que "con un solo producto no es suficiente" y por eso también están introduciendo al mercado externo las gomitas y los confites.

El famoso bon o bon es el producto estrella del Grupo Arcor que se produce en cinco plantas distintas, en Argentina y en el exterior (Chile, Brasil y México) y desde allí se exporta a diferentes países, con una fuerte presencia en África, Medio Oriente y en el Sudeste Asiático. La compañía exporta más de 750 millones de unidades de esta golosina por año a más de 60 países.

A nivel global, la expectativa de este megaexportador es seguir expandiendo su presencia en América Latina, principalmente en Brasil, y continuar desarrollando los mercados de Asia, África y Japón.

El grupo Palmesano también busca aterrizar en Bolivia. Para este grupo, Brasil y Chile son destinos más complicados, en el caso del país carioca porque se requiere un packaging bilingüe y en cuanto a Chile, al no ser un país perteneciente al Mercosur, la legislación en lo que refiere a los envoltorios también es distinta.

Sin Culpa tiene proyectados otros potenciales destinos para este año como Paraguay, Bolivia y Estados Unidos, específicamente en Miami, Florida, donde ya tienen contacto con grandes empresas de importación.

 

 
El valor de exportación de golosinas el año pasado alcanzó los US$ 175 millones
El valor de exportación de golosinas el año pasado alcanzó los US$ 175 millones Crédito: Shutterstock

 

En el caso de Cachafaz están presentes en Estados Unidos, Canadá, Sudamérica, Europa y Asia. Panarella explica que "en el exterior los elige el público nostálgico", en especial para lo que es el alfajor cubierto de chocolate negro. Pero también las galletitas 100% integrales y apta para veganos tienen una acogida importante. En Estados Unidos el producto que mejor funciona son unas galletitas orgánicas llamadas "Cookids", que se pueden exportar allí gracias a que tienen certificada su venta. Este mes Cachafaz realizó su primera exportación de alfajores a Israel y tiene especial interés en desembarcar en el mercado ruso próximamente.

El mérito de estas empresas es que han logrado insertarse en un mercado nuevo, un proceso que conlleva cierta complejidad. Según Yurzola, es esencial vincularse con un importador que tenga suficiente fuerza de llegada para que el producto pueda derribar la primera barrera: el desconocimiento que los consumidores de afuera tienen sobre la marca.

El caso de Cachafaz llama la atención porque los mismos importadores se contactan con la empresa para que exporte a determinados lugares. Panarella cuenta que siempre se sorprenden ante los llamados que reciben de clientes que quieren comercializar sus alfajores afuera. "La gente nos conoce por el boca en boca, alguien que lo recomendó, alguien que lo probó y se lo llevó a su casa como suvenir".

Otro obstáculo que deben superar los productos alimenticios son los requisitos legales a la hora de gestionar los registros sanitarios.

La barrera más grande con la que se encontró Sin Culpa a la hora de exportar fue el rápido vencimiento del alfajor de dulce de leche, cuya vida útil es de solo tres meses, por lo que "muy lejos no podés ir", indica Leandro Suescun, gerente comercial de la empresa. Para exportar a Miami el transporte se haría de forma aérea mientras que para los países limítrofes los envíos se hacen por camión.

 

 
Brasil es el principal destinatario de las golosinas nacionales
Brasil es el principal destinatario de las golosinas nacionales Crédito: Shutterstock

 

Para Sin Culpa, el mercado europeo es el más difícil de penetrar dado que se necesitan 30 días de barco para llegar. Además en España, donde establecieron contacto con un posible importador, "es raro que se consuman cosas dulces, son más de lo salado", detalla Suescun.

Otro gran desafío para Sin Culpa es que tanto en Paraguay como en Bolivia, el consumo de alfajores no es tan masivo como en la Argentina. Es por eso que "la degustación en los supermercados y las ofertas son indispensables", explica Suescun. "Si bien por ahora los consumidores paraguayos y bolivianos quedan asombrados con el producto, hay que seguir trabajando para que la gente los siga pidiendo", agrega.

De todos modos, Suescun dice que "no ve la exportación como un gran negocio sino más como un posicionamiento de la marca". Esto lo atribuye al hecho de que es riesgoso vender en un lugar donde los productos no se consumen tanto.

Aunque estas empresas vuelcan la mayor parte de su producción al mercado interno, de a poco también van distribuyendo hacia afuera. Durante el 2017, el grupo Palmesano destinó el 3% de su producción al mercado exterior y Sin culpa espera para este 2018 vender el 5% en la región.

¿Qué es lo que más se exporta? Según la Adgya, entre los productos que más se exportan están el cacao, las confecciones de azúcar (caramelos, chupetines, chicle), los alfajores y por último, los barquillos y obleas. Dentro de la categoría del cacao y sus preparaciones, las figuras de chocolate como los huevos macizos es el principal producto de exportación.

Los países destinatarios de las golosinas nacionales son los países limítrofes, con Brasil en primer lugar (25,8% de participación), Uruguay (12,9%), Chile (11,4%) y Paraguay (10,4%).

Fuente: La Nación

En la próxima década Brasil seguirá siendo el principal socio comercial de Argentina pero ya se están posicionando los países asiáticos, un mercado regional en el que hasta 2030 se triplicarán los valores exportados en 2017. El crecimiento de las ventas externas al continente asiático estará impulsado por China, India y Vietnam.

En el corto plazo, las exportaciones del país se consolidarán en el escenario regional, especialmente en Brasil, Chile y Uruguay y caerá la participación de Estados Unidos, en tanto prevalece la convicción de que será beneficios un acuerdo Unión Europea-Mercosur. Bruselas destaca que los beneficios potenciales de este acuerdo podrían ser tres veces mayores a los acuerdos de la UE con Japón y con Canadá combinados.

Las proyecciones surgen del Navegador HSBC, un informe elaborado por HSBC, Kantar TNS y Oxford Economics, con previsiones sobre comercio mundial y bilateral, incluyendo proyecciones de exportaciones e importaciones de bienes y servicios.
El relevamiento se realizó sobre un universo de 6033 empresas de 23 países, incluyendo a la Argentina, donde se consultaron a 209 compañías grandes, medianas y pequeñas. Otros países que formaron parte del estudio realizado entre diciembre de 2017 y enero de 2018 fueron Alemania, Australia, Bangladesh, Canadá, China, Egipto, Francia, India, México, Polonia, Arabia Saudita, Estados Unidos, Reino Unido y Vietnam, entre otros.
Las empresas argentinas están entre las más optimistas al evaluar el incremento de los volumenes comerciales. El 84% de las firmas nacionales consultadas espera un aumento del comercio, bastante más que el 77% de respuestas positivas del promedio mundial, a pesar del creciente proteccionismo en los flujos de comercio global.
En línea con esa mirada, el informe presentado ayer por Juan Marotta, director regionalde Banca de Empresas del HSBC, Patricia Bindi, directora de ese segmento en Argentina; y Maximiliano Rossi, gerente de Comercio Exterior-, destaca que "las exportaciones argentinas totalizarán u$s 132.754 millones en 2030, contra los u$s 58.745 millones de 2017", y aclara que "será un incremento de 126%".
En este sentido, las exportaciones al continente asiático crecerán 195% entre 2017 y 2030, "con la sorpresa de la demanda de India y Vietnam que aumentarán 274% y 243% respectivamente", señala el documento.
El caso de Vietnam es paradigmático, mientras en 2010 importó desde Argentina u$s 654 millones, se proyecta que en 2030 las compras desde nuestro país llegarán a u$s 8906 millones.
Con el crecimiento proyectado, Asia en unos años estará en línea con los montos exportados a toda América Latina, incluido Brasil. En ese contexto, "Asia será el principal mercado de crecimiento para las exportaciones de productos argentinos, ya que la porción del total se incrementará de 25% en 2017 a 32% proyectado para 2030, superando a América Latina", con China, Vietnam e India como principales mercados. De hecho, el gigante chino será en 2030 el segundo mayor destino de las exportaciones locales, detrás de Brasil, y desplazando a Estados Unidos del segundo lugar que ocupa hoy, al tercero.
Con esta perspectiva, el 56% de las empresas argentinas considera que habrá un incremento de las necesidades de financiación para el comercio exterior, en contraposición al 62% del promedio mundial. En este marco, el 66% de los consultados espera un aumento del comercio de servicios, no sólo de materias primas.
Pese a ello, las materias primas combustibles, equipos de transportes y productos agrícolas ocupan los cuatro primeros renglones de las exportaciones previstas para dentro de doce años.

Fuente: Cronista

El intercambio comercial con varios países de Asia Pacífico (Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam) arrojó un superávit de u$s 512 millones, con exportaciones que crecieron 23,6% respecto del mismo período del año anterior
 

También para la Argentina, un país de baja inserción internacional, cuyo comercio exterior está centrado en pocos productos y mayoritariamente pertenecientes a materias primas de bajo o nulo valor agregado, las oportunidades que ofrecen los mercados asiáticos, empiezan a demostrale  que el eje del comercio internacional se ha trasladado definitivamente al área del Pacífico, pero o solo por la enorme demanda que genera la economía china.


En los últimos meses, los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) comenzaron a ganar terreno en el firmamento del comercio exterior argentino. Según datos oficiales, en los dos primeros meses del año, el intercambio comercial con esos países (Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam) arrojó un superávit de u$s 512 millones, con exportaciones que crecieron 23,6% respecto del mismo período del año anterior (u$s 192 millones) e importaciones que registraron un alza del 37,5% (u$s 135 millones de dólares).


Al cabo del primer bimestre, el comercio con ASEAN representó 11,1% del total de exportaciones, en tanto las importaciones fueron el 4,5% de las importaciones totales.


Pero esta performance no parece ser ocasional. Ya en 2017 el intercambio con el bloque asiático dio como resultado un superávit de u$s 2.244 millones. "Fue el segundo saldo positivo en magnitud entre los obtenidos con los diferentes países y bloques económicos, después de Magreb y Egipto", destaca un informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato es muy significativo si se tiene en cuenta en 2017 la balanza comercial de la Argentina fue  deficitaria en 8.471 millones de dólares.


Durante el V Simposio del Sur al Mundo en 2030: “Relaciones y Bionegocios Sustentables”, que se desarrolló la semana pasada en el Parlamento argentino, analistas sectoriales advirtieron acerca del potencial de crecimiento de la región para nuestras exportaciones, en especial de productos primarios y agroindustriales. El evento fue organizado por la Cátedra de Agronegocios y el Departamento de Bioeconomía, Prospectiva y Políticas Públicas (BIOP3) de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), y la Cámara de Diputados de ese país.


Rodolfo Caffaro Kramer, presidente global de la Cámara de Comercio Mercosur-ASEAN recordó que esa organizacion de paises del Sudeste asiático “se maneja en forma muy dinámica y tiene acuerdos con China, Corea, Japón, India, Australia y Nueva Zelanda. La región así ampliada consta de 3.525 millones de habitantes”, casi la mitad de la población mundial. Y aclaró que “en 2030 habrá allí el 66% de población de clases medias  y el 55% del consumo mundial”.


Si bien la región en su conjunto tiene potencial de crecimiento, cuatro países se destacan por sobre el resto. En el primer bimestre del año, Vietnam, Indonesia, Malasia y Tailandia concentraron el 91,6% de las exportaciones a esa región, en tanto Vietnam ya es el quinto socio comercial de la Argentina e Indonesia, el séptimo.


El menú de productos exportados principalmente a los países de la ASEAN incluye harina y pellets de soja y de maíz, aceite de soja en bruto, camarones, langostinos y porotos de soja. En ese contexto, a mediados de marzo se realizó la primera exportación de 500.000 dosis de vacunas contra la fiebre aftosa a Vietnam.

Fuente: MTN

El 84 por ciento de las empresas argentinas consultadas esperan que en el 2018 aumente el volumen de sus exportaciones, de la mano de recuperación de Brasily de un posible acuerdo con la Unión Europea.

Así surge de un nuevo informe sobre el futuro del comercio internacional, llamado “Navegador HSBC”, presentado por ese banco, que se realiza en distintos países.

Al margen de un fuerte crecimiento comercial mundial, las perspectivas comerciales de Argentina se fundan en una recuperación cíclica constante en América del Sur.

El reporte destaca a Brasil como uno de los principales socios comerciales de Argentina, ya que el país atravesó la mayor recesión de su historia y la recuperación está en pleno curso. 

La Unión Europea negocia actualmente un acuerdo comercial con el Mercosur que, de aprobarse, podría aportar un impulso adicional a las importaciones de productos elaborados y exportaciones de carne.

La mayor parte de las empresas argentinas, un 56%, estiman un incremento de las necesidades de financiación comerciales en 2018, apenas por debajo del promedio mundial de 62%.

Sin embargo, las empresas son más optimistas que el resto del mundo respecto de su capacidad de acceder a financiamiento, un 63% frente a un 59%. 

El trabajo sostiene que la economía argentina se expande a “buen ritmo” y probablemente siga haciéndolo durante los próximos años si el país continúa con su estrategia gradualista en materia de reformas económicas, según un informe privado distribuido hoy. 

Uno de los desafíos es la inflación, que si bien disminuyó significativamente, es una de las variables económicas a atender para evitar la desvalorización del peso.

Las empresas en Argentina son optimistas respecto del futuro ya que la economía atraviesa una rápida recuperación luego del reordenamiento macroeconómico de 2016. 

“Gracias a un clima político interno más estable y una economía mundial pujante, las perspectivas de crecimiento comercial de nuestro país resultan prometedoras, especialmente con Asia”, indica el trabajo. 

Las empresas argentinas son optimistas respecto del crecimiento del comercio de servicios en los próximos años, ya que un 68% espera un aumento en el volumen comercial de servicios versus el promedio mundial que alcanza el 61%.

“Argentina continúa beneficiándose de un proceso gradual de liberalización comercial con la eliminación de los permisos de importación y derechos de exportación”, indicó el estudio.

Fuente:BAE

Luego de 26 años, la provincia de Santa Fe genera importantes novedades en materia de Zonas Francas, elementos esenciales para una mejora en la competitividad.


Se trata de una flamante Zona Franca que se inauguró en Villa Constitución , la cual está en manos de la firma Zofravilla cuyo accionista mayoritario es el operador portuario PTP Group.

La ministro de la Producción de la Provincia, Alicia Ciciliani, dejó formalmente operativa la zona y es el primer paso para la llegada de inversiones que ya han sido anunciadas, como por ejemplo la del trader norteamericano Nitron y la futura instalación de un astillero.

Aunque la historia de esta Zona Franca inició, efectivamente 26 años atrás, recién en 2010 se licitó la Zona Franca y las obras fueron avanzando (con altibajos) hasta el día de la fecha, donde finalmente el proyecto se concretó.

Fuente: TodoLogistica

El secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración, (Aladi) Alejandro de la Peña, aseguró que el actual escenario de incertidumbre comercial es una oportunidad para que la región latinoamericana consolide su proceso de integración en comercio exterior.

 

 

En una entrevista, el directivo afirmó que desde cualquier perspectiva, ante la postura de Estados Unidos el mundo está en la antesala de una guerra comercial. "Se ve así desde cualquier parte del planeta. El Gobierno de Estados Unidos ha revivido la consciencia en América Latina de que tenemos que hacer más por la integración. Hay un gran potencial pero no se dará en automático sino que se deben hacer esfuerzos para depender menos del mercado de Estados Unidos y diversificar el portafolio".

De la Peña participa en la Reunión Latinoamericana sobre financiación e impulso de los negocios e inversiones internacionales, organizado en conjunto con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), la cual se realiza en la Ciudad de México, en la que analizará el papel de la banca de desarrollo en los ámbitos del comercio exterior y la inversión. El directivo resaltó el trabajo que ha realizado México en busca de otros mercados para diversificar su comercio, en tanto se mantienen las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

"En el caso de México se está buscando activamente una diversificación de proveeduría. Hemos incrementado sustancialmente lo que es la importación de maíz de Argentina y de Brasil, entre otros productos, lo cual es consecuencia de retomar el tema ahora obligadamente frente a esta nueva situación". De la Peña destacó que la región busca continuar con políticas multilaterales de comercio, aunque existe tensión por el tono de discusión que ha tomado Estados Unidos y China para resolver sus diferencias comerciales. "En lo que se refiere a esta tensión tan fuerte que hay entre Estados Unidos y China en lo referente a comercio, sí nos tiene muy preocupados. En la perspectiva latinoamericana vista desde Aladi es muy claro que en la última reunión de la Organización Mundial de Comercio hubo un respaldo al sistema multilateral de comercio", explicó.

Fuente: Economiahoy

 En el 2017 el déficit comercial fue el peor de los últimos 23 años alcanzando el record de los US$ 8.472 millones. En los primeros 2 meses del 2018, la mejora de las exportaciones fue insuficiente frente al aumento de las importaciones lo que significó un crecimiento del déficit comercial acumulado de casi el 600%, alcanzando los US$ 1872 millones, que ya representa el 22% del déficit del 2017. Estos datos fueron revelados en el Informe Económico Mensual del mes de abril de 2018, elaborado por el Área de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral, a cargo de Eduardo Luis Fracchia.

Esta dependencia elabora el Informe Económico Mensual. Entre otras consideraciones, el análisis destaca principalmente que:

  • El déficit comercial del 2017 fue el peor de los últimos 23 años alcanzando el record de los US$ 8.472 millones.
  • Mientras que las exportaciones crecieron apenas 0,9%, las importaciones aumentaron 19,7%.
  • En lo que va del 2018 se viene observando una persistencia en la tendencia hacia un mayor déficit comercial.
  • Pese a la reacción de las exportaciones (crecieron 11% y 10% en enero y febrero), el crecimiento de las importaciones sigue acelerándose.
  • En los primeros 2 meses del año, la mejora de las exportaciones fue insuficiente frente al aumento de las importaciones, lo que significó un crecimiento del déficit comercial acumulado de casi el 600%, alcanzando los US$ 1872 millones.
  • Las importaciones vienen creciendo a un ritmo muy importante desde marzo del año pasado (24% interanual, en promedio).
  • Gran parte de la industria nacional no estaba acostumbrada a competir contra los productos importados y la eliminación de las restricciones a las importaciones se implementó en un contexto de apreciación cambiaria y baja productividad.
  • Frente a esta situación, muchas empresas nacionales se enfrentaron con un escenario complicado debido a la imposibilidad de competir vía precios (el factor más relevante en este contexto).
  • En el corto plazo, no se espera que el gobierno adopte medidas de política que podrían revertir parcialmente esta tendencia tales como mejorar la competitividad vía precios (depreciación del tipo de cambio real) y/o medidas arancelarias en favor de los sectores más vulnerables.
  • En el mediano y largo plazo, fomentar la apertura comercial de manera sostenible sólo será posible mediante la mejora de la competitividad basada en el crecimiento de la productividad gracias a una mayor inversión.
  • Fuente: Mercado

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TE: 5411 5430-2390.

Capital Federal

Alicia Moreau de Justo 1120 -

3 Piso of. 306 "A".

TE: 5411 5279-4741