Mientras la producción automotriz global crece, la argentina cae. Hoy apenas 0,5% de los vehículos del planeta son de origen nacional. La mayoría (28,2%) es "made in China"

Mientras en el mundo la producción automotriz se encuentra en expansión, en la Argentina cae. Esta situación explicada por numerosas variables pero principalmente por el deterioro del mercado brasileño que dejó de comprar vehículos argentinos y contrajo los planes de las terminales del país, llevó a que el peso de la fabricación nacional en la industria mundial cada vez sea menor.

 

 

Según explicó a El Cronista Pablo Besmedrisnik, director de Invenómica, la participación de la producción de vehículos argentinos en el total mundial se redujo a la mitad en solo 7 años. Los últimos datos que maneja la industria la ubican en solo 0,48% de la fabricación internacional.

 

 

"El año pasado, la producción automotriz argentina no logró recomponerse de cuatro años de persistentes caídas. En 2017 representó alrededor de un 0,48% de la mundial, algo menos que el 0,5% de 2016 y menos de la mitad del 1,04% que llegó a alcanzar en 2011", explicó.

 

 

La participación es muy baja si se compara con los gigantes del sector. China produjo el 28,2% de los autos y es el líder. Incluso fabricó más que todos los países de Europa, que en conjunto concentraron el 23,5% de la producción total.

 

 

 

Besmedrisnik señaló además que "la caída en la producción argentina no se explica por la dinámica de su mercado interno si no todo lo contrario. Las ventas domésticas de vehículos están más fuertes que nunca y crecieron un 23% en 2017, mientras que las importaciones medidas en unidades se engrosaron un 42%.

 

 

"Esto se refleja en la creciente participación de la Argentina en el mercado automotriz mundial (pasó de de 0,76% en 2016 a 0,91% en 2017).

 

 

Brasil vuelve a ser el gran protagonista de los vaivenes argentinos. "Gran parte de esta realidad está explicada por la evolución del sector en Brasil, que atravesó largos años de caída en su mercado local y lo compensó con menores importaciones en general y consecuentemente menores compras a la Argentina, y copando de autos brasileños a sus mercados naturales, especialmente al nuestro", dijo Besmedrisnik.

 

 

En 2017 los autos argentinos representaron tan solo el 6,2% de los patentamientos totales en Brasil, mucho menos que el 10,7% de 2011.

 

 

Por otro lado, Brasil es cada vez más representativa en las compras externas de vehículos. Explicó casi al 85% de las unidades importadas por los argentinos.

 

 

Las proyecciones para este son igualmente optimistas. Se espera una mejora en la producción local de la mano de la recuperación brasileña, país que sumó el cuarto mes consecutivo de suba de las importaciones después de 43 meses (desde marzo de 2014) ininterrumpidos de caídas.

 

 

Según el último informe de Invenómica, la dinámica de la producción automotriz, con su creciente déficit y con sus dificultades para expandirse a la par del sector a nivel internacional, es tan solo una parte de la problemática. "El déficit comercial del sector autopartista (u$s 6.700 millones en 2017) es la otra cara de la moneda".

 

 

En ese aspecto, la reciente mejora en la coyuntura brasileña "corregirá sólo temporariamente los problemas del sector. Una solución de fondo requerirá de medidas del sector público tendientes a reforzar el entramado productivo", dijo Besmedrisnik.

Fuente: El Cronista

La cifra es la más alta desde agosto de 2017

El intercambio comercial arrojó en enero último un déficit de 986 millones de dólares, el más alto desde agosto último, y alcanzó trece meses consecutivos de saldo negativo, informó hoy el Indec.

En enero último las exportaciones crecieron 10,7% en forma interanual y llegaron a 4.750 millones de dólares, mientras las importaciones alcanzaron los 5.736 millones, y aumentaron 32,1%, según cifras del Intercambio Comercial Argentino difundidas por el organismo oficial.

Impactaron en el déficit de enero el intercambio comercial con el MercoSur y Brasil, que registró un déficit de 430 millones de dólares y con China, que llegó a 1.035 millones de dólares.

En el rojo comercial impactó también que las exportaciones aumentaron 461 millones de dólares, comparados con enero del año pasado, mientras que las importaciones crecieron 1.395 millones de dólares, efectuando la misma comparación.

Tras conocerse las cifras del Indec, el Ministerio de Hacienda destacó que las exportaciones del primer mes del año fueron en enero, con mayores exportaciones en valores desde 2013 (cuando llegaron a 5.383 millones), mientras que tomadas en cantidades, fue el mejor enero desde el 2008”.

El ministerio adjudicó el aumento de las importaciones “al crecimiento de la economía” y el de las exportaciones a las mayores ventas de manufacturas industriales.

Hacienda destacó que las exportaciones de manufacturas industriales crecieron 29,6% interanual, y fue el mayor crecimiento desde agosto 2011, impulsadas por la venta de autos a Brasil que crecieron un 43,3% en enero pasado comparado con igual mes del año anterior.

Argentina inició el año manteniendo los déficit comerciales con la Unión Europea que enero alcanzó a los 386 millones, el grupo NAFTA (Estados Unidos, México y Canadá) por 191 millones y un rojo de 58 millones en el intercambio con Japón.

En cambio registró una balanza favorable en el intercambio con los países africanos que integran el MAGREB con un superávit de 315 millones, con el medio oriente por 175 millones y de 152 millones con Chile y 49 millones con el resto de los países que integran la ALADI.

Fuente: BAE

Los integrantes de la cadena de producción citrícola esperan aumentar 25 por ciento las exportaciones en el corto plazo a partir de las mejoras realizadas en el sector, según expresaron en la primera reunión de la mesa de competitividad sectorial.

El ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, quien encabezó ayer la reunión destacó “el trabajo eficiente que se lleva a cabo en las distintas cadenas de competitividad para poder mejorar la realidad de cada actividad, y que le permite al sector público y privado ir solucionando los problemas que se van presentando”, según informó hoy esa cartera en un comunicado.

Durante la reunión, se les pidió a los representantes del sector un informe que detalle el aporte de la cadena en base a las mejoras realizadas, y en este sentido, se proyectó un aumento de 25 por ciento de las exportaciones en el corto plazo.

Los actores de la cadena analizaron también las medidas de prevención del huanglongbing (HLB); la profundización de los controles fitosanitarios en las fronteras; la simplificación de la libreta de trabajo; la campaña “Más Frutas y Verduras”; los costos de la actividad, y la posibilidad de que los bitrenes puedan llegar al Mercado Central, entre otros temas.

Del encuentro participaron los subsecretarios de Agricultura, Luis Urriza; de Coordinación Política, Hugo Rossi, y de Alimentos y Bebidas, Mercedes Nimo; los secretarios de Desarrollo Productivo de Tucumán, Álvaro Simón Padrós; de Agricultura y Ganadería de de Corrientes, Manuel García Olave; de Producción de Entre Ríos, Álvaro Gabas; el subsecretario de Desarrollo y Producción Vegetal de Misiones, Yaco Mazal, y el director Agrícola y Forestal de Jujuy, Hernán de Arriba.

También asistieron representantes de UATRE; la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME); Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER); Federación Argentina del Citrus (FEDERCITRUS); Sociedad Rural Argentina (SRA); Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); CONINAGRO; Federación Agraria Argentina (FAA); del Mercado Central, y funcionarios de los ministerios de Transporte y de Producción, del Senasa y de la AFIP.

Fuente: Infocampo

Cuando se analizan las perspectivas para el año en curso, no es aventurado prever un crecimiento económico y también de las exportaciones

En el lado positivo, se puede esperar la mejora de las ventas externas del sector automotriz como consecuencia de la recuperación de Brasil y la continuidad del incremento de la inversión; del negativo, la mala cosecha de la soja debido a inclemencias climáticas, el impacto en el consumo del incremento de los precios de los servicios públicos y, por el lado de las empresas en sectores menos competitivos, el efecto de la competencia por mayor apertura del comercio exterior.

Ya en el mediano plazo se estima un crecimiento económico de entre 3% y 4% durante varios años.

Acecha sobre el esquema económico la persistencia de un déficit de cuenta corriente, hoy 5% del PBI, que necesita ser financiado externamente y que representa una carga que solamente el crecimiento económico puede absorber.

Por lo tanto, es crítico para la sostenibilidad ir tomando las medidas para reducirlo lo antes posible. Ello se logra incrementando las exportaciones, sustituyendo con producción local importaciones y reduciendo el déficit de turismo.

Reducir el déficit de la cuenta corriente se logra incrementando las exportaciones, sustituyendo con producción local importaciones y reduciendo el déficit de turismo

Por lo tanto, es fundamental recuperar las exportaciones y defendernos de las importaciones sin cerrar la economía, para eso es necesario que incrementemos nuestra productividad.

Para ello debemos invertir mucho más que los niveles actuales. Hoy la inversión alcanza aproximadamente el 17% del PBI y necesitamos llevarla al 22% lo antes posible, lejos todavía de lo que invierten los países más competitivos y varios en Latinoamérica.

Existe una relación directa entre el incremento de la productividad y el crecimiento económico.

 

De la observación del cuadro precedente vemos que, a diferencia de una muestra de países que representan diferentes regiones, diferentes sistemas capitalistas y distinta historia, nuestro país no pudo hacer crecer suficientemente su productividad y, en consecuencia, no pudo mejorar el nivel de vida de su gente; al mismo tiempo que mantuvo su economía cerrada.

El camino debería ser claro: incrementar la productividad de la economía mediante mucha más inversión y mantener una apertura del comercio exterior gradual e inteligente.

 La Argentina necesita incrementar la productividad de la economía mediante mucha más inversión y mantener una apertura del comercio exterior gradual e inteligente

Nueve requisitos para aumentar la productividad

1. Regenerar definitivamente la confianza.

2. Reducir la inflación a niveles tolerables.

3. Bajar el déficit del sector público.

4. Mejorar la institucionalidad.

5. Disminuir drásticamente la corrupción.

6. Mejorar la infraestructura.

7. Continuar en el camino de la reducción de impuestos.

8. Flexibilizar las normas laborales.

9. Terminar con la litigiosidad laboral sin causa.

Hay sectores que ofrecen importantes oportunidades para la inversión, incluyendo la extranjera directa, que se encuentra en niveles bajísimos: petróleo, gas, energías renovables (estas tres fundamentales para reducir el déficit energético que nos genera necesidad de importación neta) agro-industria, minería, algunos sectores de servicios de alto valor agregado, farmacéutica y biotecnología, entre otros.

No alcanza con el atajo cambiario

Las empresas deben ser conscientes de que no se puede esperar mucho de una mejora del tipo de cambio con la consiguiente reducción de costos salariales, porque una economía con 30% de pobreza no resiste un tipo de cambio mucho más alto.

 Una economía con 30% de pobreza no resiste un tipo de cambio mucho más alto

Asimismo, porque la financiación de los déficit gemelos tiende a un tipo de cambio que no se puede apreciar demasiado. Que la concentración, la falta de competencia, el abuso en los precios, en un marco de libertad, no son amigos de un capitalismo aceptado por nuestra sociedad. Y que la mejora de su productividad es el único camino sostenible.

Las reformas estructurales que la economía necesita para incrementar significativamente su productividad son tan relevantes como dificultosas de implementar sin acuerdos políticos. Para ello, el Gobierno debe liderar con el ejemplo y apelar a la racionalidad, la sensibilidad y la capacidad de arbitrar entre intereses diversos, y la oposición debe ofrecer una actitud colaborativa y dejar de pensar en hipotéticos y nefastos helicópteros.

Fuente: Infobae

China, el principal destino.

Las exportaciones de carne vacuna llegaron a 195.902 toneladas en 2017 y se ubicaron 34% por encima de las registradas en 2016, las más elevadas de los últimos ocho años, según un informe privado.

En 2017, China fue el principal destino de exportación para la industria frigorífica, con 54,9% del total de cortes frescos y congelados extra Hilton y 48,2% del total de cortes cárnicos.

"A este país se enviaron embarques de cortes cárnicos congelados por un total de 92.200 toneladas, es decir 95,4% más que en 2016", sostuvo el estudio de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

En el informe, la entidad señaló que "la velocidad de crecimiento de las exportaciones argentinas depende básicamente del incremento de ventas al sudeste asiático, básicamente a China".

Indicó que el Senasa certificó exportaciones de carne vacuna por un total de 16.268 toneladas en diciembre de 2017, volumen que resultó 26,7% superior al de igual mes de 2016.

Las exportaciones de menudencias y vísceras sumaron 7.519 toneladas en diciembre y en el año sumaron un total de 109.302 toneladas, llegaron a superar en 2,9% los embarques certificados en 2016.

Fuente: BAE

A pesar de las circunstancias adversas que vienen sorteando desde hace dos años, los productores de vino negocian con el Gobierno una medida que consideran un bálsamo para la industria: un aumento de unos 3 puntos en el reintegro que perciben por las exportaciones.

Hoy, ese reembolso está en el 6% del volumen total. Pero si se elevara al 9%, el sector podría aumentar unos US$ 100 millones el volumen de sus exportaciones.

Para eso, siguen negociando con los ministerios de Agroindustria y de Producción, quienes debería convencer a Hacienda para que acceda al beneficio. La propuesta forma parte además, de un plan estratégico que establece metas de producción y exportación hacia el 2020.

El tema fue parte del otras características del sector que comentaron ayer los principales referentes de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), integrada por los gobiernos de las provincias productoras de vino y los distintos actores del sector privado.

Si bien el objetivo exportador está lejos de ser alcanzado, este año, la perspectiva es mejor que en 2017 , cuando las ventas externas totalizaron algo más de US$ 800 millones

En primer lugar, una cosecha que superó un 15% a la anterior, es el principal móvil para el optimismo de los empresarios. Pero también el contexto internacional. "Este año hay una oportunidad muy buena para posicionar el vino argentino, dado que habrá unos 2.500 millones de litros menos elaborados en Europa", donde la crisis aún es más fuerte que la local, advierte Angel Leotta, presidente de Coviar.

Por eso, "necesitamos que el Gobierno nos acompañe con la contención de la inflación y también con el mayor reintegro de las exportaciones. "Esos tres puntos de diferencia representan US$ 30 millones de recaudación para el Estado nacional que, sin embargo, se vería beneficiado pues las exportaciones, con esa diferencia, se incrementarían en unos US$ 100 millones en el año", estimó.

Con esta medida, además, las bodegas podrían bajar el precio de venta de vino en el exterior, de los actuales US$ 4 la botella, a 2,5 o 3 dólares, para recuperar así el volumen perdido.

Los tres pilares para una industria más saludable, según Francisco Do Pico, de Bodegas de Argentina, son la inserción internacional, los recursos para la promoción de los productos y la diferenciación tributaria. "Argentina es el país vitivinícola que tiene la menor diferencia de impuestos entre los vinos y las gaseosas", ejemplificó.

Hoy la Argentina tiene apenas el 4% de participación en el mercado mundial de vinos. "Para alcanzar el 10% que pretendemos a partir del Plan Estratégico necesitamos ganar en competitividad", insistió Walter Bressia, vicepresidente de la COVIAR.

Fuente: 24Argentina

Cuando las exportaciones en valor del último año son similares a las del 2007 (US$ 55.980 millones) y las importaciones casi idénticas a las del 2012 (U$S 67.974 millones) resulta claro que el problema hay que buscarlo más por las primeras que por las segundas, pues son extremadamente bajas. En este sentido, una breve comparación entre exportaciones 2012 con 2017 indica una pérdida de más de US$ 21.000 millones que en las dos terceras partes está explicado por pérdida de volumen y mercados especialmente en Latinoamérica y esto es relevante porque indica el impacto creciente de nuestra pérdida de competitividad y del peso de la firma de acuerdos preferenciales efectuados por países como Chile, Colombia y Perú.

En 2012 el saldo con los países integrantes de ALADI era favorable en US$ 9.328 millones con exportaciones por 33.472 millones e importaciones por 24.144 millones; seis años después pasábamos a un déficit de US$ 5.911 millones con exportaciones de 18.901 millones e importaciones por 24.812 millones

Algunos podrán aducir que entre 2012 y la actualidad, el comercio exterior en la región decayó lo cual es cierto para el caso brasileño, aunque sus importaciones aumentaron casi un 10 % en el último año. Pero, lo que es una constante, es que midiendo nuestras exportaciones como las importaciones de todos los países de la región –dicho en otras palabras nuestra participación como proveedores– bajamos en todos los más importantes: Brasil de 7,1 % de sus importaciones en 2012 a 5,9 % en 2017; Chile de 6,3 % a 4,0 %; Colombia de 3,5 % a 0,9 %; Perú de 4,5 % a 2,6 %; Uruguay del 16,1 % al 14,1 % y Paraguay del 12,6 % al 10,3 %.

Esto explica que nuestras exportaciones hacia países del Mercosur se hayan reducido del 27,5 % de participación al 20,4 % en 2017 y a nivel ALADI del 41,8 % al 32,3 % mientras nuestras importaciones se mantuvieron constantes.

¿Por qué señalar la región como tema central, cuando se está intentando finalizar el interminable acuerdo con la UE, mejorar las relaciones comerciales con los Estados Unidos, ampliar nuestros negocios en China, Japón y países del ASEAN?

Por la sencilla razón, que la mejor canasta exportadora con mayor valor agregado está con los países latinoamericanos, el grado de participación de pymes exportadoras es muy elevado y de hecho, como sucede habitualmente los países vecinos, son normalmente el lugar de aterrizaje y aprendizaje de las firmas que intentan insertarse internacionalmente.

No es casualidad que dadas las muy adversas condiciones para actuar en el comercio internacional se estima que desde la crisis financiera hasta el 2016 inclusive, un tercio de las pymes exportadoras habituales dejaron de serlo. Esto también explica por qué las pérdidas de valor de exportaciones se encuentran en todas las secciones del nomenclador porque no sólo hubo atraso de tipo de cambio, sino que se dejaron de pagar durante largos períodos devoluciones del IVA y reintegros de impuestos, y se complicó adrede la importación tanto para consumo, como la temporaria para su transformación y posterior exportación.

Se sostiene que mejorando la situación económica de Brasil y recuperándose la industria automotriz de ese país el comercio bilateral tendería a mejorar y dada la magnitud del déficit y su similitud con el global de la Argentina se iría paulatinamente reduciendo la brecha negativa. Conviene ser cuidadoso con estas afirmaciones porque hay otro déficit de similar magnitud con China de US$ 7.987 millones que tiene un desnivel creciente también por disminución de nuestros envíos y además nuestro principal socio en los últimos años ha crecido en su comercio con otros proveedores, comenzando por ejemplo por Chile en alimentos y que en industria automotriz hay que tener presente que el déficit es una combinación de vehículos y autopartes y en ese sentido lo que se baja por una parte sube por otra, aunque no necesariamente proveniente del mismo origen.

A este cuadro descripto en el balance de bienes hay que tener a la vista la evolución del balance de servicios, porque la profundización del desequilibrio entre turismo emisivo (importación) y receptivo agrega cifras negativas de magnitud, a pesar de las buenas a excelentes perspectivas de nuestros exportadores de servicios basados en el conocimiento: software, servicios profesionales, industrias culturales entre otros Es difícil prever en cuánto tiempo es reversible el cuadro global deficitario y en particular el derivado de la propia región, de donde habitualmente obteníamos resultados sumamente satisfactorios no sólo en valor y volumen sino en agregado de valor Facilitar el comercio, ampliar los acuerdos ayudan, pero es imprescindible un impulso casi febril hacia la recuperación de la competitividad y la atracción de inversiones que abran nuevas fuentes de exportación y de sustitución eficiente de importaciones. En este sentido, minerales y gas, energías renovables, construcción en madera – desarrollo del NEA – reconversión del sector lácteo (exportamos menos de la mitad en volumen que hace cinco años), resolver los problemas que impiden la utilización de créditos chinos en ferrocarriles, son algunas de las cuestiones a tener en cuenta.

Conviene resaltar, por último, que facilitar comercio es mucho más que digitalizar expedientes. Es eliminar trámites y verdaderas aduanas interiores y que debería existir como una regla de oro, evitar la raíz de gran parte de nuestros problemas en el pasado la apreciación de nuestra moneda usada muchas veces como anclaje anti inflacionario y/o creador temporal de sensación de riqueza.

Fuente: Clarin

En 2017 aumentaron solo 0,9%, mientras la mayoría de los países latinoamericanos crecieron por arriba del 9%.

En 2017, las exportaciones argentinas crecieron 0,9%. Con este resultado Argentina quedó muy lejos del promedio mundial,que mostró un aumento en el volumen de las ventas externas del3,6%. Y en la región ha sido el país con peor performance, según detalla un informe de la consultora DNI. 

"Argentina ha sido en 2017 el país de peor performance exportadora en la región, excluida en esta comparación Venezuela, cuyos datos de resultados de exportaciones oficiales aun no pueden ser obtenidos", indica Marcelo Elizondo, titular de DNI.

En todos los países de Sudamérica las exportaciones crecieron más de 9% durante el año pasado. La tasa más alta es la de Colombia, con una expansión de 19%, seguida por Brasil con 18,5%. En el segundo escalón aparecen Ecuador (13,7%), Chile (12,7%), Perú (11%) y Bolivia (11%). En el tercero están México (9,5%), Uruguay y Paraguay (ambos con 9,2%). El último renglón es para Guatemala (7,1%), Costa Rica (7%) y Panamá (3,5%).

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Autopartes: el déficit comercial fue de U$S 6.710 millones en 2017

Las exportaciones locales llegaron a un récord de US$84.200 millones en 2011. Desde entonces han venido cayendo, con un leve repunte en 2017. Pero también pierden participación en la comparación con otros países. En 2010, las ventas al exterior de la Argentina equivalían al 22% de las exportaciones totales de México. Hoy los US$58.400 millones de ventas externas del país equivalen al 14,3% de los US$409.500 millones que vende el país azteca, según los datos de DNI.

Del mismo modo, mientras las exportaciones argentinas de 2010 equivalían al 33,9% de lo que exportaba Brasil; en 2017 cayeron al 26,8% de lo que exportó el país vecino.

En el caso de Chile la comparación es peor. Hasta 2009 Argentina exportaba más que Chile. En 2010 Chile nos superó como exportador y en 2017 Argentina exporta por un importe que equivale solo al 86% de las ventas de Chile.

Las razones del deterioro

El deterioro de las exportaciones se produjo al compás del cierre de la economía durante la gestión kirchnerista, del atraso cambiario, la falta de inversiones y de desarrollo de acuerdos comerciales que permitieran colocar productos en otros mercados.

El retroceso exportador también es visible en los segmentos en los que el país es más competitivo. Un informe del IERAL detalla que las exportaciones de la agroindustria argentina representaban el 3,73% del mercado mundial en el bienio 2007/2008. Luego de 8 años, en el bienio 2015/2016, la inserción había bajado al 3,33%, una caída del 11%.

Si se excluye al agro, al resto de los productos exportados les fue peor: su participación bajó del 0,25% al 0,17%. "Argentina no pudo seguirle el ritmo al comercio mundial en 18 de 26 cadenas agroindustriales analizadas", apunta el IERAL y detalla cuáles son los segmentos en los que el ajuste fue más fuerte: en carne bovina el market share se redujo 41%; en trigo cayó 49%; en girasol, 67% y en sorgo bajó 52%. Por la pérdida de participación en los mercados agroindustriales, el país está resignando un flujo anual de entre US$4.148 millones y US$11.259 millones, estima el IERAL.

 

El 2017 cerró con un rojo comercial de US$8.472 millones. Mientras las cantidades exportadas cayeron 0,4% en el año y en precio subieron apenas 0,9%, las importaciones aumentaron en volumen 14,6%, de la mano de la inversión, la recuperación del consumo y la mayor apertura comercial. "La sustentabilidad a largo plazo del crecimiento económico requiere de una mejora en la dinámica exportadora, la cual vendrá de la mano de mejoras estructurales", indica la consultora Management & Fit. "Con una mirada de mediano plazo, la clave para superar el pico exportador de 2011 pasa por acompañar una buena cosecha con diversificación de las exportaciones industriales, para no depender tanto de la situación en un mercado puntual".

Fuente: Clarín

El lanzamiento tendrá lugar en el marco de la Feria Gulfood, la mayor muestra del mundo árabe y de la que participan más de 130 empresas argentinas. La plataforma comercial tendrá un depósito, oficinas y un showroom para productos argentinos        

El secretario de Comercio, Miguel Braun, y el subsecretario de Comercio Exterior, Shunko Rojas, viajaron a Dubai, Emiratos Árabes Unidos, para participar de la edición número 23 de la Feria Gulfood, una de las exposiciones comerciales de alimentos más grande del mundo.

 

Junto con representantes de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Exterior, están acompañando a las más de 130 empresas argentinas que participan de esta feria entre el 18 y el 22 de febrero.

 

 

En ese marco tendrá lugar la inauguración de un hub de alimentos argentinos en Jafza, en el puerto de Dubai. La plataforma comercial consistirá en un depósito con oficinas y un showroom para productos argentinos.

 

“Esta nueva plataforma comercial es una respuesta a las dificultades logísticas y comerciales que hoy enfrentan las empresas argentinas para ingresar al mercado de Medio Oriente. Necesitamos que más empresas argentinas puedan exportar sus productos para crecer y generar empleo; y creemos que con la calidad y el talento de los productores argentinos podemos ganar mercado en el mundo árabe”, dijo el secretario de Comercio, Miguel Braun.

 

Según explicaron, el objetivo de este espacio es poner a disposición de los productores argentinos que quieren exportar a Emiratos como punto de salida a los demás países del Golfo y Europa una plataforma que ofrece unareducción de los costos portuarios, un depósito más barato y mayor cantidad de días libres en el puerto, entre otros beneficios.

 

Durante la feria, Braun también presentará la plataforma Exporta Simple ante empresarios argentinos y potenciales compradores de la región del Golfo.

 

Un representante de la empresa Mieles Cor Pam contará su experiencia de exportación mediante esta herramienta en una reciente transacción con un comprador emiratí.

Fuente: IProfesional

Tras un 2017 en el que el déficit comercial marcó un récord y que fue complejo para los principales rubros exportadores, este año hay ramas de actividad que hoy gozan de mejores perspectivas para concretar negocios. Pero varios rubros enfrentan amenazas 

Pese a todos los esfuerzos por avanzar con la "reinserción inteligente" de la Argentina en el mundo, la realidad es que el frente externo no viene generándole grandes alegrías al Gobierno. 

El corolario se dio en 2017, luego de que la diferencia entre exportaciones e importaciones dejara un rojo histórico.

 

El déficit trepó hasta cerca de u$s8.500 millones. Esta cifra no sólo significó un cambio de tendencia abrupto respecto de la balanza positiva que se registró durante 2016 (u$s1.970 millones a favor), sino que implicó la consolidación de un récord negativo para la Argentina. 

Una de las razones por las cuales se potenció este déficit se explicó por el muy pobre dinamismo de las exportaciones

Según el INDEC, los envíos del "Made in Argentina" totalizaron poco más de u$s58.400 millones, lo que implicó un alza menor al 1% respecto de los niveles de 2016. 

Las proyecciones para 2018 no prevén una reversión del rojo de la balanza, pero sí un leve repunte de las ventas al mundo. 

Según el último relevamiento de FocusEconomics, que compila las estimaciones de bancos y consultoras, la previsión es que las exportacionesalbicelestes trepen un 6% este año, contra importaciones que se expandirían a una tasa de más del 7%, dando como resultado un déficit comercial incluso más negativo, que rozaría los u$s10.000 millones. 

Como una suerte de "semáforo" de los sectores más representativos del "Made in Argentina", hay algunos rubros que hoy tienen las "luces verdes encendidas" para lo que resta del 2018. 

Sin embargo, la realidad es que también hay varias ramas de actividad que enfrentan amenazas en el corto plazo. 

-Sector cárnico, en pleno despegue

 

Se perfila como uno de los sectores más dinámicos de la Argentina como generador de divisas, siendo el tercer complejo exportador más importante del país, con un share de casi 5%. 

En 2017, los envíos al exterior de cortes vacunos superaron las 300.000 toneladas, lo que implicó un salto de casi 60% respecto de los niveles de 2015, cuando los frigoríficos todavía sufrían trabas para vender al mundo. 

En términos de divisas, esta industria generó u$s1.284 millones, con el agregado de que el país volvió, tras seis años de ausencia, a ocupar un lugar en el top ten de los mayores exportadores a nivel global. 

La novedad para este año es que en mayo estará plenamente vigente el acuerdo con el gobierno de China, que permitirá colocar en ese destino carne con hueso de alta calidad. 

Cabe destacar que hasta antes de la firma de los protocolos, ese país solo compraba cortes congelados sin hueso de escaso valor. 

Sobre este punto, el presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, aseguró que el mercado chino "no tiene techo" y que, gracias a la apertura, los embarques totales de carne vacuna crecerán un 35% en 2018. 

-Automotrices: prevén salto de más del 40%

Independientemente del boom de patentamientos que experimenta el sector, los directivos de terminales apuestan también a una fuerte recuperación de las ventas al mundo para este 2018. 

El automotor es el segundo complejo exportador de la Argentina, con un share de más del 10% en el total nacional. 

Desde ADEFA, la entidad que nuclea a las marcas que producen en el país, trazaron una proyección de 300.000 unidades colocadas en mercados externos, lo que implicaría –de concretarse- un salto del 43% con respecto a 2016. 

Se trataría de una recuperación importante, pero es importante ponerla en perspectiva: no sería suficiente para equiparar los niveles de 2011, cuando las terminales despacharon más de medio millón de vehículos. 

"La mejora que proyectamos en nuestros programas de viene impulsada por los importantes lanzamientos de productos nacionales. A ello se suma el impacto positivo de la recuperación de Brasil, tras años de intensa contracción, y la diversificación de los mercados de extrazona”, señaló Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente de ADEFA. 

En tanto, Alejandro Ovando, director de IES Consultores, afirmó que "las perspectivas para el año 2018 indican que podría tratarse del año de despegue de la industria, siempre teniendo como pilar la producción de pick-ups dentro de un marco expansivo de la demanda externa".

Desde la consultora Radar, que dirige la economista Paula Español, coincidieron en señalar que el factor determinante será "la recuperación de Brasil", pero advirtieron que "su impacto sería moderado en términos agregados". 

La razón es que la mayor generación de divisas quedará anulada por las fuertes importaciones, dado que desde el año pasado, 7 de cada 10 autos que se venden en el país son importados. 

Esto llevó a que la balanza comercial sectorial haya cerrado 2017 con un déficit de u$s3.560 millones, más del doble que el período anterior. 

Si bien podría haber una moderación del rojo, los expertos esperan que este año se mantenga en niveles muy elevados. 

-Campo: 14 millones de toneladas menos

El sector agrícola es, definitivamente, el que tiene mayor influencia en el amperímetro del comercio exterior. Considerando el rubro cerealero y oleaginoso, es el primer complejo exportador, con un share del 45%. 

El problema es que, en plena recta hacia la temporada alta de "agrodólares", el factor climático está castigando a las zonas más productivas. 

"Más de 13 millones de hectáreas implantadas con maíz, soja y girasol mantienen una condición de humedad entre regular y mala", alertaron desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. 

"Los problemas climáticos hicieron reducir las estimaciones de rindes y producción durante las últimas semanas. Los precios, que podrían aumentar si se profundiza el mal resultado –sobre todo en soja-, no llegarían a compensar la baja de las cantidades exportadas", agregaron desde la consultora Radar. 

Según estimaciones de la Sociedad Rural Argentina (SRA), para esta campaña habrá cerca de 81 millones de toneladas de granos para comercializar en el exterior. 

Considerando que el ciclo anterior se habían alcanzado las 95 millones de toneladas, esto implicaría una caída de más del 15% en volúmenes. 

En términos de divisas, diversas cámaras sectoriales prevén que el valor de la cosecha se reduciría entre u$s4.000 y u$s5.000 millones. 

-Minería: año de transición 

Un informe de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) detalló que, pese a que el Gobierno bajó los derechos de exportación, el rubro minero no reaccionó de la manera esperada y se mantuvo estancado durante 2017. 

De acuerdo con la consultora, con una presión tributaria aun elevada y costos en dólares que se movieron al alza, la Argentina quedó peor posicionada respecto de otros productores, como Chile y Perú, que compiten por inversiones. 

En este contexto, desde Radar, señalaron que "la tendencia continuará siendo decreciente como consecuencia de que los principales proyectos mineros se encuentran en la fase declinante de su ciclo de producción" y que "las iniciativas nuevas de magnitud siguen en su mayoría frenados". 

El único segmento que muestra dinamismo entre los minerales metalíferos, según IES, es el litio, que exhibió aumentos en sus niveles de producción y exportaciones, de la mano de cuatro proyectos en marcha y otros siete en estudio. 

El consenso es que este año no habrá que esperar un crecimiento notorio de las ventas al mundo, pero sí se prevén mejores perspectivas a mediano plazo, a medida que se activen las inversiones pactadas. 

-Siderurgia, en alerta 

Sumado el sector del aluminio, este complejo se ubica en el top 10 entre los principales exportadores de la Argentina. 

La industria nacional del acero viene de cerrar un gran 2017 en el plano internacional: las ventas al mundo sumaron casi 650.000 toneladas, un 48% más que el período previo, por un valor de más de u$s620 millones. 

Se trata de una actividad que está muy atada a la evolución del petróleo, dado que provee material para esa industria. Y el alza del precio internacional del crudo fue clave para su recuperación. 

Hacia adelante, sin embargo, hay algunas luces rojas: desde Radar advirtieron que "existen riesgos" por la posible aplicación de aranceles y cuotas de importación por parte de Estados Unidos.

El presidente Trump, amparado en la potestad que tiene por considerar a los productos siderúrgicos de "interés nacional", planea imponer barreras a su ingreso.  

El objetivo sería detener el avance chino en ese mercado. Pero al no poder aplicar medidas exclusivamente a un país, entonces avanzaría con un "cerrojo" generalizado. 

Así, afectaría a la Argentina, que despacha a ese mercado más de 200.000 toneladas anuales, volumen explicado mayomente por tubos de acero sin costura para la industria del petróleo. 

La Casa Blanca deberá expedirse antes de mediados de abril, pero en las empresas nacionales que tienen a EE.UU. entre sus principales destinos, como Tenaris, la preocupación está en aumento. 

Fuente: IProfesional

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