La producción de autos creció en febrero un 62,6 por ciento en la Argentina. El mes pasado se fabricaron 39.085 unidades en las plantas nacionales, 15.049 más que durante el mismo mes de 2017 (24.036). Además, se registró un alza del 78,8 por ciento frente al último enero (21.858).

De esta manera, el acumulado anual alcanzó las 60.943 unidades. Esto significa que entre enero y febrero de 2018 se fabricaron 10.145 vehículos más (+20%) que en igual período del año pasado, cuando se produjeron 50.798.

La exportación, en tanto, registró una suba del 48,8 por ciento con respecto al mismo mes de 2017, gracias a 29.649 unidades (en febrero de 2017 se habían exportado 12.931). Y el acumulado anual creció un 30,7 por ciento: ya se enviaron al exterior 29.646 autos argentinos, 6.961 por encima del primer bimestre del año pasado.

 

En lo que va del año, el país que más vehículos nacionales recibió fue Brasil. Hacia allí viajaron 7 de cada 10 autos exportados (69,2%). En total fueron 20.522 unidades, 7.070 más que en el período enero-febrero de 2017.

La venta de fábricas a concesionarios también está en alza. En este caso, el crecimiento en febrero llegó al 13 por ciento, como consecuencia de 73.733 operaciones (65.274 en el mismo mes del año pasado). Y el acumulado anual subió un 17 por ciento.

Fuente: TN

El veloz desarrollo de la electromovilidad en el mundo ha sido una buena noticia para Chile y Argentina, considerando que uno de los elementos claves en este proceso es el litio, un mineral del que ambos países poseen importantes reservas, de las mayores del mundo.


Un Informe de ProChile revela que los envíos de litio chileno suman u$s 3.917 millones en 15 años y se continúa su crecimiento. Según datos del Banco Central, en 2003 las exportaciones de litio apenas alcanzaban los u$s 65 millones, mientras que al cierre de 2017 el monto era de u$s 684 millones, lo que representa un aumento de 950% en el período. Se trata del incremento más importante de su historia, explican en Prochile, con un 20% de crecimiento de variación anual en los últimos 15 años.


Una serie de maniobras especulativas de los bancos de inversión estadounidenses, JP Morgan y Morgan Stanley que cuestionaron el futuro del mercado del litio, proyectando una caída del 45% en el precio del mineral, lo que generó un derrumbe, las perspectivas de la electromovilidad, propiciaron la recuperación y según datos de ProChile, los pronósticos son auspiciosos. Según sus cifras, los envíos chilenos del metal acumulan un total de u$s 3.917 millones en últimos 15 años.


El director de ProChile, Alejandro Buvinic, sostuvo que “los desafíos globales como la electromovilidad y la necesidad de energías más limpias hacen prever un aumento en la demanda del litio chileno, hecho que se ve reflejado en el alza de sus exportaciones durante el último año”.


Argentina, por su parte, está impulsando una cartera de proyectos para la explotación de litio que suma u$s 3.000 millones, dirigidos a alcanzar la meta de producir más de 200.000 toneladas hacia 2020 y competir con su vecino Chile, que ostenta el liderazgo en el mercado del oro blanco. Para ello, está implementando una fuerte política de fomento a las inversiones mineras donde el litio es la gran estrella. Una medida importante fue la ejecutada en febrero de 2016, por el Presidente Macri eliminando la retención a las exportaciones mineras, medida “fundamental para la planificación de inversiones de mediano y largo plazo”, asegura Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (Caem).


Un 85% de los envíos chilenos correspondió a minerales de litio (carbonato y soluciones) y un 15% manufacturas de litio (óxido y cloruros). Corea del Sur, China y Japón fueron los principales destinos de exportación, concentrando en su conjunto el 73% de los envíos.


Los usos del litio son variados, pero uno de los más importantes es el almacenamiento de energía a través de baterías, posicionándolo como un insumo clave en las industrias de la electrónica y el transporte. Según un experto, “su aporte a la eficiencia energética lo posicionan como uno de los actores más relevantes de la canasta exportadora nacional. Sin embargo, deberíamos concentrar nuestros esfuerzos en desarrollar productos con valor agregado, para su posterior internacionalización”.


El panorama para ambos países es alentador. Se calcula que las exportaciones de litio se duplicarían o aún más, en los próximos cuatro años. Todas las proyecciones son optimistas hacia el futuro. La  Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que un reciente informe del litio y su potencial en Chile, destaca que considerando un precio bajo del litio a u$s 10.000 (hoy transita los u$s 14.000), las exportaciones al 2021 podrían llegar a los u$s 1.470 millones.


Si se cumplen las predicciones, desde 2003 al 2021, el valor de las exportaciones de litio podrían subir en más de 2.160%. En el reporte de Cochilco, en lo que respecta a la producción de litio, se indica que a fines de este año se superaron las 80.000 toneladas, esperando que al 2021 la extracción de carbonato de litio equivalente una producción de 147.000 toneladas de LCE.


Según el Informe: “Para Chile se estima una producción al 2021 de 147.000 toneladas de LCE, dados los proyectos de Albemarle (38.000 toneladas de LCE) y SQM (21.600 toneladas de LCE), ambas ampliaciones de sus faenas situadas en el salar de Atacama”. Esto sin contar el reciente acuerdo de Corfo con SQM que permitirá a la minera no metálica aumentar su producción para el 2030.


Todas las perspectivas indican que la oferta mundial de litio se espera que tenga un importante aumento en los próximos años, por lo que podría alcanzar las 440.318 toneladas de LCE el 2021. La demanda por el producto, que en 2016 había llegado a las 201.000 toneladas, se anticipa que para los siguientes cinco años prácticamente se duplique de acuerdo, alcanzando al 2021 las 372.288 toneladas de LCE. El mayor crecimiento se concentrará en lo que es baterías para automóviles eléctricos.


Daniel Meilán, Secretario de Minería de la Argentina, estima que al 2020 su país estaría en condiciones de producir 200.000 toneladas de carbonato de litio equivalente al año, superando la meta trazada por Chile, que con los proyectos de Albemarle y SQM incrementaría su producción en 148.000 toneladas.


Hoy, Argentina produce 30.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, lo que significa un 15% de la oferta global, mientras que Chile con 64.000 toneladas es responsable de casi el 40% de las necesidades mundiales. El año pasado se produjeron 185.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, cifra que al 2020 se proyecta llegará a 345.000 toneladas.


Con el  nuevo impulso gubernamental, Argentina espera lograr la ambiciosa meta de abastecer más del 45% de la oferta mundial: “El actual gobierno argentino y sus provincias, principalmente Jujuy, Salta y Catamarca, decidieron trabajar fuertemente en promover la exploración y explotación de yacimientos de litio. Creemos que esto es un gran costo de oportunidad para que Argentina aproveche la fiebre de demanda que existe por el litio”, indicó el Secretario Meilán.


El panorama es tan alentador que la cooperación entre ambos países se manifiesta en algunos proyectos en operaciones como el Salar de Olaroz, el Salar del Hombre Muerto y otros. El que comenzará prontamente a operar en Argentina es el que impulsa la empresa chilena SQM, que junto con Lithium Americas y Jemse, están desarrollando el proyecto Exar, en el Salar de Caucharí, Jujuy. Se trata de la construcción de una planta de litio que irá en dos fases, para producir en total 50.000 toneladas de carbonato de litio equivalente y que su primera fase iniciaría su operación en 2019.


Para Patricio de Solminihac, gerente general de SQM: “En Argentina existe una muy buena disposición para incentivar la inversión y mantener las reglas del juego de manera clara. Muestra de ello es la eliminación del impuesto a las exportaciones que se hizo el año pasado, una de varias medidas que el gobierno argentino aplicó y seguramente seguirá haciéndolo para incentivar la inversión…El proyecto, ubicado a 300 kilómetros del Salar de Atacama, “es un gran complemento para nuestras operaciones de litio existentes en Chile”.


Albemarle, una empresa estadounidense, que selló un acuerdo con Corfo para asegurar la venta chilena de productos industrializados a partir del litio, también está impulsando una iniciativa en Argentina, en el Salar de Antofalla, en Catamarca, que recién está en fase de exploración avanzada.

Fuente: Marco Trade News

En una entrevista con Télam en San Pablo, el titular de la mayor asociación brasileña de comercio exterior trazó un panorama alentador para las exportaciones argentinas, dado que la economía del principal socio del Mercosur creció un 1% en 2017 y se prevé que aumentará hasta casi un 3% este año.
"Brasil tendrá un mercado interno más fortalecido, aumentarán las importaciones y sin duda es una oportunidad para las exportaciones de Argentina, de productos automotrices pero también para otras exportaciones de valor agregado", apuntó.
Durante el año pasado, las exportaciones brasileñas a Argentina aumentaron 31,31%, contra la suba de apenas el 3,85% de las ventas argentinas a ese país, según cifras del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil
Esto provocó a Argentina un déficit récord de 8.184 millones de dólares en el intercambio bilateral.
Según De Castro, casi el 90% del déficit comercial argentino se debió a Brasil y al mercado comprador de automóviles en Argentina.
Las automotrices instaladas en Brasil anunciaron planes para reducir los envíos a Argentina mediante la producción en sus filiales argentinas de varios modelos para el mercado brasileño, de modo de evitar las multas previstas en el acuerdo bilateral ("flex"), que fija límites en los intercambios de vehículos para evitar variaciones bruscas en la balanza del sector.
"En los dos primeros meses de 2018 aún se registró un superávit de automóviles de Brasil, pero viendo el panorama del mercado brasileño las propias automotrices acelerarán las importaciones de autos de Argentina", dijo
De Castro.
"En Brasil se espera una recuperación del mercado automotriz en 2018 y 2019", agregó.
Según De Castro, el registro de empresas importadoras aumentó en los dos primeros meses de este año. "Esto ya nos dice que las empresas volverán a importar y que quien importaba productos industrializados exportará menos porque le conviene mucho el mercado interno de Brasil, porque tiene más competitividad que América del Sur", apuntó.
Argentina, el Mercosur y Sudamérica, en ese orden, son los que sostienen las exportaciones de manufacturas de Brasil, que tiene como primer socio comercial a China, principal comprador materias primas como mineral de hierro o soja. 
El escenario puede alterarse con la decisión de Estados Unidos de aumentar los impuestos de importación al acero y al aluminio, algo que golpea a la siderurgia brasileña.
"Creemos -sostuvo el titular de la AEB- que las importaciones totales de Brasil deben crecer entre 5% y 15% en 2018. Será una oportunidad para los argentinos, que lo verán en la industria automotriz pero también entraron con fuerza en la agenda exportadora Argentina lácteos, carnes y vinos, con lo que significa eso por su valor agregado en un mercado grande como Brasil". 
¿Qué se encontrarán, entonces, los exportadores argentinos en un Brasil que creció 1% en 2017 tras un derrumbe de 3,5% en 2015 y 2016, pero que enfrenta los vaivenes de un escenario electoral y alto desempleo? 
"El crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno) tuvo que ver con el primer trimestre de 2017, con el agro, pero tenemos un crecimiento casi vegetativo. Tendremos limitaciones de crecimiento sin las reformas previsional y tributaria. Este avance económico de 2017 nos llevó al pasado, nos llevó a 2011", comentó De Castro.
"La reforma laboral todavía no arrojó resultados que se notarán en el futuro, aunque por el momento, con 13 millones de desocupados hay un crecimiento del trabajo informal, la gente acepta cualquier condición de trabajo", afirmó.
La reforma del sistema de previsión social fue aplazada por el gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, luego de que gran parte de la base oficialista se negara a votarla en un año electoral y en medio de un fuerte rechazo popular.
"Tenemos en Brasil costos elevados y perdemos el 60% de nuestra competitividad", subrayó el presidente de la AEB.
Las novedades sobre el aumento de impuestos al acero y el aluminio anunciados por el gobierno de Donald Trump pueden hacer revisar la pauta exportadora y el ingreso de divisas de Brasil a raíz de que Estados Unidos es el primer comprador de laminados.
La decisión de Trump, de un plumazo, le saca 2.500 millones de dólares a Brasil por exportacioens de acero", advirtió De Castro.
"Habrá un doble impacto para Brasil en términos del costo de las materias primas, con la alteración de precios de maíz y soja por la sequía en Argentina y la caída del mineral de hierro", puntualizó.

Fuente: Telam

 

Lo advierten economistas y empresarios consultados por “Río Negro”. Coinciden en que hay problemas de competitividad y persiste el atraso cambiario.

No cuestionan la suba de importaciones. Pero estiman que el rojo llegaría a u$s 11.000 millones. El gobierno dice que hay que mejorar créditos, costos y logística.

 
 

 

Comercio exterior: se exporta poco y este año el déficit volvería a ser récord - Argentina - Diario Rio Negro - rionegro.com.ar
 
Productores del Valle. Podría haber una mejora en exportaciones - Argentina - Diario Rio Negro - rionegro.com.ar
Productores del Valle. Podría haber una mejora en exportaciones (Foto: Archivo)
 
 
 
Economistas y empresarios advierten que la falta de competitividad y el atraso cambiario proyectan un aumento del déficit comercial y prevén que el rojo de la balanza este año supere la cifra récord de u$s 11.000 millones.

Después de conocerse el desequilibrio comercial de enero - 986 millones de dólares contra un rojo de 51 millones registrado en igual mes de 2017- las caras de preocupación en el gabinete económico se multiplicaron.

“Hay que trabajar el tema competitividad y seguir buscando de manera gradual una mejora del tipo de cambio”, dijeron a “Río Negro” fuentes del Ministerio de Hacienda. Allí juzgan positivo el crecimiento de casi 30% en las exportaciones de origen industrial, pero admiten que hay mucho por corregir en materia de créditos, costos y logística en las economías regionales , sobre todo las vinculadas a la actividad primaria, como la del Alto Valle (Ver “El crédito...).

En el gobierno prefieren hablar de las tareas pendientes para aumentar las exportaciones pero aclaran que “no se está pensando en el cierre de las importaciones, más allá de observar algunos casos puntuales y combatir el dumping”. La balanza de enero muestra que las exportaciones crecen en forma interanual 10,7 por ciento, pero las importaciones treparon un 32,1%. “Con crecimiento económico, las importaciones tienen un fuerte aumento”, justificó el funcionario.

Desde el sector empresario empezaron a surgir voces críticas en cuanto a la evolución de la balanza comercial. “En el inicio del año el sector de productores de alimentos no ha mostrado mayor movimiento. En cuanto a las exportaciones, a preocupación pasa por el tema competitividad”, advirtió Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la UIA y titular de Copal, Coordinadora de Productores de Alimentos.

Funes es enfático al señalar que en Argentina “varían los costos y por la incidencia de éstos si se toca el precio internacional se enfría el mercado”, aunque expresó cierto optimismo de cara a los próximos meses. “Podría haber alguna mejora de las exportaciones producto del crecimiento de Brasil y el tipo de cambio”.

Sebastián Martínez, de la consultora Abeceb, consideró que “si bien el balance es negativo, hay cuestiones para destacar. La dinámica de las exportaciones industriales fue mejor de lo que se esperaba. Crecieron tanto en precios como en cantidades. Es un dato muy positivo”.

Para Martínez, en cuanto a las importaciones “no se puede decir si determinado nivel es bueno o malo. Hay que preguntarse ¿para qué se está importando?”. “Si uno mira las cifras hay una preponderancia cada vez mayor de la importación de bienes de capital. Es importante que se esté modernizando el sector productivo local”, opinó el economista.

No obstante, Martínez admitió que la consultora tiene proyecciones de un déficit más abultado. “En 2017 el déficit cerró en 8.500 millones, equivale a 1,5 por ciento del PBI, nivel similar al que teníamos a mediados de los ‘90. Para este año el déficit comercial va a ser más elevado, un crecimiento de las exportaciones de 4,5% e importaciones cerca de 9 puntos. Esperamos u$s 11.500 millones de déficit”, dijo.

Mucha voces consideran que habrá déficit importante en los próximos tres años y llevará un buen tiempo lograr equilibrio comercial. Se reconoce que ha mejorado el tipo de cambio pero dicen que el punto de equilibrio está entre 24 y 25 pesos. El economista Nicolás Alonzo, de la consultora Ferreres, dijo que “en 2017 se perdió dinamismo exportador y también hubo un repunte de importaciones, sobre todo bienes de capital”.

“El déficit por el momento no es preocupante. Si hay déficit de cuenta corriente del país, es esencial es corregir los desequilibrios internos como el déficit fiscal y mejorar la competitividad”, dijo. Y consideró que este año el desequilibrio comercial se ubicará en torno a los u$s11.200 millones.

Fuente: Diario Rio Negro

En la primera década del Siglo XXI, Argentina llegó a estar en el podio de los exportadores mundiales de carnes bovinas. Intervenciones oficiales mediantes, el país cayó por debajo del top ten y fue superado por vecinos de menor trayectoria y tamaño, como Paraguay y Uruguay.

Desde la llegada de Cambiemos al poder, las políticas favorables a la cadena cárnica (eliminación de retenciones y ROE rojo, aprobación de reintegros) de a poco están devolviendo al país al rol protagónico histórico que tuvo en este mercado: 2017 finalizó con las mayores exportaciones de carnes y menudencias bovinas desde 2010 y enero de 2018 inició con un repunte interanual del 45 por ciento.

Panorama

Según un informe del Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de Fundación Mediterránea, “un conjunto de factores sostienen este ciclo de recuperación y auge”.

Particularmente, se destacan dos: en el ámbito de las políticas oficiales, la cadena pasó de pagar impuestos cuando exportaba a cobrar reintegros, lo que implicó una importante mejora en el tipo de cambio real efectivo.

Por el lado del mercado, China ha sido el principal impulso para este renacer exportador: en 2012, sólo uno por ciento de las exportaciones argentinas de carnes iban a ese destino; desde hace un año, el gigante asiático representa casi la mitad de las toneladas enviadas al exterior.

Esto, sobre la base de precios internacionales sostenidos o crecientes para los cortes, combinados con valores locales de la hacienda estabilizados en dólares y una suba de los reintegros de exportación del cuatro al 5,8 por ciento. 

Márgenes

Este contexto explica, según el Ieral, que los márgenes brutos de exportación para los frigoríficos estén en un nivel mucho más alto que los observados entre 2010 y 2015.

Y aunque la rentabilidad exportadora entre 2007 y 2009 era mayor, hay un condimento que vuelve al escenario actual mejor que el de aquel momento: en esos años, el bajo precio de la hacienda se debió a una profunda liquidación de vientres, producto de las medidas que trababan al sector (controles de precio y regulaciones sobre comercio exterior).

“Esto no se observa en el actual ciclo exportador, que se está sosteniendo con un nivel de faena de hembras más compatible con el equilibrio de largo plazo del rodeo. La cadena se encuentra generando volúmenes exportables bajo una fase de ciclo ganadero “en equilibrio”, tal como sucediera durante el período 2004-2006, con una participación de hembras en faena que no ha superado el 45 por ciento, y que, por ende, no compromete a priori el tamaño del rodeo de Vacas/vientre”, indicó el Ieral.

Proyecciones

Por todas estas razones, para los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre, autores del documento, “hay elementos para ser optimistas respecto de la continuidad del proceso de expansión de las exportaciones en 2018”. 

“Los márgenes se encuentran en un buen nivel y los factores que podrían afectarlos negativamente (una desaceleración tal de la demanda de los países de ingresos medios/bajos que hace retroceder los precios internacionales, una suba muy fuerte del precio en dólares de la hacienda local) parecen remotos o lucen hoy con baja probabilidad de ocurrencia”, resumieron. 

Fuente: Agrovoz

Si bien el saldo comercial en el intercambio con el principal socio comercial continúa en terreno negativo, el dinamismo de los despachos a ese mercado empieza a mostrar una nueva tendencia. Vehículos, autopartes e insumos industriales, entre los productos más dinámicos

Tras haber cerrado el año pasado con un déficit histórico, el comercio con Brasil está arrojando mejores noticias para la Argentina. 

En enero, la balanza comercial bilateral continuó deteriorándose: según datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios del país vecino, el saldo arrojó un resultado negativo de u$s478 millones, una cifra récord para ese mes. 

Esta cifra había implicado un crecimiento del 34% respecto de enero de 2017, cuando se habían alcanzado los u$s356 millones. 

Sin embargo, los expertos marcaron un dato positivo: revirtiendo la tendencia que se había registrado en el último bimestre de 2017, las exportaciones hacia Brasil lograron anotar un crecimiento en enero de casi 7%. 

Y los datos de febrero muestran lo que podría ser un cambio de tendencia: si bien la balanza bilateral continuó en terreno negativo, por primera vez en trece meses, las exportaciones al país vecino crecieron a un ritmo más elevado que las importaciones. 

Esto se vincula con la recuperación de la economía brasileña, después de dos años difíciles, en los que encadenó caídas del PIB del 3,5% en cada período.

Por el momento es aún una mejoría tímida, de apenas un 1% del PIB a lo largo de 2017, según los datos oficiales dados a conocer este jueves.


Pero los síntomas, según los expertos, confirman una nueva tendencia que dejaría atrás el ciclo negativo que envolvió al mayor país de América Latina. 

Radiografía del comercio
Según detalló la consultora Ecolatina, "en febrero el saldo comercial arrojó un déficit en contra de nuestro país de u$s715 millones, un nivel 13% mayor al registrado en febrero de 2017". 

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El incremento del rojo a un menor ritmo que en los últimos meses, obedeció a que en el segundo mes del año "el ritmo de expansión de nuestras ventas a Brasil (+17,7%) fue más elevado que el que tuvieron las importaciones desde el gigante de América del Sur (+15,3%)", destacaron. 

De hecho, recalcaron desde la consultora que es la primera vez en trece meses que se da esta situación. 

"El dato es doblemente positivo si tomamos en consideración la evolución de las importaciones totales de Brasil. En este sentido nuestras ventas al mercado brasileño superaron el incremento general, aumentando la participación argentina en ese país a un 6% del total", agregaron. 

A nivel productos, el alza de las exportaciones estuvo explicada principalmente por las compras desde la nación vecina de vehículos de pasajeros y de carga, autopartes, polímeros plásticos, aceite de girasol y productos de aluminio. 

En cuanto a las importaciones, destacaron que se vieron impulsadas mayromente por el ingreso al mercado local de 0Km, autopartes, maquinaria agrícola y mineral de hierro.

Perspectivas 2018
"Los datos del intercambio bilateral con Brasil del primer bimestre del año dan cuenta de una tendencia de mayor estabilidad que continuaría a lo largo de 2018", recalcaron desde Ecolatina. 

"La recuperación de las ventas al gigante de América del Sur responden principalmente al repunte de la economía brasileña, que impulsará nuestras ventas durante el corriente año", agregaron. 

Además, consideraron que la mala campaña de trigo que tuvo el principal socio comercial permitirá colocar parte de la producción en ese mercado, "dando un aliciente más a las ventas". 

De esta forma, concluyeron que si bien el déficit comercial continuará profundizándose en términos nominales, "es probable que al medirlo como porcentaje del PBI, presente un incremento acotado respecto de 2017".

Fuente: IProfesional

Las exportaciones mineras superaron en 2017 los 4.000 millones de dólares, con un crecimiento del 3,8%, de acuerdo a la estimación preliminar de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), en tanto que para 2018 se proyecta un aumento del sector externo de un 6,5% en un panorama estable de precios.
Así lo reveló un informe sectorial en el que también se destacó que se espera que en 2018 el valor agregado de la minería aumente 23,3%, respecto al nivel de 2017, y alcance un total de 60.868 millones de pesos, por el sobre estimado para 2017 de 49.317 millones de pesos.
El trabajo preparado por la consultora Abeceb resaltó que en cuanto a los precios internacionales de los productos mineros, en términos de cotizaciones, el acontecimiento del 2017 fue el aumento del precio del cobre que se acerca a los U$D 7.000 por tonelada, lo que acompaña el aumento del aluminio, hierro y litio. “La cotización del cobre aumentó en diciembre un 22% interanual, principalmente por una mayor demanda y restricciones en la oferta”, precisó el documento al señalar que China está disminuyendo la producción debido a restricciones ambientales.
En particular, Jiangxi Copper, el mayor productor de aquel país, detuvo la producción una semana en diciembre y el segundo mayor productor reducirá su fundición en un 30%.
En el 2017, en tanto, el aluminio y el hierro aumentaron su cotización 20,3% y 10,4% respectivamente, y en ambos casos la disminución de la oferta a nivel global impulsó
la cotización, mientras que en el caso del litio la cotización aumentó alrededor del 10% en el 2017 respecto a 2016.
En cuanto a las exportaciones del sector, se resaltó que el intercambio comercial de las empresas mineras cerró el 2016 con un saldo positivo de 3.621 millones de dólares, 6,1% por encima del registrado en 2015.
De acuerdo a los datos consolidados de los primeros 11 meses de 2017, las exportaciones sumaban 3.691 millones de dólares mientras que las importaciones sumaban 338 millones de dólares, con un aumento de las importaciones de bienes de capital.
Anticipando el cierre del año, el informe señaló que en 2017, las exportaciones totales medidas en dólares aumentarían un 3,8% principalmente por una mejora de precios, hasta alcanzar ventas totales por 4.058 millones de dólares, en tanto que para 2018 se proyecta un crecimiento de 6,5% hasta 4.322 millones de dólares.
“Pese a que las exportaciones en cantidades están disminuyendo por menor producción, medidas en dólares las ventas externas están creciendo levemente por un mayor valor de los minerales, principalmente plata en bruto y oro”, se detalló desde CAEM, mientras que la proyección al alza para este año dependerá “de que no se produzcan caídas abruptas en las cotizaciones de los minerales”.
Se espera que en 2018 el valor agregado de la minería aumente 23,3% respecto al nivel de 2017 que fue de 49.317 millones de pesos y alcance un total de 60.868 millones de pesos, es decir el nivel más alto de la serie histórica.
Al analizar el aporte impositivo que hicieron las compañías del sector, se destacó que en 2016 el sector minero aportó al fisco $ 13.680 millones, un 49% más que en 2016.
“El aporte al Sector Público Consolidado de esos $13.680 millones se destinaron $2.398
millones hacia las Provincias y $ 11.281 millones a la Nación”, es explicó al señalar que pese a que se eliminaron los derechos de exportación a fines de 2015, hubo un
aumento de la base imponible que significó una mayor recaudación en conceptos de
Impuestos a las Ganancias a las sociedades.
En cuanto a la eliminación de los derechos de exportación que redujo en 3 puntos porcentuales la presión tributaria sobre el sector, el trabajo explicó que “parte de estos
recursos re-ingresan al fisco en concepto de impuesto a las ganancias por lo que, el impacto fiscal agregado es de 144 millones de dólares”.
Al abordar el rubro laboral, el trabajo detalló que la industria de base minera, las empresas exploradoras y los proyectos en construcción ocupan a más de 84.000 personas, y que en el segundo trimestre el nivel de empleo aumentó 0,8% respecto al mismo período en 2016 y se redujo un 1,2% en comparación al trimestre anterior.
Finalmente, sobre las remuneraciones del sector el salario del sector minerales metalíferos se incrementa en mayor medida que el de minas y canteras.
“Medidos en pesos, los salarios del sector minero continúan creciendo, especialmente en el caso de la minería metalífera que creció en un 16,6% en el tercer trimestre del 2017 en términos interanuales”, resaltó CAEM por lo cual el aumento de la remuneración mayor al ritmo de depreciación del peso generó un aumento de ambas remuneraciones medidas en dólares: 6,3% en minerales metalíferos y 23,2% en otras minas y canteras.

Fuente:Telam

Washington.- El presidente de Estados Unidos Donald Trump decidió aplicar aranceles a las importaciones de acero y aluminio, una medida que golpeará las exportaciones argentinas y desatará un fuerte cimbronazo en el comercio global. Sin embargo, decidió posponer el anuncio.

Según reveló la agencia Bloomberg en base a fuentes familiarizadas con el tema, Trump iba a dar a conocer este jueves que aplicará impuestos de un 25% sobre el acero y un 10% sobre el aluminio proveniente de todos los países. El presidente dijo que impondrá las sanciones pero los detalles serán dados a conocer en la semana que viene.

Trump venía analizando desde enero un informe que le había elevado el secretario de Comercio, Wilbur Ross, en el que le sugería varias opciones para limitar las importaciones. Esto sucedió luego de que su ministerio concluyera que las importaciones de estos dos metales “afectan la seguridad nacional” de los Estados Unidos porque debilita estas industrias locales, que son clave para la defensa y para el mantenimiento de cierta infraestructura considerada crítica.

Aunque el principal blanco de la Casa Blanca son las importaciones chinas, al ser generalizada a todos los países la medida abarcaría también las ventas argentinas e impactaría fundamentalmente sobre el Grupo Techint y Aluar. Hasta noviembre de 2017, la Argentina le vendió a Estados Unidos unos 200 millones de dólares en tubos de acero y más de 430 millones de dólares en aluminio en bruto, según la Oficina de Censos estadounidense. Sería un nuevo golpe tras la drástica suba de tarifas aplicadas al biodiésel argentino el año pasado, que frenó exportaciones por 1.200 millones.

La decisión de Trump golpea con mayor fuerza a China, el mayor productor de acero y aluminio, y Beijing ya despachó a un asesor del presidente Xi Jinping, Liu He, a los Estados Unidos para intentar aliviar tensiones. Pero China seguramente no se quedará quieta y se auguran represalias. Ya aplicó algunas restricciones a las importaciones de sorgo estadounidense y analiza limitar los envíos de soja, lo que perjudicaría notoriamente a los granjeros de la América profunda.

La medida también afectaría a las negociaciones estadounidenses por el NAFTA, ya que Canadá es el principal aportante de acero de Estados Unidos. La Unión Europea también ha dicho que Washington podría recibir sanciones de la Organización Mundial de Comercio. A nivel interno, los precios de algunos bienes como autos o hasta bebidas enlatadas podrían subir.

Fuente:Clarín

La Argentina registró exportaciones de granos por 47,8 millones de toneladasel año pasado, de los cuales China absorbió 6,4 millones de toneladas(particularmente de porotos de soja) y Brasil se llevó 6 millones de toneladas, con amplia participación del trigo.

“Si a estos dos compradores les sumamos Vietnam, Argelia y Egipto, los cinco países compraron el 54% de los granos argentinos”, indicó el trabajo de Julio Calzada, economista jefe de la Bolsa rosarina.

En soja, el predominio de China es destacado, ya que en 2017 demandó 87%de las 6,35 millones de toneladas exportadas por la Argentina.

 

Para el trigo, Brasil es un cliente clave de la Argentina, ya que adquirió 5,1 millones de toneladas de las 12,4 millones exportadas en 2017, con una participación de 41%.

En cuanto a los pellets de soja, la Bolsa de Rosario destacó que los despachos argentinos están “bastante fragmentados, ya que ningún país compra más del 11% de la harina de soja o girasol”.

En ese contexto, los cinco principales compradores de harina de soja y girasolargentinos (Vietnam, Indonesia, Italia, Reino Unido y Polonia) compraron 37% del total de 32,7 millones de toneladas de este subproducto exportadas.

Para concluir, en cuanto a las exportaciones de aceite, India fue en 2017 el principal cliente. Compró el año pasado cerca de 2,7 millones de toneladas, el 47% sobre un total de 5,8 millones.

Fuente: Infocampo

Después de 12 meses y con una cosecha agrícola que dejó 82 millones de toneladas exportadas, entre granos, harinas y aceites, que significaron un 5,5% menos que los enviado al exterior en 2016, los cambios en el ranking de exportadores se hicieron notar. Las estadounidenses Cargill y Bunge continúan dentro de las tres primeras exportadoras agrícolas del país, pero ahora acompañadas por Cofco, que pisó fuerte el año pasado y amenaza con seguir creciendo de la mano de su resonante adquisición, Nidera.

 

 

De un año a otro, la compañía de capitales chinos saltó de exportar 2,4 millones de toneladas en 2016 a unas 5,7 millones en el último año, que sumado a lo que envió Nidera le dan un total de 11,006 millones de toneladas, un 13% del total. Principalmente se destaca en la exportación de granos sin procesar, siendo el maíz y el trigo sus especialidades. Con este volumen se metió entre Cargill y Bunge, las dos compañías que lideraron la tabla en 2016. Bunge, líder hace dos años, exportó cerca de 700.000 toneladas menos y cayó al tercer lugar (8,746 millones de toneladas), mientras que Cargill aumentó su caudal casi un 30% y se instaló en el primer lugar (11,5 millones), con un 14% del total.

 

 

En el listado, luego de estas tres primeras firmas se ubicaron Dreyfus, con 7,9 millones de toneladas, Aceitera General Deheza (AGD), con 7,3 millones y Vicentín, con 6,9 millones. Estas últimas dos compañías fueron las de mayor volumen exportado en el segmento de harinas (subproductos), básicamente de soja, con 4,9 y 4,5 millones de toneladas respectivamente, y las primeras dos compañías de capitales argentinos. ADM (que incluye las operaciones de Toepfer), Oleaginosa Moreno (Glencore) y Molinos Agro también se metieron en el top ten.

 

 

En el caso de las cooperativas, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) ocupó el noveno lugar, despachando al exterior cerca de 4,3 millones de toneladas (5% del total), mientras que Agricultores Federados Argentinos (AFA) remitió 1,5 millones de toneladas (2%).

 

 

 

Los datos muestran la suma de los despachos de mercadería a granel de todos los puertos argentinos y surgen del Ministerio de Agroindustria, a través de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios. En base a estos datos, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elaboró un informe en el que destacó que individualmente, la firma que más exportó granos el año pasado fue Cofco, con 8,2 millones de toneladas, y que entre los cinco principales exportadores despacharon cerca del 57% del total. "Las 10 primeras empresas, el 88%", destacó.

 

 

En tanto, China y Brasil fueron los principales compradores de granos. Juntos compraron el 25% de los granos exportados, mientras que cinco países compraron más de la mitad (China, Brasil, Vietnam, Argelia y Egipto). En soja, China demandó el 87% del poroto que se despachó: cerca de 6,3 millones de toneladas, mientras que en trigo, Brasil es el cliente clave: adquirió el 41% del cereal. En cambio, en maíz, hubieron cinco países que compraron el 60% del cereal: Vietnam, Argelia, Egipto, Malasia y Arabia Saudita.

 

 

El informe de la BCR destacó que las exportaciones del complejo oleaginoso (soja más girasol) ascendieron el año pasado a casi u$s 18.000 millones. "Casi uno de cada tres dólares que entran al país por exportaciones lo aporta la soja y el girasol. Si tomamos la clasificación de las exportaciones por producto, la harina de soja de alta proteína es el principal producto de exportación. Las exportaciones de harina de soja Hi-Pro fueron de u$s 9000 millones el año pasado", destacó.

Fuente: El Cronista

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