Para complementar los aspectos internos de la modernización del Estado que impulsa Cambiemos, entre los cuales se incluye la eliminación de varios tramites y la desburocratización a lo largo de los ministerios, el Gobierno está dando sus primeros pasos en modificaciones en la interacción entre el sector privado y el externo.

En primera instancia, a fines del año pasado se avanzó a través de la creación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), un portal pensado para exportadores de productos, donde hay más de de 130 formularios que se pueden hacer online.

En su momento, el Gobierno estimó que el uso de la VUCE permitía reducir en un 3,5% los costos y en un 50% el tiempo de gestión. Por ahora, el uso completo de la plataforma para los privados a través de la VUCE solo está habilitado para la exportación e importación de vinos y de granos de soja.

Información para exportaciones

 

Implementada recién desde diciembre, CICE es gratuito. y permite obtener toda información relativa a normativa, tributación e intervenciones previas (tanto de importación como de exportación) relativas a operaciones de comercio exterior.

Una vez ingresado destino (importaciones/exportaciones) y el nomenclador con normativa, el sitio presenta toda la información tributaria, aranceles y tributos aplicables, información sobre intervenciones, cuáles son las normas que se aplican y, en consecuencia, cuáles son las dependencias que intervienen.

 
El secretario de Comericio Miguel Braun
El secretario de Comericio Miguel Braun

Si bien el sitio está en desarrollo constantemente, todavía se encuentra en etapa beta, ya lleva 3.310 sesiones totales, y entre febrero y marzo la cantidad de consultas crecieron un 84 por ciento.

El secretario de Comercio, Miguel Braun, habla del potencial de VUCE y CICE como herramientas para el sector privado. "Para crecer, generar empleo y reducir la pobreza es fundamental exportar más. Con la VUCE buscamos simplificar la exportación y generar información para que las empresas argentinas puedan exportar más y generar empleo de calidad", dijo Braun.

Fuente: Infobae

Finalmente, llegaron los brotes verdes al sector externo y, ahora sí, el Gobierno puede decir que las exportaciones están traccionando el crecimiento. Por ahora, cuanto menos. Una golondrina no hace verano y se deberá monitorear la tendencia a futuro. Sea como sea, los datos que difundió ayer el Indec en su ICA muestran que las exportaciones volaron 17,2% en marzo (por primera vez desde enero de 2017 crecieron más que las importaciones) y ascendieron a US$ 5.347 millones.

Comentario al margen: más allá del saludable dinamismo, el nivel aún es bajo (menos de US$ 65.000 millones anualizados). Aun así, desde Abeceb festejaron y destacaron que la suba exportadora fue la mayor en 14 meses: “Luego de varios meses con una tendencia firme y unas cuantas sorpresas negativas, marzo trajo consigo varias sorpresas en materia de comercio exterior”.

Asimismo, las importaciones pisaron el freno con fuerza, mostraron una módica alza de 8,8% (saludable, dado que el crecimiento de la economía no es exuberante como para justificar subas del orden del 20% o más) y sumaron US$ 5.958 millones. El 8,8%, dijeron el LCG, marca una desaceleración de 20 puntos versus el promedio del primer bimestre. Desde Abecb sugirieron que alcanzaron una suerte de “techo” y ya no se verán subas tan elevadas como en los últimos trimestres.

Como resultados de ese flujo bidireccional, el saldo comercial sigue en terreno deficitario (fue de US$ 601 millones), pero menor al promedio del primer bimestre y el más bajo de los últimos 10 meses, dijo LCG. Sin embargo, con un rojo acumulado de US$ 2.500 millones en el primer trimestre, el desequilibrio va camino a los US$ 10.000 millones (o más) en 2018.

El desagregado

Tal como se observa en la tabla, todos los capítulos exportables registraron subas en marzo. “Si bien todos los rubros de exportación registraron alzas, las mayores exportaciones de productos primarios y de manufacturas de origen industrial explicaron el 80% de la suba”, dijeron en LCG.

En el caso de los productos primarios (que subieron casi 30%) fueron clave los mayores despachos de maíz (+210%) y trigo (+363%) y, en el caso industrial, fue clave Brasil, principal destino de la (escasa) industria que exporta el país: los despachos hacia ese mercado subieron 32,7% en marzo (y 24,1% en el 2018). El peor desempeño fue el de las manufacturas agropecuarias, que subieron apenas 2,2%, pero cayeron 7,6% en cantidades. ¿El motivo? La caída de los saldos exportables por la feroz sequía.

Lo mismo pasó, tal como viene ocurriendo hace un tiempo, con las importaciones: todos los rubros registraron subas en marzo, aunque algunos tuvieron crecimiento testimoniales.

“El aumento de las importaciones del 1ºT se explica por bienes relacionados con la producción”, dijeron en Hacienda

Hacienda y el 1ºT

“Con respecto a la composición de las exportaciones durante el primer trimestre, se destacan los productos industriales, cuyas exportaciones aumentaron 20,5% (el mayor crecimiento desde el tercer trimestre de 2011). Este incremento se explica en gran medida por las mayores exportaciones industriales a Brasil, que crecieron 43,5%. Las exportaciones de autos tienen un rol importante en explicar es la dinámica ya que aumentaron 60%. En ambos casos, tanto de las exportación industriales a Brasil como de las exportaciones específicamente de autos, se trata de las mayores variaciones interanuales para un trimestre desde que hay datos. Por otra lado, durante el primer trimestre las exportaciones de productos primarios se expandieron 13,0%; las de manufacturas de origen agropuecuario cayeron 2,4% y las de combustibles y energías crecieron 71,9%”, agregaron.

Sobre las importaciones, en Hacienda hicieron el siguiente balance: “El aumento de las importaciones del primer trimestre se explica por subas en las importaciones de bienes relacionados con la producción. Las importaciones de estos bienes, que representan el 69,4% de todos los bienes importados, subieron 20,6% en el período mientras que las importaciones de bienes de consumo crecieron 16,2%, las de combustibles y lubricantes crecieron 47,8% y las de automotores 17,5%”.

El rojo
“Con los números del primer trimestre cerrado, nuestras proyecciones del rojo comercial para 2018 superan los US$ 11.000 millones. En consecuencia, el rojo en el intercambio de bienes se incrementaría alrededor de 30% en relación al año pasado, alcanzando un déficit de 1,7% del PIB, el ratio más elevado desde la salida de la Convertibilidad”, dijeron desde Ecolatina. “El rojo comercial más que se duplicó en el primer trimestre del 2018”, agregaron. En concreto, pasó de US$ 1.200 millones en los primeros tres meses del 2017 a US$ 2.500 millones en igual período de 2018.

Fuente: El Economista

Las importaciones brasileñas registran una tendencia ascendente y es un alivio para buena parte de las economías regionales de la Argentina. Entre las provincias más “Brasil-dependientes” figuran Buenos Aires, con un 30 % de sus exportaciones a ese destino, Misiones (29%), Río Negro (24%), Mendoza (18%), Salta (16%) y Entre Ríos (13%).

De los US$9000 millones de exportaciones argentinas a Brasil, el 39% corresponde a vehículos, autopartes y motores, el 23% a plásticos, neumáticos y productos químicos, el 15% a productos agroindustriales diversos, el 14% a cereales y el 6% a bienes primarios.

Las ventas a ese destino no sólo acusaron el impacto de su recesión sino también -y fundamentalmente- la pérdida de competitividad local. En los últimos años, una gama amplia de productos argentinos perdieron market share en Brasil, aumentando la participación de países competidores. En vinos, por ejemplo, se perdió terreno a manos de Chile y en ajo, de China.

Un trabajo del economista Jorge Day, del Ieral, describe que como las importaciones también dependen del poder de compra del dólar y, en los últimos dos años, su precio bajó en Brasil, les conviene importar más. “Mayor crecimiento de la economía y dólar más barato son dos fuerzas que contribuyen a que sus importaciones crezcan”, apuntó.

En el nordeste argentino, la jurisdicción más vinculada a Brasil es Misiones, con la industria papelera. En el noroeste está Salta, destacándose en los porotos. Y en la Patagonia, Río Negro que comparte con el Alto Valle, su especialidad en peras y manzanas. Aunque hay una leve mejora a inicios de este año, sus exportaciones vienen cayendo desde hace varios.

En Cuyo, Mendoza es la más Brasil-dependiente, especialmente en productos del agro (ajo) y agroindustrial (algo de vinos, frutas industrializada y productos olivícolas). Para este año, se esperan buenas cosechas, lo cual estas industrias contarán con más materia prima para producir y luego exportar.

“El impacto no es parejo regionalmente. Las jurisdicciones que exportan productos regionales son las que recibirán mejor las noticias de mayores importaciones de Brasil, gracias a su mayor crecimiento (aunque leve) y al encarecimiento de su economía”, sostuvo Day.

Remarcó que la mejor coyuntura no debe hacer olvidar que estos sectores no se vieron favorecidos por las políticas de la última década y redujeron su competitividad: “En general, sus costos aumentaron a mayor ritmo que los precios de ventas. La menor competitividad argentina también golpeó los precios de las materias primas; si al sector exportador le cuesta cada vez más vender, tienen cada vez menos fondos para pagar por sus insumos, que es el precio percibido por los productores”, dijo.

Además, el economista enfatizó que, como la Argentina es “más cara”, Brasil opta por sustituirla como proveedora en varios productos, por lo que en los últimos años cayeron más -o aumentaron menos- las compras de productos desde la Argentina que desde el resto del mundo. Hay unas pocas excepciones como malta, porotos y ciruelas secas.

Fuente: La Nación

Como producto de la devaluación, las exportaciones crecieron a un ritmo mayor a las importaciones, lo que marcó que en marzo el déficit comercial sea de 611 milones de dólares, con un acumulado en el primer trimestre de 2.494 millones de dólares, más del doble que en el mismo tramo de 2017.

"En marzo las exportaciones crecieron 17,2% interanual y 6,8% medidas sin estacionalidad contra febrero. En tanto, las importaciones se desaceleraron, creciendo 8,8%", indicó el Ministerio de Hacienda. Para Santiago Bulat, "el dato de crecimiento de las exportaciones de manufacturas de origen industrial y combustibles es muy bueno".

En cuanto a las importaciones, los precios subieron 2,2% y las cantidades 6,5%, con avances en la facturación de la compra de bienes intermedios del 14,3%; de combustibles y lubricantes de 31,6%, y de piezas y accesorios para bienes de capital de 18,3%. "El tipo de cambio presiona al alza mejorando las exportaciones y reduciendo la cantidad de importaciones. Que en este caso cayeron las compras al exterior vinculadas de consumo, pero es lo que suele pasar cuando ves ese movimiento en el tipo de cambio", explicó Bulat.

El Palacio de Hacienda destacó que "el aumento de las importaciones del primer trimestre se explica por aumentos en las importaciones de bienes relacionados con la producción".

Fuente: BAE

Una delegación peruana visitó establecimientos productores de carne avícola y bovina ubicados en las provincias argentinas de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Salta.

Representantes del Servicio Nacional de Sanidad Agraria de Perú verificó establecimientos argentinos de faena y elaboración de carne aviar y bovina con el objetivo de revalidar la habilitación vigente para exportar hacia ese mercado de destino.

La delegación peruana visitó establecimientos productores habilitados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), ubicados en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Salta. 

Según uno de los coordinadores argentinos de Relaciones Internacionales, de Inocuidad de Aves, de Fábricas y de Contralor, Gustavo Soto Kruse, que el SENASA realice el control permanente de los establecimientos resulta la garantía necesaria para sostener el acuerdo sanitario y de inocuidad de los productos argentinos con destino a Perú.

A pesar que aún se espera el informe final de las autoridades peruanas, el funcionario argentino adelantó que “las conclusiones fueron muy buenas”. “El servicio peruano está muy conforme con el trabajo que realiza el SENASA en los establecimientos, ya que garantiza productos seguros para poder continuar con la exportación”, explicó Soto Kruse.

Soto Kruse destacó además que las expectativas argentinas son mantener estos establecimientos habilitados y lograr introducir nuevos en los próximos meses. No obstante, el SENASA viene trabajando fuerte con las autoridades peruanas desde 2017 para ampliar los envíos del sector agrario. 

En ese sentido, en octubre de 2017 el gobierno peruano reabrió una representación comercial en Buenos Aires, ofreciendo al país libre acceso a 55 mercados con los que sostiene acuerdos de comercio.

Carne argentina logra ingreso a nuevos mercados en el último año

Entre los acuerdos alcanzados en el último año por el gobierno argentino para la exportación de carne se destaca el firmado con China, Japón y Filipinas, siendo que consolidan la presencia del país sudamericano en el mercado asiático.

El histórico acuerdo entre Argentina y China permitirá ampliar las exportaciones de carne con hueso vacuno y ovino, lo que genera una repercusión directa en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra cerca del 60% de las ventas externas.

Según las autoridades argentinas, la nueva medida permitirá el acceso de nuevos productos cárnicos, especialmente en segmentos de mayor poder adquisitivo, como los hoteles internacionales, e incorporar a su cartera de negocios otros cortes con hueso que son los más requeridos por ese mercado.

En marzo de 2017, las gestiones del gobierno argentino aseguraron la apertura del mercado filipino para la carne vacuna. El acceso al nuevo mercado representó para Argentina el acceso a una población de 100 millones de posibles consumidores.

Las proyecciones con Japón avanzan positivamente, según declaraciones de los funcionarios argentinos a la prensa local. Los técnicos argentinos esperan lograr el reconocimiento de la Patagonia como proveedor confiable de carne bovina y ovina.

Hay que señalar que el país asiático hasta el momento con concretó una compra de carne argentina debido a su estricta política de control de aftosa. “La idea de los japoneses es comenzar a comprar cortes especiales, del tipo Premium, de animales criados en Patagonia”, explicó el gerente de Fridevi, Sergio Seisdedos, a la revista Chacra.

Japón, por su parte, representa un mercado de 127 millones de personas y es uno de los mayores importadores mundiales de carne vacuna en volumen y el mayor comprador en términos de valor.

Fuente: MT

El intercambio comercial argentino experimentó un conjunto de shocks domésticos importantes durante el inicio del gobierno de Mauricio Macri, tales como la devaluación, la eliminación/reducción de retenciones, y la relajación de las restricciones a las importaciones. Todas las medidas tuvieron como objetivo la mayor apertura comercial, ya que no sólo se pretendieron fomentar las exportaciones, sino también las importaciones.

Por un lado, la búsqueda de incrementarlas ventas al exterior tuvo como objetivo asegurar un mayor ingreso de divisas y recuperar el superávit comercial que se había perdido. De acuerdo con las medidas adoptadas, la intención del gobierno pareció estar destinada a modificarla estructura económica hacia una economía más intensiva en la producción de bienes transables, en particular en aquellos bienes sobre los cuales Argentina posee ventajas comparativas a nivel mundial como lo son los productos agropecuarios. Por otro lado, la relajación de las restricciones para las compras en el exterior pareciera haber tenido un objetivo más bien de disciplinamiento de los precios internos. La apreciación real del tipo de cambio luego de la salida del cepo compensó en gran medida la contracción del ingreso doméstico en 2016. Si bien las importaciones cayeron en valor, se incrementaron en cantidades. El fuerte crecimiento de las importaciones vino en 2017 el cual, sumado al estancamiento de las exportaciones, terminó agravando de manera importante el déficit comercial.

En 2017, la recuperación de la economía combinada con una importante apreciación cambiaria y un mayor grado de apertura comercial significó la aparición de un nivel de déficit comercial récord. El déficit alcanzó los U$S 8.472 millones, superando ampliamente el anterior récord de U$S 5.751 millones de 1994. Mientras que las exportaciones crecieron apenas 0,9%, las importaciones aumentaron 19,7%. El flojo desempeño de las exportaciones se explica por la contracción del os Productos primarios (-5,7%)y las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) (-3,7%) que aplacaron la recuperación de las MOI (11,1%) y de la exportación de Combustibles y energía (18,6%). Las importaciones, en cambio, crecieron en todos los usos de manera muy importante, destacándose los Vehículos de pasajeros (40,9%), Bienes de capital (23%) y Bienes de consumo (20,9%).

En lo que va del año se viene observando una persistencia en la tendencia hacia un mayor déficit comercial. Pese a la reacción de las exportaciones (crecieron 11% y 10% en enero y febrero), el crecimiento de las importaciones sigue acelerándose. En los primeros dos meses del año

, la mejora de las exportaciones fue insuficiente frente al aumento de las importaciones lo que significó un crecimiento del déficit comercial acumulado de casi el 600%, alcanzando los U$S 1872 millones.

En cuanto al comportamiento sectorial de las exportaciones se viene observando una mejora del sector agropecuario (12% de crecimiento de los Productos primarios), aunque en marzo estaría muy afectado por las condiciones climáticas. Las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) vienen evidenciando una importante recuperación en el primer bimestre con un crecimiento del 19% impulsado fundamentalmente por el sector automotriz, liderado por el efecto Brasil. Por el lado de las importaciones, se observa un crecimiento en todos los usos, destacándose Bienes de capital (18%), los Combustibles y lubricantes (58%) y los Bienes de Consumo (26%). En términos de cantidades todos los usos se mantienen creciendo por encima del 20%, con Bienes de Consumo y Bienes de Capital creciendo 22%.

Fuente: LG

Se sabe que las golosinas son una gran debilidad para los argentinos. Siempre en algún asado o cumpleaños se puede encontrar un bol lleno de chupetines y caramelos. Las idas al quiosco a comprar un chocolatito para el postre es otro de nuestros máximos placeres. Es una tentación que nos gusta consumir, y se refleja en los números, ya que se calcula que por año un argentino promedio consume alrededor de 6 kilos de golosinas.

¿Qué se entiende por golosinas? Este sector está conformado por ocho productos: alfajores, barquillos y obleas, cacao y sus preparaciones, caramelos, confecciones de azúcar, confecciones de chocolate, goma de mascar y otras golosinas.

Si bien el mercado interno es donde se vuelca la mayor parte de la producción nacional, con una producción anual que ronda las 300 mil toneladas, hace unos años los productores de golosinas vieron la oportunidad de empezar a exportar a otros países de la región y fuera de ella, a países como Estados Unidos y algunos de Europa y Asia.

 
 

Según la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines (Adgya), una entidad que une a los mayoristas y distribuidores del país, la exportación de golosinas argentinas es un negocio que está en crecimiento. Ariel Korin, gerente de gestión de Adgya, señala que, si bien la evolución de las exportaciones experimentó una tendencia negativa en el período 2014-2016, entre 2016-2017 se revirtió esa característica con un aumento en el valor de exportación del 7%. Mientras que en 2016 se exportaron 41 mil toneladas por 163 millones de dólares, el año pasado se exportaron 42 mil toneladas por un valor (FOB) de US$175 millones.

El sector

 

 
El alfajor, producto insignia argentino, es una de las golosinas que más se exportan junto a las confecciones de azúcar y las obleas
El alfajor, producto insignia argentino, es una de las golosinas que más se exportan junto a las confecciones de azúcar y las obleas Crédito: Shutterstock

 

 

El gigante de la exportación de golosinas es Arcor, que empezó a realizar sus primeras ventas al exterior y a participar en ferias internacionales a principios de la década del 60. Hoy llega con sus productos a más de 120 países de los cinco continentes. Pero llegar a esta instancia fue fruto del trabajo de sus pioneros. El que puso la primera piedra fue Amos Pagani, un joven inmigrante italiano, que en 1924 se instaló en Arroyito, un pueblo ubicado en la provincia de Córdoba, donde abrió una panadería.

 

Sin embargo, la idea de montar una enorme fábrica de caramelos fue de unos de sus hijos, Fulvio Salvador y de un grupo de emprendedores, entre ellos, sus dos hermanos Renzo y Elio Pagani. Construyeron la primera fábrica en 1951 y así nació Arcor, cuyo nombre se debe a la conjunción de las dos primeras letras de "Arroyito" y las tres primeras de "Córdoba".

De menor tamaño pero también un aventurero en el negocio exportador es el grupo Palmesano, fabricantes de chocolates y golosinas, cuyos emprendedores, el matrimonio de Osvaldo Palmesano y Elisa Bono, cocinó hace 26 años, en un galpón en Bell Ville, Córdoba, su primer producto: bocaditos de dulce de leche. Con el paso del tiempo incorporaron otros productos como el turrón de oblea, la garrapiñada de maní, confites, entre otros.

 

El Grupo Palmesano venía realizando exportaciones desde hace varios años bajo la gestión de sus dos marcas, Chocolates Lacasa Argentina y Golosinas OENP, la primera en forma continua y la segunda de manera ocasional y aislada. Pero hace tres años, esta empresa, muy conocida en las provincias del interior, decidió redefinir su estrategia de exportación para proyectar todas las marcas del grupo a nivel regional.

Conocida por sus dulces manjares, Cachafaz se embarcó en la ola exportadora haca ya más tiempo, casi ocho años. "Tras recibir varias propuestas para hacerlo comenzamos a exportar con el objetivo de buscar nuevos mercados", cuenta Carolina Panarella, coordinadora de comunicaciones de la empresa.

Por otro lado, un jugador que se lanzó este año a exportar es la marca Sin Culpa, una empresa rosarina que nació hace tres años para dedicarse a la producción de alfajores y barras de arroz. Al principio distribuían solo en la capital santafesina, luego se expandieron a nivel nacional y este año hicieron su primera exportación de barras de arroz a Uruguay. A lo largo del año, también piensan introducir su línea de alfajores a este nuevo mercado.

 

 
Fuente: LA NACION - Crédito: Ilustración: Alejandro Álvarez

 

¿A dónde exportan estas empresas? El grupo Palmesano, después de un año de evaluar mercados, optó por dos países vecinos: Uruguay y Paraguay. La elección de estos destinos se debió a que los consumidores de ambos países eran los más afines a los argentinos, "por idioma, hábitos y costumbres", indica Yurzola. Decidieron exportar su producto "caballito de batalla": el turrón de oblea. De todos modos, si bien éste es el producto más solicitado, Yurzola reconoce que "con un solo producto no es suficiente" y por eso también están introduciendo al mercado externo las gomitas y los confites.

El famoso bon o bon es el producto estrella del Grupo Arcor que se produce en cinco plantas distintas, en Argentina y en el exterior (Chile, Brasil y México) y desde allí se exporta a diferentes países, con una fuerte presencia en África, Medio Oriente y en el Sudeste Asiático. La compañía exporta más de 750 millones de unidades de esta golosina por año a más de 60 países.

A nivel global, la expectativa de este megaexportador es seguir expandiendo su presencia en América Latina, principalmente en Brasil, y continuar desarrollando los mercados de Asia, África y Japón.

El grupo Palmesano también busca aterrizar en Bolivia. Para este grupo, Brasil y Chile son destinos más complicados, en el caso del país carioca porque se requiere un packaging bilingüe y en cuanto a Chile, al no ser un país perteneciente al Mercosur, la legislación en lo que refiere a los envoltorios también es distinta.

Sin Culpa tiene proyectados otros potenciales destinos para este año como Paraguay, Bolivia y Estados Unidos, específicamente en Miami, Florida, donde ya tienen contacto con grandes empresas de importación.

 

 
El valor de exportación de golosinas el año pasado alcanzó los US$ 175 millones
El valor de exportación de golosinas el año pasado alcanzó los US$ 175 millones Crédito: Shutterstock

 

En el caso de Cachafaz están presentes en Estados Unidos, Canadá, Sudamérica, Europa y Asia. Panarella explica que "en el exterior los elige el público nostálgico", en especial para lo que es el alfajor cubierto de chocolate negro. Pero también las galletitas 100% integrales y apta para veganos tienen una acogida importante. En Estados Unidos el producto que mejor funciona son unas galletitas orgánicas llamadas "Cookids", que se pueden exportar allí gracias a que tienen certificada su venta. Este mes Cachafaz realizó su primera exportación de alfajores a Israel y tiene especial interés en desembarcar en el mercado ruso próximamente.

El mérito de estas empresas es que han logrado insertarse en un mercado nuevo, un proceso que conlleva cierta complejidad. Según Yurzola, es esencial vincularse con un importador que tenga suficiente fuerza de llegada para que el producto pueda derribar la primera barrera: el desconocimiento que los consumidores de afuera tienen sobre la marca.

El caso de Cachafaz llama la atención porque los mismos importadores se contactan con la empresa para que exporte a determinados lugares. Panarella cuenta que siempre se sorprenden ante los llamados que reciben de clientes que quieren comercializar sus alfajores afuera. "La gente nos conoce por el boca en boca, alguien que lo recomendó, alguien que lo probó y se lo llevó a su casa como suvenir".

Otro obstáculo que deben superar los productos alimenticios son los requisitos legales a la hora de gestionar los registros sanitarios.

La barrera más grande con la que se encontró Sin Culpa a la hora de exportar fue el rápido vencimiento del alfajor de dulce de leche, cuya vida útil es de solo tres meses, por lo que "muy lejos no podés ir", indica Leandro Suescun, gerente comercial de la empresa. Para exportar a Miami el transporte se haría de forma aérea mientras que para los países limítrofes los envíos se hacen por camión.

 

 
Brasil es el principal destinatario de las golosinas nacionales
Brasil es el principal destinatario de las golosinas nacionales Crédito: Shutterstock

 

Para Sin Culpa, el mercado europeo es el más difícil de penetrar dado que se necesitan 30 días de barco para llegar. Además en España, donde establecieron contacto con un posible importador, "es raro que se consuman cosas dulces, son más de lo salado", detalla Suescun.

Otro gran desafío para Sin Culpa es que tanto en Paraguay como en Bolivia, el consumo de alfajores no es tan masivo como en la Argentina. Es por eso que "la degustación en los supermercados y las ofertas son indispensables", explica Suescun. "Si bien por ahora los consumidores paraguayos y bolivianos quedan asombrados con el producto, hay que seguir trabajando para que la gente los siga pidiendo", agrega.

De todos modos, Suescun dice que "no ve la exportación como un gran negocio sino más como un posicionamiento de la marca". Esto lo atribuye al hecho de que es riesgoso vender en un lugar donde los productos no se consumen tanto.

Aunque estas empresas vuelcan la mayor parte de su producción al mercado interno, de a poco también van distribuyendo hacia afuera. Durante el 2017, el grupo Palmesano destinó el 3% de su producción al mercado exterior y Sin culpa espera para este 2018 vender el 5% en la región.

¿Qué es lo que más se exporta? Según la Adgya, entre los productos que más se exportan están el cacao, las confecciones de azúcar (caramelos, chupetines, chicle), los alfajores y por último, los barquillos y obleas. Dentro de la categoría del cacao y sus preparaciones, las figuras de chocolate como los huevos macizos es el principal producto de exportación.

Los países destinatarios de las golosinas nacionales son los países limítrofes, con Brasil en primer lugar (25,8% de participación), Uruguay (12,9%), Chile (11,4%) y Paraguay (10,4%).

Fuente: La Nación

En la próxima década Brasil seguirá siendo el principal socio comercial de Argentina pero ya se están posicionando los países asiáticos, un mercado regional en el que hasta 2030 se triplicarán los valores exportados en 2017. El crecimiento de las ventas externas al continente asiático estará impulsado por China, India y Vietnam.

En el corto plazo, las exportaciones del país se consolidarán en el escenario regional, especialmente en Brasil, Chile y Uruguay y caerá la participación de Estados Unidos, en tanto prevalece la convicción de que será beneficios un acuerdo Unión Europea-Mercosur. Bruselas destaca que los beneficios potenciales de este acuerdo podrían ser tres veces mayores a los acuerdos de la UE con Japón y con Canadá combinados.

Las proyecciones surgen del Navegador HSBC, un informe elaborado por HSBC, Kantar TNS y Oxford Economics, con previsiones sobre comercio mundial y bilateral, incluyendo proyecciones de exportaciones e importaciones de bienes y servicios.
El relevamiento se realizó sobre un universo de 6033 empresas de 23 países, incluyendo a la Argentina, donde se consultaron a 209 compañías grandes, medianas y pequeñas. Otros países que formaron parte del estudio realizado entre diciembre de 2017 y enero de 2018 fueron Alemania, Australia, Bangladesh, Canadá, China, Egipto, Francia, India, México, Polonia, Arabia Saudita, Estados Unidos, Reino Unido y Vietnam, entre otros.
Las empresas argentinas están entre las más optimistas al evaluar el incremento de los volumenes comerciales. El 84% de las firmas nacionales consultadas espera un aumento del comercio, bastante más que el 77% de respuestas positivas del promedio mundial, a pesar del creciente proteccionismo en los flujos de comercio global.
En línea con esa mirada, el informe presentado ayer por Juan Marotta, director regionalde Banca de Empresas del HSBC, Patricia Bindi, directora de ese segmento en Argentina; y Maximiliano Rossi, gerente de Comercio Exterior-, destaca que "las exportaciones argentinas totalizarán u$s 132.754 millones en 2030, contra los u$s 58.745 millones de 2017", y aclara que "será un incremento de 126%".
En este sentido, las exportaciones al continente asiático crecerán 195% entre 2017 y 2030, "con la sorpresa de la demanda de India y Vietnam que aumentarán 274% y 243% respectivamente", señala el documento.
El caso de Vietnam es paradigmático, mientras en 2010 importó desde Argentina u$s 654 millones, se proyecta que en 2030 las compras desde nuestro país llegarán a u$s 8906 millones.
Con el crecimiento proyectado, Asia en unos años estará en línea con los montos exportados a toda América Latina, incluido Brasil. En ese contexto, "Asia será el principal mercado de crecimiento para las exportaciones de productos argentinos, ya que la porción del total se incrementará de 25% en 2017 a 32% proyectado para 2030, superando a América Latina", con China, Vietnam e India como principales mercados. De hecho, el gigante chino será en 2030 el segundo mayor destino de las exportaciones locales, detrás de Brasil, y desplazando a Estados Unidos del segundo lugar que ocupa hoy, al tercero.
Con esta perspectiva, el 56% de las empresas argentinas considera que habrá un incremento de las necesidades de financiación para el comercio exterior, en contraposición al 62% del promedio mundial. En este marco, el 66% de los consultados espera un aumento del comercio de servicios, no sólo de materias primas.
Pese a ello, las materias primas combustibles, equipos de transportes y productos agrícolas ocupan los cuatro primeros renglones de las exportaciones previstas para dentro de doce años.

Fuente: Cronista

El intercambio comercial con varios países de Asia Pacífico (Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam) arrojó un superávit de u$s 512 millones, con exportaciones que crecieron 23,6% respecto del mismo período del año anterior
 

También para la Argentina, un país de baja inserción internacional, cuyo comercio exterior está centrado en pocos productos y mayoritariamente pertenecientes a materias primas de bajo o nulo valor agregado, las oportunidades que ofrecen los mercados asiáticos, empiezan a demostrale  que el eje del comercio internacional se ha trasladado definitivamente al área del Pacífico, pero o solo por la enorme demanda que genera la economía china.


En los últimos meses, los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) comenzaron a ganar terreno en el firmamento del comercio exterior argentino. Según datos oficiales, en los dos primeros meses del año, el intercambio comercial con esos países (Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam) arrojó un superávit de u$s 512 millones, con exportaciones que crecieron 23,6% respecto del mismo período del año anterior (u$s 192 millones) e importaciones que registraron un alza del 37,5% (u$s 135 millones de dólares).


Al cabo del primer bimestre, el comercio con ASEAN representó 11,1% del total de exportaciones, en tanto las importaciones fueron el 4,5% de las importaciones totales.


Pero esta performance no parece ser ocasional. Ya en 2017 el intercambio con el bloque asiático dio como resultado un superávit de u$s 2.244 millones. "Fue el segundo saldo positivo en magnitud entre los obtenidos con los diferentes países y bloques económicos, después de Magreb y Egipto", destaca un informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato es muy significativo si se tiene en cuenta en 2017 la balanza comercial de la Argentina fue  deficitaria en 8.471 millones de dólares.


Durante el V Simposio del Sur al Mundo en 2030: “Relaciones y Bionegocios Sustentables”, que se desarrolló la semana pasada en el Parlamento argentino, analistas sectoriales advirtieron acerca del potencial de crecimiento de la región para nuestras exportaciones, en especial de productos primarios y agroindustriales. El evento fue organizado por la Cátedra de Agronegocios y el Departamento de Bioeconomía, Prospectiva y Políticas Públicas (BIOP3) de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), y la Cámara de Diputados de ese país.


Rodolfo Caffaro Kramer, presidente global de la Cámara de Comercio Mercosur-ASEAN recordó que esa organizacion de paises del Sudeste asiático “se maneja en forma muy dinámica y tiene acuerdos con China, Corea, Japón, India, Australia y Nueva Zelanda. La región así ampliada consta de 3.525 millones de habitantes”, casi la mitad de la población mundial. Y aclaró que “en 2030 habrá allí el 66% de población de clases medias  y el 55% del consumo mundial”.


Si bien la región en su conjunto tiene potencial de crecimiento, cuatro países se destacan por sobre el resto. En el primer bimestre del año, Vietnam, Indonesia, Malasia y Tailandia concentraron el 91,6% de las exportaciones a esa región, en tanto Vietnam ya es el quinto socio comercial de la Argentina e Indonesia, el séptimo.


El menú de productos exportados principalmente a los países de la ASEAN incluye harina y pellets de soja y de maíz, aceite de soja en bruto, camarones, langostinos y porotos de soja. En ese contexto, a mediados de marzo se realizó la primera exportación de 500.000 dosis de vacunas contra la fiebre aftosa a Vietnam.

Fuente: MTN

El 84 por ciento de las empresas argentinas consultadas esperan que en el 2018 aumente el volumen de sus exportaciones, de la mano de recuperación de Brasily de un posible acuerdo con la Unión Europea.

Así surge de un nuevo informe sobre el futuro del comercio internacional, llamado “Navegador HSBC”, presentado por ese banco, que se realiza en distintos países.

Al margen de un fuerte crecimiento comercial mundial, las perspectivas comerciales de Argentina se fundan en una recuperación cíclica constante en América del Sur.

El reporte destaca a Brasil como uno de los principales socios comerciales de Argentina, ya que el país atravesó la mayor recesión de su historia y la recuperación está en pleno curso. 

La Unión Europea negocia actualmente un acuerdo comercial con el Mercosur que, de aprobarse, podría aportar un impulso adicional a las importaciones de productos elaborados y exportaciones de carne.

La mayor parte de las empresas argentinas, un 56%, estiman un incremento de las necesidades de financiación comerciales en 2018, apenas por debajo del promedio mundial de 62%.

Sin embargo, las empresas son más optimistas que el resto del mundo respecto de su capacidad de acceder a financiamiento, un 63% frente a un 59%. 

El trabajo sostiene que la economía argentina se expande a “buen ritmo” y probablemente siga haciéndolo durante los próximos años si el país continúa con su estrategia gradualista en materia de reformas económicas, según un informe privado distribuido hoy. 

Uno de los desafíos es la inflación, que si bien disminuyó significativamente, es una de las variables económicas a atender para evitar la desvalorización del peso.

Las empresas en Argentina son optimistas respecto del futuro ya que la economía atraviesa una rápida recuperación luego del reordenamiento macroeconómico de 2016. 

“Gracias a un clima político interno más estable y una economía mundial pujante, las perspectivas de crecimiento comercial de nuestro país resultan prometedoras, especialmente con Asia”, indica el trabajo. 

Las empresas argentinas son optimistas respecto del crecimiento del comercio de servicios en los próximos años, ya que un 68% espera un aumento en el volumen comercial de servicios versus el promedio mundial que alcanza el 61%.

“Argentina continúa beneficiándose de un proceso gradual de liberalización comercial con la eliminación de los permisos de importación y derechos de exportación”, indicó el estudio.

Fuente:BAE

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