El Ministerio de Agricultura de Indonesia aprobó hoy 17 productos frescos del sistema oficial de control de inocuidad argentino, que podrán comenzar a exportarse a ese mercado a partir de abril próximo y por plazo 3 años.

Según se informó hoy desde Agroindustria, los productos son uva, cebolla, ajo, arándano, cereza, fruta cítrica, pomelo, trigo, maíz, harina de maíz, naranja, mandarina, poroto de soja, limón, nectarina, durazno y pera

El decreto del país asiático entrará en vigor el 11 de abril próximo, con una vigencia de 3 años, y se aplicará a los productos mencionados. 

De esta forma, Indonesia amplía de 10 a 17 la lista de productos del Sistema Oficial de Inocuidad aprobados, y también la vigencia de 2 a 3 años a partir de este nuevo decreto.

El ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, señaló “para queArgentina sea proveedor mundial de alimentos es necesario avanzar en aperturas de mercado, considerando los aspectos comerciales y sanitarios, lo cual nos permite una mayor diversificación de nuestras exportaciones y así posicionarnos en las góndolas internacionales".

Las autoridades del gobierno indonesio manifestaron el reconocimiento a los constantes esfuerzos de Argentina para garantizar que los productos exportados a Indonesia sean seguros y adecuados para el consumidor indonesio y el deseo de continuar la valiosa cooperación en materia de seguridad alimentaria entreArgentina e Indonesia.

Argentina forma parte de un grupo de países, junto con Nueva Zelanda, Canadá, Australia, Sudáfrica, Japón, Estados Unidos y Francia, que cuentan con el reconocimiento de su sistema de seguridad alimentaria para productos frescos de origen vegetal.

Fuente: BAE

 

Entre ayer y mañana, se desarrolla en Buenos Aires la IV Ronda para la Ampliación y Negociación del Acuerdo de Complementación Económica Nº 6 (ACE 6) entre la Argentina y México, con el objetivo de cerrar un tratado de mayor liberalización del comercio bilateral durante este año.

Luego de la visita del secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, una delegación de funcionarios de la administración de Enrique Peña Nieto arribó al país para avanzar en una ampliación importante del ACE 6. Fuentes del Ejecutivo señalaron a BAE Negocios que "la intención es firmarlo lo más rápido que se pueda, porque están dadas las condiciones, pero a los mexicanos se les complica antes de que resuelvan el futuro del NAFTA".

De acuerdo con las fuentes, ya se fijaron canastas de productos de arancel cero en forma inmediata, y de hasta 10 años de plazo. En la escala de relevancia, es una de las apuestas más importantes del Gobierno en materia de política comercial, máxime si se tiene en cuenta que no será fácil ni veloz un acuerdo comercial con la Unión Europea.

El propósito es ampliar los bienes transables, en especial alimentos.

Fuente : BAE

Ya hay 2.127 kilómetros de obras en rutas finalizadas y otros casi 3.000 en ejecución, más 380 kilómetros de vías renovado y cuatro aeropuertos con obras terminadas o en curso, más tres que iniciarán próximamente.

En las provincias del norte avanzan las obras de infraestructura de transporte que forman parte del Plan Belgrano, según informó el Ministerio de Transporte. Son cuatro los aeropuertos de la región con obras en marcha o finalizadas, a los que se sumarán otros tres durante este año. En rutas, se terminaron obras en 2.127 kilómetros, a los que se suman otros 2.892 en ejecución.
Además, el Belgrano Cargas tiene renovados un total de 380 kilómetros de vías. El balance fue compartido por el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el titular del Plan Belgrano, Carlos Vignolo.
Las obras en rutas finalizadas en diez provincias suman 2.127 kilómetros. Actualmente se están ejecutando en la región 2.892 kilómetros. Entre algunas de ellas, se encuentran las de la RN11 en Formosa, que será la primera autopista de la provincia, con un nuevo acceso a la ciudad; la pavimentación de la RN14 que conecta el Litoral con Brasil. En Salta, pronto se iniciarán obras en 70 kilómetros de autopista rural en tramos sobre RN 34, RN 66, RN 1V66, a partir de una inversión de $3.721 millones.
En Tucumán, se transformó en autopista la circunvalación sobre la RN 9, a partir de una inversión de $ 437 millones, a lo que se suma la autopista urbana de Corrientes, sobre la RN12, con una primera etapa de $1.300 millones. En Misiones será autopista la RN12 en el tramo Posadas-San Ignacio.
En el Belgrano Cargas se renovaron 380 kilómetros de vías, “lo que permitirá a los productores del norte contar con una alternativa de transporte ágil y competitiva para acceder a los puertos de Santa Fe y del Gran Rosario, reduciendo costos logísticos y permitiendo transportar hasta 3 millones de toneladas a través de este modo de transporte en 2020”, se destacó desde el Ministerio.
Los aeropuertos donde se pueden ver obras terminadas o en ejecución son Tucumán, Salta, Jujuy e Iguazú, a los que próximamente se sumarán los de La Rioja, Catamarca y Formosa, que serán renovados a lo largo de este año.

Fuente: Infotyl

El Gobierno celebró la noticia de que Singapur volvió a autorizar la importación de alimentos argentinos con la certificación Halal, un proceso de garantía de calidad acorde con las exigencias alimentarias y religiosas de la religión musulmana.

 

 

La embajada argentina en Singapur, reabierta recientemente, comunicó que el Consejo Religioso Islámico de Singapur (MUIS), encargado de las certificaciones, aceptó una propuesta que el Gobierno presentó en agosto pasado.

 

 

Desde mediados de 2016, Singapur no reconocía a ninguna certificadora argentina de Halal, por lo que a partir de esta medida el potencial de crecimiento que tienen los productos agroalimentarios es muy importante, especialmente en lo que se refiere a carnes, interpretó la Cancillería.

 

 

Desde ahora, el Senasa expedirá dos nuevos cuestionarios técnicos requeridos por el MUIS para cada establecimiento exportador, con el consentimiento del Ministerio de Agroindustria y del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).

 

 

 

El canciller Jorge Faurie celebró "la posibilidad de aumentar la llegada de productos argentinos de origen agroindustrial a Singapur", y recordó que "en los últimos dos años, el vínculo bilateral ha recibido un fuerte impulso a partir de los encuentros al más alto nivel".

 

 

Para Faurie, Singapur "es una de las economías más desarrolladas y pujantes de Asia, y abre enormes perspectivas y oportunidades para la inserción en ese continente".

 

 

El ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, también destacó que la noticia "consolida el objetivo de convertirnos en supermercado del mundo, lo cual se traduce en más divisas, más empleo y más crecimiento".

Fuente: El Cronista

Las pequeñas y medianas empresas enfrentan desafíos cada vez mayores. A la necesidad de financiamiento, la apertura comercial y la retracción del consumo se suma el aumento de los costos vía devaluación. Y requiere entonces que todos los procesos de reconversión e inclusión tecnológica se aceleren para volver a ser competitivos, en un círculo vicioso ya que para ello requiere financiamiento. Pero, es la situación igual para todas las pymes. En el caso de las exportadoras, la naturaleza de su objetivo comercial determina que se deben tornar más productivas, innovadoras y competitivas y de ese modo, tienen ventajas para la economía por sobre las no exportadoras, por ejemplo, porque tienen mayor capacidad de generar efectos derrame a través del crecimiento y la creación de empleo en las firmas proveedoras de insumos, productos y servicios.

Sin embargo, en la práctica se observa que es bajo el porcentaje de pymes que exporta en América Latina (también en Argentina), que la mayoría no tiene una cartera diversificada de exportación (pocos productos y/o mercados) y que la tasa de supervivencia exportadora entre las pymes es muy pequeña, de acuerdo con un estudio que realizó el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea. En ese estudio se analiza que “las acciones de política pública son muy necesarias” y destaca las medidas de apoyo a la internacionalización de las pymes, como el programa “Exporta Simple”.

 

 

Pero advierte que el escenario general de las pymes exportadoras manufactureras tiene dificultades vinculadas con su especificidad y que se agravan con factores macroeconómicos como la inflación y la suba del costo en dólares. “Entre 2011 y 2016, alrededor de 2000 pymes dejaron de exportar y esta tendencia habría continuado en 2017, según estimaciones. La caída acumulada al 2016 es de 32% en el número de pymes, y las manufactureras perdieron 2,3 puntos porcentuales en su participación en el valor total exportado por Argentina”, analizaron en el informe.

 

Concentración de mercado

Pero la consultora advierte sobre las consencuencias que conlleva en cuanto a la estructura del mercado. “El magro desempeño ha llevado también a una concentración de las exportaciones de pymes en mercados regionales”, indica pero a la vez destaca que las naciones miembro del Mercosur y otros países latinoamericanos “han ganado participación como mercados destino de las exportaciones argentinas totales, en detrimento del mercado europeo” y remarca que por ese motivo, “las tratativas actuales para establecer nuevas condiciones para el comercio con esa región pueden resultar en nuevas oportunidades”. Para el Ieral, resulta entonces importante poder avanzar hacia la internacionalización de las pymes pero destaca que con ese objetivo deben tornarse “más productivas, innovadoras y competitivas”. “La participación en mercados de exportación va acompañada de aumentos de productividad, sofisticación de capacidades empresariales y menores restricciones crediticias”. indica en el extenso informe sobre la situación de las exportadoras. 

Las ventajas de exportar

Las empresas que pueden colocar el foco en la exportación, apoder generar divisas pueden también pagar mejores salarios y como consecuencia, incrementar los efectos positivos sobre otras actividades. “Las pymes tienen la capacidad de generar efectos derrame a través del crecimiento y la creación de empleo en las firmas proveedoras de insumos, productos y servicios. Sin embargo, en la práctica se observa que es bajo el porcentaje de las que exporta en América Latina (también en Argentina), que la mayoría no tiene una cartera diversificada de exportación (pocos productos y/o mercados) y que la tasa de supervivencia exportadora entre este segmento de firmas es muy pequeña”, evalúan.

 

Dentro de las principales restricciones que enfrentan, el Ieral señala: imposibilidad de explotación de economías de escala, altos costos directos para entrar por primera vez en el campo exportador, elevados costos de comercio debido a la falta de infraestructura adecuada de transporte, demoras en controles aduaneros y altos costos de transporte, costos de cumplimiento de requisitos del comercio internacional, falta de recursos humanos especializados y tiempo para entender los estándares internacionales de comercio; y limitaciones en el acceso a la información.

También aborda los problemas de financiamiento a partir de las complicaciones para obtener créditos bancarios y las opciones limitadas para las fuentes de financiamiento alternativo. Por ese motivo, consideran que es necesario avanzar hacia la expansión de políticas públicas que permitan dotar de herramientas a las empresas que quieren apuntalar la actividad exportadora.

 

 

“De acuerdo a una reciente publicación del BID, las acciones de política pública deben buscar ampliar la entrada de pymes al mercado exportador, brindar apoyo que permita la supervivencia de las mismas y promover la diversificación exportadora (condición esencial para que sobrevivan). Deben dejarse de lado los mecanismos de apoyo aislados, para favorecer la adopción de una serie de prácticas básicas de gestión y operativas dentro de las empresas”.

Fuente: BAE

El alza se dio en la última campaña agrícola, según la Bolsa de Comercio de Rosario. La producción de granos y su transporte demandó u$s 2300 millones en gasoil.

El consumo de gasoil durante la campaña agrícola 2016/2017 ascendió a una cifra cercana a los 2032 millones de litros, lo que significó un 10% más que en el ciclo anterior.

El mayor consumo da cuenta del crecimiento de las cosechas y de un sector agropecuario que ya es responsable del 22% del consumo total de gasoil del país: representó unos u$s 4300 millones en la campaña pasada. Así lo estimó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en un análisis realizado por los especialistas Julio Calzada, Enrique Lasgoity y Franco Ramseyer. La estimación de los 2032 millones refiere solamente a la producción y transporte de los principales granos, como pueden ser soja, maíz, girasol, sorgo, arroz, maní, trigo, entre otros. No tiene en cuenta las actividades agrícola-ganaderas y las economías regionales, que de sumarse el consumo se acercaría a los 3800 millones de litros.

En ese contexto, la producción de granos y su transporte representó el 12% del consumo de gasoil, unos u$s 2300 millones. "Como el consumo de gasoil en la Argentina en 2017 se habría acercado a los 16.850 millones de litros (estimación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA), este consumo total de combustible del sector agropecuario de 3800 millones de litros anuales representa el 22% del consumo total de gasoil de nuestro país. Si valorizamos ese consumo por el precio actual del gasoil ($ 21,47 por litro) y al tipo de cambio del 16 de enero pasado, estamos hablando de una facturación total de u$s 4300 millones", destacaron. En el caso de la producción de granos (para una campaña de 125 millones de toneladas) el indicador tiene en cuenta el consumo de gasoil tanto en el proceso productivo como en el transporte. Por ejemplo, su consumo en lo concerniente al proceso productivo, la entidad lo estimó cerca de los 903 millones de litros, mientras que en transporte a puertos y fábricas tanto por camión como por ferrocarril, el consumo alcanzó 1130 millones de litros.

La tendencia marca que debido a la eliminación o reducción de las retenciones y eliminación de las restricciones a las exportaciones, implementadas desde fines de 2015, el consumo del combustible manifestó un marcado crecimiento, impulsado por la mayor siembra de maíz, trigo y girasol. "Si comparamos el ciclo 2016/2017 con la campaña 2014/2015 (antes de las modificaciones impositivas) vemos que el consumo de gasoil para la producción de granos crece un 10%, en tanto que el consumo de gasoil a nivel nacional (según datos del USDA) crece un 6%. Son casi 200 millones de litros de gasoil adicionales de consumo". En paralelo, se sostiene que el consumo en granos pasó de representar un 11,6% en el ciclo 2014/2015, del consumo nacional de gasoil, a un 12,1% en la última campaña.

 

Respecto del uso del biodiésel, se destaca que representa un 9% del combustible diésel que consume el campo y el parque automotor en el país. En total, aportó el 2% de las divisas que ingresaron al país por exportaciones (durante el 2016), y un 6% de lo que exportó la industria oleaginosa (los despachos al exterior de biodiesel contribuyeron con u$s 1175 millones en dicho año, por lo que el cierre del mercado estadounidense durante el año pasado representó un duro golpe, así como también lo serían nuevas barreras para su ingreso a la Unión Europea). Pero también en este sentido, se refleja la importancia de la producción nacional que es afectada al corte obligatorio para el combustible utilizado habitualmente en automóviles. En este caso, la producción habría sido de 1240 millones de litros el año pasado. "El 9% del combustible diésel que consume el campo y el parque automotor es biodiésel y casi el 12% de la nafta que consume el parque automotor naftero es bioetanol en base a maíz y caña de azúcar", destacó, lo que refleja la importancia de este producto: actualmente el país tiene una capacidad total de producción de 965.350 metros cúbicos al año de etanol, con cinco empresas que obtienen etanol en base a maíz, y alrededor de nueve fábricas que obtienen etanol procesando caña de azúcar.

Fuente: El Cronista

La tendencia positiva para la yerba mate a salida de molinos que se manifestó durante todos los meses del 2017 terminó de consolidarse con el cierre de las estadísticas al mes de diciembre, las cuales confirmaron que fue un año récord para el producto que más identifica y más prefieren los argentinos.

Los datos obtenidos por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en base a las declaraciones juradas mensuales de los establecimientos yerbateros indican que entre enero y diciembre del 2017 pasado la industria yerbatera envió a supermercados y mayoristas de toda la Argentina un total de 259.904.615 kilos de yerba mate elaborada, superando en un 3% (+ 7,7 millones de kilos) los despachos del año anterior que habían totalizado 252.143.904 kilos y alcanzando así un record histórico, ya que se trata del volumen más alto desde la puesta en marcha de los registros por parte del INYM.

Por otra parte, en lo referido al ingreso de materia prima (hoja verde) a los secaderos los datos estadísticos reflejan el impacto que tuvieron las prolongadas lluvias durante el inicio de la cosecha (sobre todo los meses de abril y mayo), ya que en todo el 2017 fueron procesados 689.195.720 kilos de hoja verde, los que representa una merma del 18,9% (- 130, 6 millones) respecto a la zafra 2016 cuando entraron a secanza 819.883.842 kilos de hoja verde. En este sentido, el aumento de la salida de molino y la baja en el ingreso de hoja verde tiene un efecto de merma en el stock de yerba mate canchada, lo que genera mejoras en las condiciones para la comercialización de materia prima.

Las exportaciones de yerba mate también se mostraron en alza, en parte por la recuperación del mercado Sirio (principal mercado de exportación de Yerba Mate Argentina) y también por el aumento de otros mercados que se vienen trabajando, como el caso de Chile, Europa y Estados Unidos.

De acuerdo a los datos del INDEC, durante los primeros tres trimestres de 2017 se habían despachado al exterior 23,6 millones de kilos de yerba mate por un valor de 61,2 millones de dólares. Respecto al mismo período de 2016 se registró un incremento de 28,2% en dólares y 35,5 % en volumen.

Estas cifras demuestran el resultado de las acciones que realiza el INYM, en forma conjunta con todo el sector yerbatero, para alcanzar el objetivo de incrementar el consumo de yerba mate. Desde hace ya unos años, apoyado en las líneas definidas en el Plan Estratégico para el Sector Yerbatero, el Instituto comenzó un trabajo de planificación y ejecución de acciones publicitarias y comunicacionales para consolidar el posicionamiento de la yerba mate y difundir sus propiedades y formas de consumo, tanto en el mercado doméstico como en el internacional. Este trabajo se realiza en forma coordinada y con el apoyo de las empresas del sector, y organismos como el Ministerio de Agroindustria de la Nación, la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional, la Cancillería Argentina y sus delegaciones en diferentes países.

Fuente: 6Digital

Repunte económico, retraso cambiario y reapertura comercial. Básicamente por estos tres factores, la Argentina cerró 2017 con el déficit comercial más alto de la historia. Según datos del INDEC, el saldo negativo entre las ventas y compras al exterior de bienes alcanzó los US$8.471 millones. Y las proyecciones indican que este año la brecha podría crecer más. Un informe de Abeceb indica que en enero “el déficit comercial fue de -US$478 millones, que contrasta con los -US$356 millones del mismo mes del año anterior”. Arrancamos mal.

¿Luces rojas o amarillas? La mayoría de los expertos consultados por el Económico desdramatizan. Por un lado, coinciden en que no hay riesgos a corto plazo, pero por otro no dejan de advertir que se deben incrementar las exportaciones para equilibrar la balanza, sobre todo en los sectores más dinámicos y competitivos, entre ellos el agro, servicios y la minería.

No es lo único. Lorenzo Sigaut Gravigna, economista jefe de Ecolatina, cree que hace falta una estrategia a largo plazo como complemento y atraer inversiones en áreas muy deficitarias, como la energía o la industria automotriz. “No alcanza con vender un poco más de carne o biodiésel a Europa. Hay que incrementar la producción en Vaca Muerta, abrir nuevos mercados para la agroindustria, producir más autopartes en el país y mejorar el tipo de cambio”, dice.

Un deficiencia significativa es que la Argentina le vende sólo a 6 de los 25 principales importadores del mundo. “La Argentina tiene un problema de competitividad: altos costos de producción, de insumos y carga tributaria. Y también tiene dificultades para acceder a mercados. Europa, México, Sudáfrica, Turquía y Egipto, por dar algunos ejemplos, son grandes importadores que el país todavía no pudo ni supo aprovechar”, grafica Marcelo Elizondo, de DNI.

Nicolás Alonzo, de Orlando Ferreres & Asociados, remarca que la Argentina tiene ventajas comparativos en el rubro agroindustrial, pero que el perfil exportador requiere cambios. Dice que habría que poner “un mayor énfasis en las manufacturas agropecuarias”, para incorporar valor agregado a las materias primas. Más alimentos que porotos de soja. Otros expertos señalan que el campo tiene otras oportunidades, como es el caso de la maquinaria agrícola.

Estadísticas oficiales corroboran la necesidad de abrir nuevos mercados. Los rojos comerciales más abultados son Brasil (US$8.555 millones) y China (US$7.987 millones), Estados Unidos (US$3.153 millones), Alemania (US$2.630 millones), México (US$1.435 millones) y Francia (US$1.047 millones). En contrapartida, Argentina obtuvo superávits con Chile (US$1.767 millones), Vietnam (US$1.651 millones), Argelia (US$1.456 millones) India (US$1.252 millones) y Egipto (US$1.227 millones).

Mirá también
Por qué Argentina tuvo un déficit comercial récord el año pasado
“Toda la estrategia no puede estar basada en lograr buenos precios. El Gobierno debe profundizar una política de nuevos acuerdos comerciales con la Unión Europea, Colombia, México y Asia, el más importante”, explica Dante Sica, director de la consultora Abeceb. En ese sentido, el economista añade que “ya hay negociaciones abiertas para las carnes”. En 2017, las exportaciones netas de productos agropecuarios generaron ingresos por casi US$33.000 millones.

“Hay que mejorar la estrategia para acceder a mercados no tradicionales que son muy importadores, como India, Taiwan, Emiratos Arabes, Turquía, Sudáfrica, Egipto y Argelia”, insiste Elizondo. Guido Lorenzo, de la consultora ACM, aconseja además incrementar el valor de las exportaciones agropecuarias como política de fondo. “No hay que ver el mundo como un supermercado sino como una pequeña boutique”, dice.

El mundo demanda alimentos, en especial China y la India.La encrucijada son las barreras arancelarias o las políticas proteccionistas de esos mismos países, que van en busca de materias primas para procesarlas internamente. “China está cambiando su matriz. Antes compraba más aceite que soja y ahora se inclina más por los porotos”, explica Pablo Dragun, del Centro de Estudios de la UIA. Precisamente este es el eje de las discusiones para alcanzar un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Hay otras complicaciones.

Sica cree que para mejorar la balanza comercial hay que priorizar las exportaciones y no restringir las importaciones. La mayor actividad requiere de insumos, bienes intermedios y bienes de capital. Y añade que el déficit es alto por varios factores, como la recesión brasileña: “Lo que ocurrió es que la Argentina compra mucho y Brasil no”. En este sentido, el automotriz fue uno de los rubros más deficitarios del año pasado, con un rojo de US$7.350 millones.

Mirá también
La industria en Brasil creció 2,5% en 2017 y cerró tres años de retroceso
De todos modos, el economista pronostica que el déficit irá “disminuyendo en los próximos años”. Y que a mediano plazo, la Argentina tiene otros sectores para expandir, además de la agroindustria. “La minería, por ejemplo, cuyas exportaciones cayeron porque los proyectos actuales están maduros (producen poco) y los nuevos se demoran a la espera de una reglamentación de la Ley de Glaciares. Eso puede generar un impacto positivo”, dice.

Lorenzo, de ACM, subraya que existen otras alternativas y “abandonar la idea de construir un país industrial para especializarnos en otros rubros, como la oferta de servicios y el software, donde contamos con un buen capital humano. No podemos pretender fabricar un producto entero para exportarlo, es un modelo viejo”, señala. Sin embargo, aclara que hay industrias, como la automotriz, “que se pueden reactivar si se logra mejorar los acuerdos comerciales”.

Mirá también
Pronostican que este año seguirá creciendo el déficit comercial
Concretar esas propuestas lleva tiempo. Y por tal motivo, muchos predicen que el desequilibrio continuará varios años, sin que eso produzca alarma. Sigaut lo pone en perspectiva. “El récord del año pasado es nominal, medido en dólares, pero representó el 1,4% del PBI. En esos términos, el 94 (2%) y el 98 (1,5%) resultaron más altos”, enumera. Pero por otro lado destaca que la producción agropecuaria es insuficiente para resolver la cuestión. “Estados Unidos está más proteccionista. El acuerdo con Europa se dilata y la estrategia de China es importar materia prima para procesarla allá. Hace falta un plan para abrir nuevos mercados y mejorar el tipo de cambio”, comenta.

En 2017, la economía de Brasil se recuperó un 2,5% luego de tres años de recesión y proyectan una suba del 3% para 2018. Es una buena noticia para la Argentina, sobre todo para la producción de autos: el año pasado se fabricaron 472.158 unidades y ADEFA, la cámara sectorial, proyecta una suba del 20% para este año (565.000). “Las exportaciones de autos podrían alcanzar las 300.000 unidades, es decir, un 43% de crecimiento” comparado con el año anterior.

Datos del INDEC indican que el déficit con Brasil (US$8.555 millones) es casi idéntico al rojo comercial total del país. El sector automotor tiene un peso decisivo: “Es el tercer rubro más deficitario, después de las máquinas y aparatos eléctricos o mecánicos y el material de transporte”, señala Elizondo. Enero fue un mes récord de patentamientos de 0 km (casi 119.000 unidades). Más el 70% son de procedencia brasileña.

Superávits y déficits, un análisis rubro por rubro y país por país

La diferencia entre importaciones y exportaciones arrojó un saldo negativo récord en 2017.La Argentina vendió al mundo un total de US$58.280 millones y compró por US$66.899 millones. “Las máquinas y aparatos, el combustible y los autos fueron los principales generadores del déficit comercial, que no pudieron compensar los superávits de la soja y los cereales”, indica un informe de DNI.

Los datos de enero indican que la tendencia este año se profundizará. Un informe de la consultora Abeceb señala que “el déficit comercial para el inicio del año se ubicó en US$478 millones, significativamente mayor al nivel que se anotó durante enero 2017 (US$376 millones)”. De esta manera, añade el estudio, se registró “el mayor déficit comercial para un mes de enero en más de 17 años”. En términos generales, la Argentina consume más de lo que produce, pero hay otros factores a tener en cuenta.

Una radiografía más detallada señala que el año pasado (según datos oficiales del Indec) los sectores deficitarios (14) duplicaron a los superavitarios (7). En orden de importancia, dice el economista Marcelo Elizondo, “el mayor déficit es el de máquinas y aparatos eléctricos, luego el material de transporte, químicos y minerales. Como contrapartida, los superávits más significativos fueron alimentos, productos vegetales, grasas y aceites yproductos del reino animal”.

Fuente: Clarin.com

Los empresarios que forman parte de Industriales Pymes Argentinos (IPA) propusieron al Gobierno que aplique un impuesto del 5% a las importaciones, con el fin de crear un fondo de promoción a las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas.

"El nuevo impuesto, que está contemplado en una ley de la década del '80 pero sin reglamentación, grava a los productos importados que también se fabrican en el país, para destinarlo al abaratamiento de los costos de transporte y logística en el trayecto de las fábricas hacia el puerto", explicó IPA.

El presidente de la entidad, Daniel Rosato, resaltó: "es muy necesario poner a disposición todo tipo de iniciativa que apueste al desarrollo de la actividad industrial, pero que también cuide las arcas del Estado, ya que estamos convencidos de la importancia de reducir el déficit fiscal". 

"También es muy necesario generar empleo genuino de parte del sector privado. Por eso, esta iniciativa no le costará ni un peso al Gobierno y beneficiará mucho a la producción nacional", enfatizó el dirigente, en un comunicado.

Además, los industriales del IPA reclamaron (en el marco de una Mesa de Trabajo con funcionarios de la Secretaría de Comercio) la creación de un régimen de reintegros "específicos" a otorgarse en función de la región, sector industrial y tamaño de la empresa, entre otros criterios.

También, pidieron el establecimiento de una línea "express" de financiamiento exportador para las PYME y la restauración del "canal rojo" de verificación obligatoria para las importaciones con medidas antidumping vigente, entre otros temas.

Fuente: Ambito.com

Gran Bs. As.

Francisco Madero 875
Villa Sarmiento, Buenos Aires.
TE: 5411 5430-2390.

Capital Federal

Alicia Moreau de Justo 1120 -

3 Piso of. 306 "A".

TE: 5411 5279-4741